Mientras en el mundo se hablaba de la boda real británica, en el Plaza Condesa de la CDMX sonaba a todo volumen himnos de anarquía comandados por otros británicos: los veteranos del punk de Buzzcocks, quienes fueron unos de los headliners del Festival Marvin este fin de semana.

Un festival tan diverso en géneros y gustos en sus distintos escenarios distribuidos en bares del circuito Condesa-Roma, el que más estuvo presente fue sin duda el disidente ritmo del punk y Buzzcocks nos dio una gran actuación en la que sus miembros demostraron que la pasión punketa no muere con la edad.

buzzcocks
Jorge Gómez

Pete Shelley y Steve Diggle, los miembros originales de esta banda formada en la década de los 70 parecíán no tener más de 60 años e hicieron que se armara el slam entre los asistentes (entre los que había gente joven como otros ya con canas) con temas como Nothing Left en la que Diggle dio muestra de un gran solo de guitarra, mientras tomaba de una botella verde y a veces escupía en el escenario, abajo lo polite.

buzzcocks
Jorge Gómez

Sick city sometimes fue otro éxito que puso a brincar al Plaza Condesa (que si bien aguantó el sismo de septiembre pasado, aquí el suelo cimbraba cañón). Después la voz de Shelley nos encantó con Why can’t I touch it, especialmente por ese grito que pone la piel chinita al escucharla en vivo.

Al cerrar con What do I get, las ovaciones y los gritos de “oe oe oe, Buzzcocks, Buzzcocks”, animaron a los ingleses a cantar otros dos temas, entre ellos el clásico Ever fallen in love.

Y si estos veteranos del punk no fueron suficientes para rockear, otra de las presentaciones estelares (más cercanos a nuestra generación) fue la de The Drums con la que cerró fuerte el Festival Marvin de este año.

Por Jorge Gómez