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Unas vacaciones llenas de sexo pueden salvar tu relación

No son las camas recién tendidas ni la toalla en el suelo al salir de la regadera, mucho menos los jabones y artículos de tocador en miniatura lo que hace que el sexo mejore cuando salimos de viaje. La falta de estrés y el tiempo libre influyen, es cierto, pero el nivel de satisfacción y las ventajas que logramos en la relación van mucho más allá.

Amy Muise, profesora del Departamento de Psicología en la Universidad de York en Canadá mencionó en una entrevista realizada por el Huffington Post que “las vacaciones pueden ofrecer oportunidades a las parejas para la auto expansión”. Y ¿qué es esto?

La teoría de la auto expansión fue vista por primera vez en el libro del psicólogo Arthur Aron, Love and the expansion of the self: Understanding attraction and satisfaction (1986) y el término se refiere a la suma de satisfacciones que tenemos al adquirir conocimientos y experiencias nuevos gracias a una relación en pareja.

Es decir, embarcarte en actividades novedosas y excitantes con alguien más promueve el deseo sexual y genera mayor satisfacción en los encuentros. Éste es el efecto que tenemos cuando empezamos a salir con cualquier persona y comienza la pasión, y el que puede mantener “la llama encendida” tiempo después.

Por supuesto, esto se puede conseguir con pequeños detalles en el día a día, pero las aventuras, la playa, los hoteles otorgan un bonus extra que no puede ser desaprovechado. Vivir aventuras emocionantes con alguien más te acerca de un modo distinto a esa persona, se crea un vínculo especial que no se tiene con nadie más.

Además, estar de buen humor potencia la calidad del sexo y viceversa, un buen encuentro sexual mejora la calidad del humor. Ahora imagina qué es lo que sucede cuando sales de vacaciones, con buen humor y con todos los elementos de la auto expansión a la mano. La respuesta es fácil de imaginar y, por supuesto, gozable.

Y si la opción de unas buenas vacaciones parece distante, no hay nada de qué preocuparse. Es suficiente con intentar hacer cosas que ninguno ha experimentado antes, platicar de lo que no se había hablado previamente, conocer restaurantes distintos o salir a bailar de noche a un lugar al que no habían ido antes.

El proceso de auto expansión resulta ser bastante amable con quienes lo buscan y ésa es la buena noticia. No es algo que únicamente se pueda encontrar en el frigobar de un hotel caribeño; está en lo novedoso, en lo emocionante.

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