Especial / Psicología

Terminar una relación produce (literalmente) síndrome de abstinencia

Hay algo realmente místico en terminar una relación amorosa. Existe cierta fuerza desgarradora que nos hace sentir como una persona incompleta, totalmente fuera de sí misma y con un permanente pesar de lo que aquella relación alguna vez fue.

Todo ha terminado y ahora hay que decirle al cuerpo y al alma que vuelvan al estado de soltería donde solían estar antes de que todo comenzara, pero no es tan sencillo como decirlo. Muy a pesar del lenguaje rebuscado, de los clichés telenovelescos y cinematográficos, y las decenas de centenares de historias ajenas similares, lo cierto es que sí, al menos desde la perspectiva científica, nos arrebatan algo al terminar una relación.

Iniciar una relación requiere una gran labor cerebral. No siempre se logra, pero cuando alguien realmente nos “complementa”, el cerebro se llena de serotonina, oxitocina y dopamina, sustancias asociadas al placer, la felicidad y el bienestar. Enamorarse, incluso el simple hecho de estar cerca de esta persona, se convierte en una droga que recompensa a nuestro cerebro con todas estas sensaciones que nos llenan de éxtasis. Se genera cierta dependencia a esto que ahora es parte fundamental de nosotros. Nos acostumbramos a sentirlo y cuando todo acaba tan de tajo, resulta normal que surja una sacudida en nuestro ser como señal de alerta. Nos hemos hecho, hasta cierto punto, adictos a esta droga y cuando no nos es suministrada, aparece el síndrome de abstinencia. Quien lo haya vivido sabrá lo horrible que es esto.

Ahora bien, con síndrome de abstinencia, no quiero decir que veremos bebés caminando por el techo o que la habitación en la que estamos se contraerá y expandirá, volviéndonos absolutamente locos. Nuestro cerebro reclamará su dosis de esa persona y se servirá de cualquier cosa que encuentre alrededor para recordarnos esto. Ya sea un objeto, un aroma, o un lugar en especial, no importa. Esto sucederá hasta que nos hayamos acostumbrado de nuevo a estar sin los niveles habituales de amor.

Además, las emociones no son las únicas que se ven directamente afectadas. La memoria también sufre.

Al entablar una relación duradera, tendemos a compartir ciertos eventos en lo que podría ser llamado una memoria colectiva. Esto permite que se almacenen distintos datos en la memoria propia y en la ajena y así, cuando llegue el momento de recordar, esto se hará en conjunto y, en esencia, se recordará más y mejor. Así, en las rupturas, se nota con gran fuerza la falta de esta otra mitad complementaria, de nuevo, hasta que nos volvemos a acostumbrar a ello.

Bienestar / Editorial

8 preguntas para saber si el divorcio es la mejor opción

Sí, cuando eran novios todo era hermoso, el enamoramiento parecía infinito y, claro, había esporádicas discusiones, pero nada que no se pudiera solucionar con una buena charla y -maravilloso- sexo de reconciliación. Sin embargo llegó la boda, el clímax de la relación, y aunque durante los primero meses todo parecía seguir viento en popa e incluso haber mejorado, el estandarte de “marido y mujer” poco a poco se fue desgastando hasta llegar a la que parecía ser la única solución posible: el divorcio.

Llegado a este punto, las mentes están agobiadas y las susceptibilidades un poco sensibles, por lo cual parece imposible encontrar una solución que salve y hasta mejore la relación. No obstante, con terapia familiar y las preguntas adecuadas, el divorcio podría pasar a segundo, tercer, último término, o bien, si ya no hay solución, al menos puede ser más amable el proceso de ruptura.

Teniendo esto en mente, la gente del New York Times realizó una investigación con especialistas en la materia para encontrar las preguntas más convenientes antes de firmar los papeles del divorcio.

 

¿Cómo se ve el futuro sin tu pareja?

Ésta es una de las preguntas que más pueden ayudarte a tomar una decisión porque te permite poner el perspectiva, el presente y el futuro de la relación, dejando de lado por un momento las complicaciones del ahora. ¿Te ves con o sin tu pareja?, ¿te sientes pleno en ese futuro?

¿Cuál es tu mayor miedo si el divorcio se concreta?

Tal vez la soledad, la falta de apoyo o la búsqueda de una solvencia económica independiente. Sea cual sea el miedo que te provoque lo que sigue después del divorcio, considera que será algo que deberás enfrentar en caso de que la separación sea definitiva.

¿Has dejado claro lo que te molesta de la relación?

Asumir que todo está dicho es uno de los errores más frecuentes en todas las relaciones, de ahí malentendidos, interpretaciones equivocadas y todo lo que viene de la falta de comunicación. Háblenlo una vez más y asegúrense de que ambos tengan todo claro; si no hay solución, adelante, sigan el proceso.

¿Realmente estarían más felices separados?

Identifica si de verdad la situación se ha vuelto insoportable o si están atravesando por un capricho. Reflexionen y piensen cuánta felicidad podrían ganar o perder el uno sin el otro.

¿Estás preparado para cubrir los deberes de los que se hacía cargo tu pareja?

Mantén presente que una vez que se termine la relación quedarás totalmente por tu cuenta. Es decir, si tu pareja era la que se encargaba de sacar a pasear al perro o si la luz y el internet salían de su sueldo, esto no sucederá más.

¿Cómo puede llevarse el proceso para no afectar en medida de lo posible a los hijos (si es que los hay)?

Aunque los títulos de marido y mujer son fácilmente revocables, los de padre y madre estarán ahí para siempre. Si el divorcio resulta inevitable, debes tener en cuenta que muchas veces quienes se ven más afectados por esto son los hijos, por ello lo mejor es mantenerlos al margen tanto como se pueda.

¿Aún hay amor?

Muchas veces, gracias a los vínculos que se forman, las experiencias que comparten y todo lo que aprenden juntos, el amor es lo último que muere. Sin embargo, deben afrontar el problema con madurez y determinar si a pesar de cuánto se aman, es necesario y prudente continuar con la separación.

¿De verdad no hay manera de salvar el matrimonio?

Para responderla, es importante que ambos evalúen con ma mayor objetividad posible los motivos por los que han llegado a este punto. Si es difícil que lo hagan sin exaltarse, pidan ayuda de un terapeuta, dense la oportunidad de saber si las soluciones son menos complicadas de lo que parecían antes.

Psicología / Sexualidad

Ésta es la edad en la que es más probable que seas infiel

A pesar de lo complicado que resulta saber exactamente las cifras de infidelidades alrededor del mundo, claro, porque siempre es algo que se quiere mantener en secreto, algunos estudios han logrado descubrir en qué edades se pueden presentar los engaños con mayor probabilidad.

IllicitEncounters.com, un sitio británico cuyo servicio principal es el de ofrecer a hombres y mujeres casados la oportunidad de conocerse, ha encontrado que aquellos con edades cercanas a una nueva década (29, 39, 49 años), principalmente los de 39, son más propensos a las infidelidades que los usuarios de cualquier otra edad, ¿a qué se debe?

Nos fascina ver las cosas cíclicamente y, por supuesto, es común que marquemos nuestra vida según estos ciclos: días, semanas, meses, años, décadas. Estamos muy acostumbrados a creer que con cada fin e inicio debe suceder dentro de nosotros que nos haga cambiar la forma de ver la vida. Con esto en mente, Alan Alter y Hal Hershfield, de la NYU y la UCLA, respectivamente, realizaron seis estudios para identificar las causas del comportamiento de los próximos a la nueva década.

Los estudios demostraron que las personas están preocupadas por el hecho de cumplir años y con cada fin de década los asaltan pensamientos sobre el sentido de la vida. Esto podría orillar a cualquiera a tener una aventura con alguien más, además de la pareja actual, claro.

Si bien el estudio, basado en las diferencias de comportamiento en general, podría sustentar la idea planteada por Illicit Encounters, aún quedan muchos cabos sueltos por atar. Por ejemplo, no contempla la idea de que los usuarios del sitio pueden modificar sus edades al registrarse en la plataforma o que existe una infinidad de limitantes para que la infidelidad se cumpla. Como ya se comentó, es complicado hacer estadísticas al respecto.

Sin embargo, no cabe duda que las crisis existenciales nos llevan a hacer locuras y a buscar aventuras que saltan de la norma preestablecida. Como dice Christin Munsch, profesor de Sociología en la Universidad de Connecticut: “la teoría de los novenos años, ciertamente es plausible”, aunque tratar de analizar el complicado comportamiento humano (además, con tanto ocultismo de por medio, en este caso) es complicado y sigue siendo un ciencia inexacta.

Abrir y cerrar ciclos será bueno siempre y cuando se haga con moderación. Y si tú, que estás leyendo esto, tienes un número 9 como segunda cifra de tu edad, despreocúpate, analiza fríamente las cosas y no olvides que allá afuera hay una década entera aún por vivir… si es en pareja mejor. Ya te corresponderá a ti elegir la pareja que más se ajuste a tus necesidades.

Bienestar / S1NGULAR

¿Por qué divorciarse no es sinónimo de fracasar?

Muchas veces, por más esfuerzos que se hacen en solucionar los problemas de pareja, ponerle fin al matrimonio es la mejor opción para ambas partes. Darle la vuelta a las discusiones sin sentido, los malos ratos, las ausencias, entre otras malas jugadas, y lograr una separación sana.

Esto no quiere decir que no te duela. Aceptar la idea de dejar ir a la persona con la cual compartiste un sin número de experiencias y días, y enfrentarte de nuevo solo al mundo, incluso puede dejarte en shock. 

Cual sea el motivo de tu decisión, es importante que sepas y reconozcas que divorciarse NO es fallar en la vida, por el contrario, es un reto que sólo enfrentan las personas que quieren retomar el sentido de su vida y que reconocen lo difícil que esto puede ser.

Después de vivir en un vínculo matrimonial, las personas se conocen más, saben qué quieren y qué no, qué pueden soportar y lo que definitivamente no entra en su lista. Reconocerse autosuficiente y, encontrar el valor y coraje para volver a creer en sí mismos es algo digno de admiración.

Bienestar / S1NGULAR

Qué debes evitar si te estás divorciando

Son muchas las pérdidas que se viven cuando un matrimonio termina. Además de la persona que creías sería tu compañero/a de vida, se pierden propiedades, objetos materiales, dinero, amistades y relaciones familiares.

No importa si no sabes por dónde empezar a poner orden en tu vida, tener claro -al menos por ahora- lo que es mejor evitar ya es un paso.

  • Fingir que que no te duele, porque esto es indicativo de que algo en ti necesita sanar. Evitarlo o negarlo sólo te lleva a posponer tu recuperación. Tú decides hasta cuándo quieres sentirte así.
  • Llenarte de culpas. Hay quienes no dejan de preguntarse: ¿si hubiera hecho esto?, ¿si le hubiera dicho aquello? Es bueno reconocer las cosas que fueron tu responsabilidad, pero recuerda que en una relación siempre hay dos personas involucradas.
  • No hablar del tema. Expresar lo que ocurrió es una forma de procesarlo. Si crees que giras sobre lo mismo sin lograr algún avance, considera la posibilidad de pedir ayuda profesional.
  • Entrar en pánico. Es probable que experimentes cambios rápidos de humor, falta de concentración, de libido y hasta impotencia o frigidez, y quizá, esto sea tan abrumador que tengas miedo de estar perdiendo la cordura, ¡tranquilo/a! Todas son estrategias del cuerpo y la mente para no sufrir demasiado.
  • Aprovecharte del enojo. Por lo regular, en una separación, al inicio experimentas algo de depresión y luego diriges ese sentimiento hacia otras personas (particularmente, hacia tu ex pareja). Un enojo mal manejado puede llevarte a querer convencer a los demás de lo terrible que era tu situación y esto no te ayudará a avanzar. Intenta expresarlo de manera constructiva y reconoce que  hay límites.
  • Auto engañarte. Llegarás a un punto en el que aún estés renuente a dejar ir la relación y empezarás a negociar en tu interior, pero cuidado, podrías regresar con esa persona por motivos equivocados como por evitar la soledad, por culpa o por promesas que son poco probables de cumplir.
  • Seguir invirtiendo tus emociones en una relación muerta. No sólo es difícil soltar los lazos emocionales, también cuesta trabajo dejar el enojo, la amargura y el rencor. Por eso, ¡presta atención! Cuando logres dejar de hablar de tu expareja, ya sea con cariño o rabia, la habrás dejado ir.
S1NGULAR

¿Por qué tú y yo no podemos ser sólo amigos?

Neha Nathani, colaboradora de la revista digital unwritten, escribió recientemente un post en el que comparte la lucha y el desgaste emocional -que casi todos hemos experimentado-, después de terminar una relación. Este post ha dado la vuelta al mundo, al lograr expresar lo frustrante que es sentirnos estancados en una relación estática e incapaces de poner orden en nuestras emociones. Aquí la publicación original.

 

“¿Es egoísta decir que no quiero ser tu mejor amigo si no estamos juntos? No sería fácil decir adiós, pero tampoco es imposible. Es una locura pensar que hubo un tiempo, hace no mucho, en el que ni siquiera sabía que existías. Simplemente no siento que pueda manejar verte con alguien más, incluso escucharte hablar de alguien más. En algún momento, esos fueron nuestros temas de conversación, pero las cosas han cambiado, hemos cambiado. Y sólo estoy tratando de proteger mi corazón.

Lamento haberte mentido al decir que podíamos volver a ser sólo amigos si eso era lo que se suponía que debía suceder, pero me enamoré de ti, ¿qué debo hacer? Te veo y quiero abrazarte, quiero aferrarme a ti. Quiero que estés cerca y no puedo tener todo eso si no estoy contigo. Ahora estoy bien ahora porque no estás con nadie más, pero ¿qué sucederá cuando la encuentres? ¿Que voy a hacer?

Dices que soy tu mejor amiga y te creo. Tu también eres mi mejor amigo. Dices que no puedes imaginar la vida sin mí y tiene sentido porque también es difícil imaginarla sin ti. Pero siento que eso es justo lo que necesito hacer para seguir adelante. Quiero aclarar que no creo que sea justo para cualquiera de nosotros, pero no sé qué más hacer.

Espero con ilusión los días en que sé que voy a verte porque haces mi día mejor. Me encanta cuando mi teléfono suena y veo tu nombre porque escucho tu voz; siempre tenemos mucho que hablar. Eres una de las personas que más come que conozco y no me importa. Lo que más disfruto es cuando estamos juntos en el sofá viendo una película. Podría escribir sobre ti durante horas, pero eso es lo que más me preocupa.

Hablo de ti como si fueras mi novio porque seguimos haciendo muchas cosas juntos. Me estás enviando señales mezcladas y me confunde. No quieres estar conmigo, pero la forma en que me miras dice lo contrario. Recuerdo el momento en que dijiste que todo era perfecto, pero al final no lo fue para ti. Y quiero saber qué fue lo que falló para arreglarlo, pero sé que así no es cómo funciona. Dijiste que podrías casarte conmigo, pero ahora parece que no soy lo que quieres. ¿Quieres que vayamos de vacaciones solos, pero no debemos estar juntos? Puedes creer que estoy loca, pero ¿esto no suena como alguien que te invita a salir? Por favor, responde a mis preguntas porque ahora mismo no entiendo nada.

Lo siento pero si no soy tu todo, no puedo ser tu nada”.

Psicología

7 razones por las cuales está bien ser divorciado

Hay ocasiones en las que una pareja ya no logra entenderse al cien por ciento, el algunos casos aparece la infidelidad, “el amor se acaba”, entre otros factores que propician el término del matrimonio, pues esas diferencias son profundas y, muchas veces, irreconciliables.

Pero convertirte en una persona “divorciada” no debe ser para nada un estigma ni debes “cargar con la cruz de tu parroquia”, debes aceptar tu realidad, y enfrentar con la mejor actitud esta nueva etapa, además hay varias ventajas de ya haber estado en convivencia diaria con alguien, algunas de éstas son:

1. Ya sabes lo que quieres, por lo tanto ya no aceptas salir con cualquiera.

2. La administración del hogar, finanzas y tiempo,  ya no es un reto para ti.

3. Te tomas la libertad de preguntar directamente y poner las cartas sobre la mesa cuando sales con otra persona, evitas los rodeos.

 4. Ya no hay un apego hacia la nueva pareja. Entiendes perfecto la individualidad de cada uno y si él o ella no quiere salir con tus amigos o familiares, no te preocupa demasiado, a menos de que sean eventos importantes y de todas formas, ya sabes lidiar con ello, crear acuerdos.

5. Te das tu tiempo, aprendes a valorar, o revalorar, las actividades que te gustan.

6. Tu meta ya no es casarte, ya sabes qué es eso. Si se vuelve a dar no será algo que buscas y si no eres tan feliz como siempre y sigues tu vida.

7.  En la etapa del matrimonio también adquieres experiencia sexual, sabes qué y cómo te gusta, así como lo que no, lo cual te da mayor seguridad en tus próximas experiencias.

 

Psicología

4 reglas básicas para volver al ruedo después de una separación

Una ruptura de pareja puede modificar por completo la relación que tengas contigo mismo y con tu entorno, por ello, reincorporarte a un estilo de vida individual no es tarea sencilla, más si existe una fuerte presión por parte de la familia, amigos y sociedad en general. La idea de volver a sentir esa libertad tan s1ngular es algo que, muchas veces, no se puede manejar tan fácil, empieza un nuevo gozo de individualidad, se retoman acciones personales con mayor intimidad, si estás en este punto de quiebre, estos consejos te pueden ser muy útiles para disfrutar esta nueva y diferente etapa.

1.- Mantén una actitud positiva

Es indispensable para poder sobrellevar los momentos de crisis y shock en los que se ven envueltas las emociones. Por ello, evita aislarte, practica meditación o yoga, recuerda que las personas que se separan vuelven a tener pareja (si así lo desean), cuando se termina una relación, no significa que finalice la vida social o amorosa.

actitud-positiva

2.- Periodo de duelo

Toda pérdida requiere de este tiempo y espacio para poder recuperarse, sin embargo, si el duelo lleva más de un año y no te puedes despegar de ese pasado, es necesario acudir con un especialista o terapeuta para poder trabajar con las emociones y así superar de la mejor forma la pérdida.

duelo

3.- Separar lazos económicos

Maneja tus propias finanzas, cancela las tarjetas mancomunadas, si es que las hubo. Si tienen deudas compartidas, liquida tu parte lo más pronto posible, que el dinero no sea el lazo que tengas con la persona de la que te separas te traerá menos conflictos, y si él o ella te ayudaba a administrar tu dinero, entonces es tiempo de que lo hagas solo/a, toma un curso si lo requieres, pero no dependas de tu ex.

4.- Supera el enojo

Este sentimiento es uno de los factores que más impiden aceptar la soltería, no dejes que éste te prohíba perdonar lo que sucedió en lo plural para comenzar una nueva relación con el ex, pero esta vez desde un acto personal, ya no como un conjunto. Olvida el odio o rencor hacia esa persona y acepta el cambio como un proceso positivo que te permitirá verte y ver distinto.

 

Psicología

Quiero separarme, no divorciarme

¿Separarse?, ¡hoy!, ¿divorciarse?… quién sabe. En México, la familia, los trámites costosos, el miedo y la esperanza de que todos los problemas se arreglarán son factores que llevan a las parejas separadas a posponer el mayor tiempo posible un trámite de divorcio.

En este país, cada vez son más las parejas que se separan. Entre 1990 y 2014 se duplicó el porcentaje de la población mexicana que estaba casada y decidió separarse, ya que pasó de 2.2 a 5.4 por ciento; mientras que el número de divorcios también aumentó entre 1993 y 2014, pasando de 4.9 a 18.7 por ciento.

Pero estas cifras, las cuales son las más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), no revelan otro fenómeno que cada vez es más común en las parejas: separarse posponiendo el divorcio lo más que se pueda.
Esto se debe a diversos factores que van desde evitar trámites y gastos, hasta temores por los juicios ajenos que dirán los familiares o amigos, además de que muchas de estas parejas quizá guardan la esperanza de que todo se arreglará en un futuro.
“La cultura mexicana es colectivista, con muy fuerte orientación hacia la familia como centro de las relaciones y en donde el divorcio sigue tomándose como un fracaso de parte de la familia y la sociedad en general”, destaca Rolando Díaz Loving, académico e investigador de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Violeta Farfán, psicoanalista experta en terapia individual y de pareja, dice que cuando termina la etapa de enamoramiento en las parejas (esa de “las maripositas en el estómago”) es cuando las personas empiezan a notar los defectos del otro. Superar esa etapa sería la entrada al “amor maduro”, pero hay personas a las que no les agrada esa idea.
“Es entonces cuando las personas ponen en medio de la relación infidelidades, agresiones o mala comunicación, además de actitudes como enfocarse demasiado en el trabajo, porque en el fondo le temen a la cercanía emocional y a perder su identidad”, expone.

s36-psicologia-separacion-int

“El problema es que en verdad nunca concluyen con su relación, sino que se quedan solamente en la separación, porque las parejas no sólo se unen por amor y compatibilidad, sino también por sus conflictos inconscientes mutuos, los cuales satisfacen de manera patológica a la otra persona, o lo que es lo mismo, ‘Dios los cría y sus patologías los juntan’”.

Estas patologías inconscientes que tienen que ver con su pasado, su infancia, o situaciones que vivieron y que no recuerdan o quedan reprimidas, los llevan a continuar unidos aunque sea a través de un papel, asegura la especialista.
“Cuando estos conflictos inconscientes se resuelven de manera individual, es cuando logran desengancharse”, explica.

En efecto, México es un país de separados más que de divorciados, y esto tiene una gran carga en elementos sociales como la familia; sin embargo, parece que la buena noticia es que existe una tendencia hacia una mayor diversidad de relaciones amorosas. Existen ya más de un solo modelo de relación y más de un solo modelo de lo que debe ser una familia.

“La sociedad y la cultura cambian despacito, y cada vez es más importante la individualidad. Pero en unos años, vamos a tener que entender que habrá una mayor diversidad de relaciones”, advierte Díaz Loving.

“Seguirá habiendo relaciones tradicionales, pero habrá también gente que diga que ese tipo de relaciones no son para ellos. Es un nuevo nivel de tolerancia que llevará a aceptar a las personas que lo que es funcional para uno, no debe ser funcional para los demás”, visualiza.

Psicología

Los don’ts del divorcio con hijos de por medio

La mayoría de los divorcios no son nada sencillos, se combinan muchos aspectos complejos (legales, emocionales, entre otros) que lo hacen mucho más difícil de sobrellevar. Además, un aspecto muy importante a discutir cuando se disuelve un matrimonio son los hijos. Pero no sólo quién ganará la custodia, cómo será el arreglo de las visitas, con quién pasarán fechas importantes, y un largo etcétera que pierde de vista un aspecto mucho más importante e inmediato: cómo vivir el proceso de divorcio junto con ellos.

Es un hecho que cuando una pareja se divorcia la relación familiar se transforma (de nosotros depende que así sea y que no se desintegre), pero también es un hecho que cada uno de los padres representa para los hijos confianza, amor, seguridad, lealtad y muchas más cosas, por lo que en este proceso no hay que dejar de otorgarles estas cualidades que ayudan a su bienestar y tranquilidad. Como padres (incluso separados), tenemos la responsabilidad de ver por nuestros hijos y eso incluye pensar antes que actuar. Recordemos que ciertos comportamientos pueden ser mucho más dañinos que el divorcio mismo; por ello, evitemos lo siguiente para prevenir caer en ciertas actitudes o comportamientos que quizá nosotros, inmersos en el proceso, no vemos, pero que dañan mucho a nuestro hijos y la relación que tenemos con ellos en el presente y que podamos formar en el futuro. 

Jamás los involucres en los problemas que haya entre tu pareja y tú (incluso estando casados esto debe evitarse)

¿Por qué?

Aunque entendemos que no hay modo de que pasen inmunes todo el proceso, sí existe la posibilidad de mantenerlos más al margen de cosas que no les competen, como: convertirlos en “papás” de sus propios padres, buscando que ellos los aconsejen y los apapachen, ni tampoco usarlos como elemento de venganza o chantaje.

En la medida de lo posible, no hay que hacerlos parte de los pleitos legales

¿Por qué?

Porque esto les genera ansiedad y estrés innecesarios. Sólo en algunos casos específicos es inevitable que ellos se involucren en esto, pero, mientras esté en tus manos, evita que tengan que vivir esa parte del divorcio. Suficiente es con lo que tienen que renunciar, modificar y aceptar.

«Ellos no decidieron divorciarse, ni mucho menos tienen que elegir entre uno y otro: ambos, separados o no, son sus padres».

Por favor, nunca los utilices como mensajeros, ni los fuerces a tomar partido.

¿Por qué?

Esto es algo que ocurre más seguido de lo que quisiéramos. Creemos que ser una especie de intermediario es una de las tareas de nuestros hijos, pero no, al contrario, esto no les compete. Todo lo relacionado con el divorcio tiene que verse estrictamente entre los adultos que tomaron esa decisión. Tampoco hay que ponerlos entre la espada y la pared, obligándolos a que tomen partido. Ellos no decidieron divorciarse, ni mucho menos tienen que elegir entre uno y otro: ambos, separados o no, son sus padres. 

Salvo algunos casos en que es necesario (por diversas razones), si está en tu poder, no obstaculices o impidas la relación con uno de los padres

¿Por qué?

Porque nuestros hijos necesitan la presencia de ambos y porque manejar las cosas de manera mucho más cordial fomenta una actitud de acuerdos, negociación y armonía en ellos.

Aunque estés inmerso(a) en todo lo que involucra el divorcio, evita dejar de prestarles atención a sus hijos

¿Por qué?

Sí, es muy importante observarse y estar bien consigo mismos, pero a la par necesitamos también atenderlos y procurarlos a ellos, quizá aún más que antes debido a que se encuentran más vulnerables. La atención y el amor constantes son clave en el bienestar de todas las partes involucradas en este proceso tan complejo y doloroso.

Ni tú ni tu familia critiquen al otro frente a ellos

¿Por qué?

Aunque no siempre nuestros hijos nos hagan ver o nos manifiesten que eso les molesta, eso no quiere decir que no les afecte. Cualquier comentario, desahogo o aspecto negativo relacionado con el divorcio es mejor hablarlo aparte. Apóyate mejor en la familia, los amigos o conocidos que hayan pasado por algo similar.

s32-psicologia-divorcio-int

Ojo con hacer comentarios que favorezcan el sentimiento de abandono

¿Por qué?

Si de por sí los hijos están enfrentándose a una situación de la que, la mayoría, se sienten “culpables” (hay que dejarles claro que no lo son y reforzarles esto), echarles más al saco alimentando sentimientos negativos no genera una buena convivencia y tampoco una noción adecuada de la situación. Lo que haya sido entre los adultos, que se resuelva entre ellos, pero es completamente innecesario echar mano de frases como: “Tu papá, que no se ocupa de ti…”, “Tu mamá que ha roto nuestra familia”. El sentimiento de abandono puede traerles consecuencias muy dañinas en sus relaciones futuras como adultos, así que mucho cuidado en alimentar esto.

No les mientas

¿Por qué?

Es mejor darles explicaciones sobre lo que está ocurriendo (usando aspectos positivos), siempre con la verdad. Incluso cuando les tengan que explicar asuntos más complejos, como el porqué está pasando todo eso y por qué no todo puede volver a ser como antes, es mejor que busques la forma de hacerlo en lugar de mentirles. No hay que subestimar a los hijos: sí son capaces de poder manejar, a su propio ritmo, lo que les digas.

Demuestra respeto por el otro

¿Por qué?

Por difícil que pueda ser para algunos, siempre hay que ser respetuosos con el otro. Además de que esto ayuda a fomentar una buena actitud en nuestros hijos frente a cualquier problema, también les enseña que, aunque no compartas con el otro lo que dice o hace, siempre hay que buscar llegar a acuerdos de manera respetuosa. No olvidemos que todo el tiempo nuestras acciones y palabras son ejemplo a seguir para nuestros hijos. Por ello, hay que buscar, en la medida de lo posible, sacar lo mejor de nosotros mismos incluso en las peores situaciones.

S1NGULAR

¿Cómo afectará la salida de la Gran Bretaña de la UE a la economía?

Gran Bretaña ha votado a favor de abandonar la Unión Europea (UE), dando inicio de esta forma a un complicado proceso de ruptura que ha conmocionado a los mercados financieros mundiales. El resultado coloca al país en un camino incierto y supone el mayor revés a los esfuerzos europeos para forjar una unión y estrechar vínculos tras el término de la Segunda Guerra Mundial.

La libra esterlina, la moneda del Reino Unido, ha sufrido su mayor caída en un día de más del 9 por ciento frente al dólar, alcanzando su nivel más bajo en tres décadas. Los mercados temen que el triunfo del Brexit golpee la 5ª economía más grande del mundo.

El resultado del referéndum plantea interrogantes sobre el papel de Londres como capital financiera mundial y ha forzado la dimisión del primer ministro David Cameron, que ha anunciado que dejará el cargo en un período de tres meses.

La Unión Europea saldrá debilitada económica y políticamente con el Brexit

El euro se desplomó alrededor de un 3,5 por ciento frente al dólar y este hecho permite vislumbrar el daño económico y político que el Brexit puede hacer a la unión de los 27 estados miembros. Los inversores apostaron por refugiarse en activos como el oro y el yen que presentaron subidas. La UE, por su parte saldrá, debilitada económica y políticamente con el Brexit. No sólo a nivel económico, sino a nivel de representación en el mundo, ya que el Reino Unido es miembro del Consejo de Seguridad de la ONU y cuenta con un poderoso ejército. De golpe, el bloque europeo perderá alrededor de una sexta parte de su producción económica total.

El referéndum de ayer jueves, había venido precedido por unas encuestas que parecían dar una ligera ventaja a los partidarios de la permanencia en la Unión Europea.

s26-s1ngular-brexit-int

Además, los últimos días de campaña se vieron empañados por el asesinato de la parlamentaria proeuropea Jo Cox, quien fue asesinada por un hombre que gritó “Gran Bretaña en primer lugar”. El ataque sorprendió a los británicos y plantea dudas sobre si el tono del debate estaba alimentando la intolerancia y el odio.

En este sentido, los partidarios de permanecer en la UE, han sido incapaces de detener una ola de sentimiento antisistema y de desencanto con una Europa que muchos británicos ven en la distancia y sumida en una crisis permanente.

Fuente: VICE News