Agenda

3 lugares para disfrutar el fin de semana

Ya sea para tomarte un trago, refrescarte o disfrutar del domingo sin prisas, la Ciudad nos ofrece diferentes rincones.

Viernes: drinks

Aunque la entrada está un poco escondida, es un lugar perfecto para proponerlo como punto de reunión. Mercado Independencia forma parte de la oleada de mercados gourmet que se están convirtiendo en los favoritos de muchos por su variedad gastronómica. Aquí puedes encontrar cerveza, mezcal, vino y un menú de coctelería súper fresco; además, todo lo puedes acompañar con las hamburguesas y papas del local Antojería o los deliciosos tacos de lechón y cortes de El Lechón.

El mercado cuenta con dos plantas y es perfecto cuando vas en un grupo grande, ya que las mesas son comunales y puedes comer donde más se te antoje.

Mercado Independencia

Independencia 40, Centro

mercadoindependenciaDF

mercadoindependencia.mx

Sábado: la tradicional nieve

Si pasas por el cruce de Reforma e Insurgentes, una parada necesaria es La Especial de París, una nevería que existe desde 1920 y, la cual, Salvador Novo citó en su libro La grandeza mexicana.

Pregunta por los sabores de tabaco, mate, cardamomo o mazapán con palanqueta si se te antoja probar algo diferente; el expreso con helado de vainilla es una opción ideal para refrescarse o para quienes no son de sabores tan dulces; y, de las creaciones típicas son garantía las Tres marías y la Flor de amor; esta última es una delicia, con su combinación de mango, helado de yogurt, fresas, merengue, almendra tostada y salsa de cereza.

La Especial de París

Insurgentes Centro 117, San Rafael

Facebook: @LaEspecialdeParis

Domingo: revivir

Si agarraste la fiesta el sábado, tendrás un pretexto perfecto para ir a Zanaya, dentro del hotel Four Seasons y disfrutar, a partir de las 11:30 de la mañana y hasta las 4 de la tarde el domingo, de uno de los mejores hot spots, cuando de brunch se trata.

Comienza con una mimosa preparada con jugo de naranja y prosecco; además, tienes champaña ilimitada y un extra de jamón de bellota, sólo recuerda que los precios varían según los platillos adicionales que pidas.

Hay varias estaciones en las cuales hacer parada: la mexicana con antojitos para taquear y botanear; la de ensaladas; la de pastas y, por supuesto, la de carnes, donde puedes encontrar paella, carnes rojas, y pescados y mariscos al grill. Para cerrar con broche de oro, acércate a la fuente de chocolate que está en la sección de postres.

Zanaya

Reforma 500, Juárez

Facebook: @zanayamx

Twitter: @zanayamx

Especial / S1NGULAR / Salud

Dejar el alcohol no garantiza que adelgaces

Para las personas que son “bebedores moderados” según la Organización Mundial de la Salud es un apapacho encontrar estudios que comprueban que quienes beben, viven más que los que no lo hacen y otros que demuestran que los “bebedores sociales” tienen más amigos; pero cuando hablamos de bajar de peso y reducir tallas, el tono cambia.

Cada gramo de alcohol contiene siete calorías, uno de grasa, nueve y uno de azúcar, cuatro; y es justo por su carácter hipercálorico, que creemos que dejarlo por completo nos hará perder algunos kilos de más. Sin embargo, hay varios factores que pueden intervenir y debes considerar antes de hacer este cambio y decepcionarte al final.

  • Por lo regular, las ocasiones en que bebemos van acompañadas de una comida rica en grasas, incluso cuando se trata sólo de botana, las tablas de quesos o las tres bolsas de papas en bowls incluyen un alto número de calorías. Así que no todo es culpa de los drinks.
  • En caso de que decidas elegir cerveza sin alcohol. Ojo, aquellas que están etiquetas como “Sin alcohol” quiere decir “con”, pues éstas tienen menos del 1%; sólo si dicen “0,0” significa realmente “sin”.
  • Por otro lado, las calorías de la cerveza convencional proceden en su mayoría del alcohol, mientras que las de la “sin” vienen en un 85 % de carbohidratos.
  • Y por más trillado que suene, depende mucho de la cantidad. De acuerdo con un texto publicado en 2015 por Current Obesity Reports, el consumo moderado no está vinculado a la obesidad (dos bebidas al día en hombres y una en mujeres), pero sí un consumo excesivo específico (cinco o más bebidas en un solo día) o un hábito frecuente (más de cuatro bebidas al día en hombres y más de tres en mujeres).
  • Para engordar un kilo de grasa, una persona necesita consumir 7.000 calorías más de las que su cuerpo requiere. En alcohol, esto se traduce en beber dos cervezas de más al día (entre cuatro y cinco) durante un mes, dos botellas de vino a la semana en el mismo periodo, o cinco copas con alcohol mezcladas con refresco por cuatro fines de semana seguidos”.

Con información de El País

Recetario / Restaurantes

La cerveza no “se quema” por regresarla al refri

Sin lugar a dudas, éste es EL mito sobre la cerveza, pero también uno de los mas erróneos. Todo el mundo ha escuchado al menos un par de veces que: si tienes una cerveza en el refrigerador (a 4°C aproximadamente), la sacas a un ambiente con temperatura mayor y, después, la regresas al refrigerador, “se quema”.

Pues bien, los cambios de temperatura por periodos breves no tienen ningún efecto negativo en el gusto de la cerveza; sólo los que son extremos y por largos tiempos pueden afectar la frescura y, por ende, alterar el sabor original. Pero nunca “quemará” la cerveza.

El término “cerveza quemada” describe otra alteración, que no tiene nada que ver con cambios de temperatura. La palabra más acertada es cerveza “azorrillada” y se utiliza cuando la bebida ha sido expuesta a los rayos UV o luz directa del sol. Sin ponernos técnicos y dejando  la explicación en términos simples, la exposición a estos rayos provoca una reacción química con los elementos extraídos del lúpulo (el causante de ese amargor característico de la cerveza), y esta reacción produce un aroma fétido y desagradable, muy similar al aroma de un zorrillo cuando expulsa su esencia para ahuyentar depredadores. Por eso es muy importante consumir cerveza en botellas ámbar o enlatadas, ya que estos contenedores no permiten el paso de rayos UV; las botellas azules, verdes y traslúcidas, por el contrario, dejan pasar casi todo el espectro de rayos UV, con lo cual el líquido siempre va a terminar en cerveza azorrillada.

En conclusión, la cerveza no se quema por cambios de temperatura, pero sí por la exposición a rayos UV.

Agradecemos a Hop the beer experience.