¡Te demostramos que el dinero SÍ compra la felicidad! | S1ngular
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¡Te demostramos que el dinero SÍ compra la felicidad!

Es muy común escuchar la frase “el dinero no compra la felicidad”, refiriéndose a que las cosas materiales no siempre se traducen en satisfacción personal; sin embargo, también debes tener en cuenta que el factor económico siempre influye, de cierto modo, en tu actitud ante diferentes retos de la vida.

¿Cuántas veces nos hemos encontrado en una situación frustrante al no poder satisfacer nuestros deseos o los de algún ser amado debido a las limitaciones económicas? Puede tratarse desde un simple capricho, hasta un escenario de salud o emergencia.

Aunque quizá no te hayas detenido a valorarlo, sí existe una importante correlación entre el ingreso y el bienestar emocional, ya que se ha comprobado que entre mayores posibilidades tengamos de cubrir nuestras necesidades, la calidad de vida aumenta. No se trata simplemente de la cantidad, sino del uso que le damos a ese dinero y el impacto que puede tener en ciertos momentos.

Si bien el concepto de felicidad depende de una variedad de factores individuales, familiares y culturales que son parte de nuestro entorno, hay aspectos del día a día que se encuentran ligados al tema económico. Por ejemplo, para muchos tener un sueldo fijo representa estabilidad, independientemente de cuánto sea lo que perciban, ya que para ellos se traduce en una sensación de seguridad al saber que pueden cubrir sus necesidades básicas. A su vez, gozar de cierta liquidez facilita el manejo del estrés, lo cual influye en los niveles de satisfacción.

Por otra parte, cuando una seguridad financiera te respalda también puedes plantearte objetivos de bienestar a largo plazo, como adquirir una casa, cursar una maestría, emprender un negocio, o lo que se te ocurra soñar.

Entre las ventajas que podrías disfrutar al ser una persona que procura su salud financiera, se encuentran:

  • Solicitud de créditos para solventar gastos grandes, como inmuebles y automóvil.
  • Si eres viajero, al tener un ahorro puedes satisfacer este placer pagando de contado, o bien, solicitar un préstamo para financiar tu viaje y después finiquitarlo a meses, por medio de un método de crédito con el que cuentes. Aunque el objetivo es vivir una experiencia, se trata de una situación ligada directamente al dinero, ya que las condiciones de viaje varían según la inversión que se decida hacer. Además, para este tipo de gasto también debes prever un seguro de viajero y ahorros para no perjudicar tu economía al regresar.
  • La salud siempre es primero; por ello, si un miembro de tu familia tiene que ser hospitalizado, la presión por solucionar el problema disminuye cuando puedes pagar los incidentes inesperados, cuando cuentas con un seguro de gastos médicos, o bien, cuando alcanzas a cubrir el costo de los servicios médicos sin recurrir a préstamos con intereses.

El dinero no compra la felicidad per se, pero sí puede ser un facilitador de satisfacciones que te acercan a un estado de bienestar.

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