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¿Qué es el phubbing y por qué acaba con tus relaciones?

Las seductoras bondades de los smartphones han logrado que estemos más metidos en las pantallas que en la vida real. Las interacciones interpersonales poco a poco se vuelven más distantes y nosotros nos sentimos cómodos, seguros y con una especie de sensación indescriptible de control sobre las situaciones en casi todo momento.

Gracias a esto, a la facilidad con la que nos aburrimos y en lo sencillo que es utilizar los dispositivos móviles, es que ha surgido un nuevo fenómeno social llamado phubbing. ¿Qué es?

La palabra proviene de dos raíces de habla inglesa: phone ‘teléfono’ y el verbo snub ‘despreciar’ y hace alusión al hecho de ignorar a cualquiera persona que esté cerca, usando el teléfono. Es algo tan frecuente que seguramente tú también lo has hecho, en una reunión familiar, en el trabajo, en una cita, en la calle misma; entonces ¿cuál es el problema?

El principal efecto negativo de esta práctica es que el smartphone crea barreras de comunicación al aislar a las personas y termina por minimizar el valor de los mensajes vía oral-auditiva.

El término fue acuñado por Alex Haigh, un joven australiano que busca “evaluar la forma en que usamos nuestros teléfonos en presencia de otros”. Esto a través de su campaña Stop Phubbing, la cual, para su sorpresa, ha tenido un increíble éxito a lo largo del mundo y ha puesto nombre a una problemática existente en la sociedad.

De acuerdo a estudios realizados por la campaña de Alex Haigh (que pueden ser encontrados en la página stopphubbing.com), actualmente el 87% de los adolescentes prefieren una comunicación textual que una cara a cara. Esto permite hacer  proyecciones no sólo sobre las diferentes formas de relacionarnos, sino también en las dinámicas educativas, laborales, políticas y de todo lo que involucre un diálogo.

La Ciudad de México se ubica en el noveno lugar con mayor presencia de phubbers, de acuerdo también a lo investigado por Stop Phubbing.

Esto, en palabras de Haigh, es “el comienzo de la aislación de los seres humanos” y aunque en esta era tecnológica, el phubbing no puede ser erradicado, sí podemos reducir su impacto: un teléfono a la vez.

Especial / S1NGULAR / Sexualidad

4 señales para saber que no es amor, sino obsesión

Quizá todos tengamos que pasar por un momento obsesivo alguna vez en la vida, así que antes de enredarte y enredar al otro, es mejor que reconozcas los rasgos de lo que estás experimentando.

Una obsesión es un estado mental en el que tienes ideas, impulsos, pensamientos, imágenes persistentes y recurrentes, muchas veces de manera estereotipada, los cuales te generan ansiedad, malestar o angustia. Per se no es nociva; de hecho, es muy común que al enamorarnos, surja cierto grado de fijación que vivimos placenteramente: pensamos en esa persona, nos preguntamos sobre ella y se convierte en nuestro referente para todo. Esta es una forma de obsesión; sin embargo, se convierte en algo nocivo cuando te causa ansiedad e incluso altera negativamente tu día a día, entonces ¿cómo reconocer si es una obsesión negativa?

  1. Si el sentimiento no tiene razón de ser o no es correspondido.
  2. Cuando esa emoción invade casi todos los demás aspectos de tu vida.
  3. Si la mayoría de las sensaciones son provocadas por tu mente y no por experiencias tangibles.
  4. En caso de que eses pensamientos, te generen un malestar constante.

Aprende a dejar ir…

Lo primordial es no negar lo que estás experimentando por miedo a la pérdida o al dolor. Reconoce que tú mismo tienes la posibilidad de modificar tu forma de pensar y actuar respecto a lo que sientes.

Recordar experiencias anteriores te reconfortará al mostrarte que no todo sentimiento dura para siempre y que desapegarte de él es una situación que se logra con el tiempo, con trabajo y siendo constante.

Intenta definir cuál es la sensación que te provoca y, de ser necesario, busca apoyo de un psicoterapeuta.

 

Bienestar

¿Fat camps para gente delgada?

Cierra los ojos por un momento e imagínate en un lugar paradisiaco, rodeado de la naturaleza y alejado de todo el bullicio de la ciudad, donde enfocas todo tu tiempo en adquirir hábitos saludables y armonizar tu cuerpo y mente; donde cada vez que despiertas eres capaz de sentirte en paz y perfecto equilibrio.

Todos lo hemos deseado al menos una vez en la vida; pero ¿hemos pensado en la posibilidad de dedicar una semana entera al cuidado de nuestro ser y el contacto con la naturaleza? Afortunadamente estas opciones existen y las malas lenguas cuentan que es una maravilla.

GroundSea Fitness es un proyecto pionero en brindar estas experiencias a sus clientes. Las hermanas estadounidenses Tracy Gaslow y Denise Kleinman, y su pasión por la salud y el bienestar las llevó a crear en 2016 éste proyecto cuya filosofía dice que “ayuda a sus huéspedes a transformar físicamente sus cuerpos y mentalmente sus perspectivas, mediante la comunión con la naturaleza a través de la comida, la bebida y el espacio físico” según su página oficial: http://www.groundseafitness.com/.

Hasta ahora, el mayor público son modelos, de por sí delgadas, y mamás que quieren recuperar su figura. Pero, ¿cómo es un día de purificación en este lugar? La agenda está marcada así:

  • 5:30 am “Bienvenida al Sol” Meditación (Opcional)
  • 6:15 am  Despertar
  • 7:00 am Estiramiento/sesión de calentamiento
  • 8:00 am Desayuno
  • 9:00 am Caminata
  • 11:20 am Bocadillo (al punto medio de la caminata)
  • 12:30 pm Regreso al Resort
  • 1:00 pm Almuerzo
  • 3:00 pm Fitness
  • 4:00 pm Fitness
  • 5:00 pm Fitness
  • 6:00 pm Yoga de restauración
  • 7:00 pm Cena
  • 8:00 pm Actividades nocturnas

Masajes opcionales entre las 3 pm y las 7 pm

Pero GroundSea Fitness no sólo causa un gran efecto en tu cuerpo, sino también en tu bolsillo, pues el retiro tiene un precio aproximado de 3,700 dólares por una estadía de tres días y 5,200 para la de cuatro.

Con dietas estrictas, preparadas por chefs expertos en la materia, planes de alimentación y rutinas de ejercicio que puedes llevar a casa y totalmente personalizadas, ésta es una experiencia que ningún amante de la naturaleza y del wellness, querría dejar pasar.

¿Cuán dispuestos estarían a pagar por una experiencia de este tipo?