Especial Viajes

Ventajas de viajar solo

Viajar solo es un verdadero deleite, nos permite salir de nuestra zona de confort y entrar a conocer nuevas culturas y estilos de vida. He aquí una lista de esas ventajas:

Libertad de decidir a dónde ir, a qué hora y cuándo

No necesitas llegar a acuerdos más que contigo mismo. Aunque esto no significa que la planeación se vuelva facilísima, sí es mucho más sencilla porque lo único a considerar es lo que tú quieras.

Un solo presupuesto, que puede manejarse al antojo de la persona

Esto tiene sus pros y contras. A pesar de que manejar nuestro dinero como queramos siempre es una delicia, también necesitamos recordar que sólo contamos con nuestro presupuesto (no aplica lo de “Tú pones esta parte” o “Ya no me alcanza… ¿Te encargas de la cuenta?”), lo que implica ser administrado y planear bien dónde vas a comer, cuánto vas a destinar al hotel, a las salidas, a los museos, etcétera.

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Itinerarios, rutas y paradas se pueden diseñar y cambiar al gusto de cada uno; por tanto, hay más posibilidades de improvisar

Esto siempre será un beneficio maravilloso. Cuando viajas solo no importa si por alguna extraña razón alteras el itinerario, ¡porque es tu tiempo y tus decisiones! A veces el planear cada detalle puede resultar aburrido y salirte del “esquema” de vez en cuando para improvisar te puede regalar sorpresas.

Mucha más interacción con otros viajeros y, por tanto, otras culturas

Aun cuando las razones por las que hayas elegido viajar a solas no tengan que ver necesariamente con un viaje de autodescubrimiento y exploración personal, conocer a más personas es inevitable. Incluso, a diferencia de cuando vas con alguien, te vuelves más abierto y sociable, y te das oportunidad de conocer nuevas culturas. Hasta para que te tomen una foto que tú mismo no puedes tomarte. Al decirle “hola” a un extraño podrías abrirte a experiencias que acompañado jamás hubieras experimentado.

Eres más precavido con tus gastos y tu bienestar y salud

En estos viajes es cuando estás consciente de que sólo cuentas con tu propio dinero. No hay opciones de préstamos, por tanto, cuidas mucho más lo que gastas, eres mucho más administrado e incluso disciplinado, además de que evitas endeudarte. Y qué decir de la salud, en ese país extraño no estará ni un alma conocida que te ampare, por ello buscas cuidar mucho más tu bienestar porque, antes que a nadie, te tienes a ti mismo(a).