Bienestar

Éste es el único secreto para ser creativo

La universidad que te convirtió -o te convertirá- en un profesionista pudo ser la mejor de tu estado, de tu país, del mundo quizá, pero estas instituciones, casi siempre, dejan un enorme hueco en la formación como estudiantes: sus planes académicos se olvidan de enseñar a envalentonarse ante la vida, a ser más creativos.

Por lo regular, una vez que dejan de dosificarte el paquete de información mínima necesaria para graduarte y recibir un título, te dejan a la deriva, asumiendo que con ello podrás desenvolverte en el mundo profesional sin mayores problemas; esa hoja de papel membreteada avala todo lo que sabes. Sin embargo el mundo laboral no funciona así y bien lo sabemos todos.

Cuando llega la hora de demostrar al mundo de qué están hechos, resulta que todos los empleadores exigen alguien proactivo, emprendedor, creativo y con una basta experiencia, muchas veces por encima de los conocimientos per se.

La vida real asusta y la mayoría de las veces la manera de lidiar con ella y no morir en un trabajo mal remunerado y sin dar el 100% de tu sabiduría, es con valentía y creatividad. Eso es lo que tuvo en mente la gente de USC Annenberg, una universidad estadounidense especializada en comunicación y periodismo, al incorporar la clase llamada Liderazgo Improvisacional a sus planes de estudios.

Sin exámenes, libros, ni anotaciones, la clase fue diseñada para brindar a los alumnos nuevas experiencias, que los volvieran más creativos sobre la marcha. La intención es que los jóvenes experimenten nuevos límites para así tener menos miedo al fracaso y más creatividad para anteponerse a cualquier adversidad en el futuro.

Y esto ha dado resultados enormemente buenos porque las prácticas se basan en únicamente dos cosas: tomar riesgos y salir de la zona de confort. Por ejemplo, una de las primeras actividades a realizar consiste en seleccionar a algún alto mando de cualquier empresa que admiren, buscar información sobre él o ella y después tomar esto a su favor para concretar una cita o simplemente intercambiar unas palabras. Justo como suele suceder en el agresivo mundo laboral. Ya sea que se logre el cometido o no, no hay problema con ello, siempre se aprende en el proceso y de ello se puede tomar buena ventaja a futuro.

Con estas prácticas aprendes a lidiar con el miedo y, si bien no a vencerlo, al menos sí conseguir que éste no se interponga en el camino entre un profesionista y el éxito laboral, personal, intelectual, etc.

La valentía y la creatividad no llegan de la noche a la mañana, por supuesto, pues, como menciona Fred Cook, director del Centro de Relaciones Públicas en la Universidad, “cada pequeño paso te va sacando de la zona de confort. He visto a los estudiantes hacer cosas que jamás pensaron que podrían hacer”. Aquí reside la valentía; aquí reside la creatividad.

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Lo que tienes que hacer en una entrevista de trabajo

Envías tu CV -destacando tantas cosas buenas, que no entiendes porqué ahora estás buscando trabajo-; esperas, recibes un mail, concretan una cita, preparas tu outfit, das la mejor entrevista de tu vida -mejor que la de Frost a Nixon-, esperas, esperas, esperas, esperas… Y empieza todo otra vez.

¿Qué fue lo que falló? ¿Dije algo que me hizo sonar racista? ¿Mis exámenes psicométricos señalan que soy un asesino en potencia? Si por más que le das vueltas al asunto no terminas de encontrar cuál fue la razón por la que “no eres el mejor candidato”, quizá te sirva leer de Sara McCord, experta en Recursos Humanos de la empresa The Muse, las cosas en común que encuentra en las personas que finalmente son contratadas:

Sé tú mismo

De acuerdo con McCord, la gente pasa tanto tiempo preparándose para dar las respuestas “correctas” en la entrevista que termina por memorizar una especie de discurso que no refleja su personalidad y los hace perderse en “el montón”. Lo ideal es confiar en que hay una razón por la cual la empresa está interesada en tu perfil y ser honesto. Seguramente si eres sincero al responder ¿por qué te interesa trabajar aquí? Podrías causar un mayor impacto en el reclutador.

Escucha

Tal vez tú piensas que pones atención, pero en la experiencia de McCord, la mayoría de los postulantes hacen preguntas para mostrarse interesados y antes de que la otra persona termine de responder, interrumpen con una distinta. Su recomendación es que de verdad te esfuerces y pongas toda tu atención en las palabras que salen de su boca, sólo así podrás crear una verdadera conversación y un ambiente de confianza.

Da seguimiento

Ok, tienes un excelente CV -mejor que el de todos los demás postulantes-, dominas tres idiomas y, quizá, eras el mejor peinado; pero no todo se trata de los skills que posees, hay muchos factores como expectativa económica y actitud que también están en juego a la hora de elegir a la persona que se integrará al equipo.

Mostrar un poco de interés y humildad no hace mal a nadie, por lo que enviar un correo -uno, sin llegar a ser invasivo- y preguntar cómo va el proceso si no tienes respuesta en el tiempo que te indicaron, puede provocar un giro en su decisión.

 

Con información de Fast Company