El ansiado festival Hell & Heaven por fin se celebró este fin de semana aunque con un peculiar personaje que apareció sin invitación: Tlaloc; pero para el segundo día el lodo y los impermeables estuvieron lejos, hola gorras y bermudas.

Te contamos los grupos que nos regalaron los grandes momentos de heavy, power, thrash y death metal en este festival celebrado en el Autódromo Hermanos Rodríguez. 

Gargantas desgarradas

hell & heaven
Alfredo Huerta

Deep Purple y Scorpions los culpables de hacerlo. Sus shows, sin lluvia, fueron espectaculares, desde la interpretación hasta la escenografía.

Judas Priest reforzado

Los cambios de alineación han mermado a la banda en los últimos años e hicieron que el inicio fuera desconcertante. Al final todos terminaron felices coreando Breaking The Law, Eléctric Eye, Freewheel Burning y You’ve Got Another Thing Coming.

Testament y Sabaton

hell & heaven
Jimena Sánchez

El dios de la lluvia hizo de las suyas en la CDMX mientras Practice What You Preach, Into The Pit y Over The Wall sonaban en las manos de Testament.

Sabaton aprovechó el escenario para dar clases de historia con su lírica, mientras bromeaban con sus fans e interpretaban Primo Victoria, Ghost Division, Resist and Bite y To Hell and Back.

Ozzy Osbourne, un ejemplo para el rock

En la que probablemente fue la última visita del Príncipe de las Tinieblas a México estuvo llena de nostalgia y una brutalidad musical cortesía de Zakk Wilde.

Bark at The Moon, Crazy Train, Shot in The Dark, War Pigs y Paranoid fueron las mejores.

Megadeth y su visita anual

Hell & heaven
Jimena Sánchez

Dave Mustaine y compañía parece que ya pagan predial y a sus fans no les importa tenerlos cada año en estas tierras chilangas.

Epica y la belleza de Simone Simons

Alfredo Huerta

Una diosa en toda la extensión de la palabra. Simone Simons fue la encargada de llevar la belleza al festival. Un vestido de piel negro hizo que su silueta quedara al descubierto. Si te lo perdiste, estarás arrepentido, por lo menos, hasta su siguiente visita.

Por Alfredo Huerta