En entrevista, el actor nos cuenta que haberse convertido en estrella de las películas de acción de los 90 y campeón en artes marciales, fue la forma de superar un rompimiento amoroso que lo dejó en la lona.

Por Salvador Cisneros

Van Damme baja la guardia

UN RUDO SENTIMENTAL

ENTREVISTAR ES UN COMBATE. El periodista llega al “enfrentamiento”, después de haber estudiado todo sobre su “oponente”, y pone la grabadora en una mesa que asemeja un ring. Su objetivo es que la celebridad baje la guardia para que por lo menos una pregunta conecte directo y revele —con el mismo impacto que genera ver la sangre— un aspecto real de su personalidad para que el show valga la pena.

Pero también existen golpes de suerte. Quién habría imaginado que al preguntarle a Jean-Claude Van Damme por qué las artes marciales son tan importantes en su vida, revelaría que la verdadera razón de todo su éxito, lo que lo llevó a convertirse primero en un campeón de taekwondo y luego en estrella de acción de los 90, sería una herida en el corazón.

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“Aprendí el respeto real en las artes marciales y es lo mejor que le ha pasado a mi vida”, dice en entrevista exclusiva, y tras una breve pausa, en la que su Mirada se clava en la pared como si pudiera ver en ella su pasado, se sincera sobre la razón real por la que se convirtió en un artista marcial: “Lo mejor que me pasó en la vida fue que primera novia, de la que estaba completamente enamorado, me dejara. Fue muy doloroso porque mientras yo estaba de viaje un amigo muy cercano se convirtió en su pareja”.

Cuando dice esto, incluso su manager, sentado a su lado, abre lo ojos, expectante. “Regresé de vacaciones y note que algo estaba diferente: se me rompió el corazón. Ella era todo para mí y como tenía el corazón roto decidí dedicarme a las artes marciales al 100 por ciento.

Detuve todo en mi vida con la idea fija de convertirme en el más fuerte y rápido… ¡en el mejor! Llegué a pesar 92 kilos de puro músculo, gané el concurso Mr. Bélgica y tenía muchas mujeres, pero todo fue para tratar de compensar aquello que perdí”.

Su valentía en la pantalla, noqueando a decenas de oponentes, en la vida real se refleja al hablar sin temor de sus fracturas emocionales. Confiesa, por ejemplo, que el acoso mediático tras su divorcio fue la razón por la que se mudó de país durante unos años. “Cuando tengo un problema, me voy. Soy así de emocional. Además, dejar Los Ángeles le hizo muy bien a mi carrera porque soy siempre un luchador y quiero siempre lo mejor y a veces me esfuerzo demasiado. Irme a vivir a Hong Kong hizo que los tabloides se olvidaran de mí y cuando regresé ya no había malas noticias mías”.

Esa actitud honesta, en la que es capaz de metafóricamente abrirse el pecho y decir “mira, esto es lo que me pasa, lo que siento”, le ha dado un segundo aire a su carrera. En JCVD (2008) se interpreta a sí mismo en una comedia sobre un robo a un banco que obtuvo muy buenas críticas.

Ahora repite la fórmula en la serie de la plataforma de streaming Amazon Prime Video, Jean-Claude Van Johnson. Este show, estrenado en diciembre y dirigido por Peter Atencio, es una comedia autosatírica porque trata sobre una estrella de acción de los 90 que también se llama Jean-Claude y padece una crisis existencial desde que la mujer que ama lo dejó. “Es una serie muy personal, quise llevar a la pantalla mis experiencias de vida y algo de lo que me pasó en el cine”. Es, en el fondo, una sátira a sí mismo en la que Van Damme demuestra que sabe reírse de sí mismo. “Además, creo que me permito mostrar un lado que no todos conocen de mí: que soy un payaso en la vida real”.

Aunque a sus 57 años se mantiene en forma, Van Damme también se sincera respecto al paso del tiempo y confiesa que, en término físicos, es triste envejecer. Sin embargo, los años parecen haberle hecho mucho bien al corazón. Decenas de splits y patadas después, el actor belga dice que ya no tienen nada de ese chico que hacía ejercicio de manera compulsiva y buscaba desesperadamente el amor de las mujeres porque tenía el corazón roto. “El cambio es enorme: antes quería hacer todo, controlarlo todo y pelear contra todos. Sólo me importaba ganar y ganar, y ya no. Ahora escojo mis batallas”.

UN FILME DE CULTO

Aunque la película que lo encumbró fue Contacto Sangriento, que el 26 de febrero cumple tres décadas de haberse estrenado, Van Damme no estaba orgulloso del éxito de la cinta. “Sentía vergüenza porque me parecía muy mal editada. Les decía a los periodistas que pudo haber sido mucho mejor y el productor me decía que era un idiota, que estaba en la cresta de la ola y que no podía ir por ahí diciendo eso”.

ACTOR VULNERABLE

“Jean-Claude es un buen personaje porque es vulnerable. Es bueno tener a un actor así cuando interpreta una versión de sí mismo porque es como desnudarse frente a la cámara; no es algo que todos puedan hacer”. Peter Atencio, director de la serie Jean-Claude Van Johnson.

 En los 90, Jean-Claude Van Damme se hizo de una imagen de tipo duro noqueando a decenas en películas, una carrera exitosa que empezó cuando le rompieron el corazón.