Psicología

¿Publicas sólo para conseguir likes?

No podemos negarlo, las redes sociales se han convertido en nuestro fiel compañero. Si bien todos tenemos algún conocido que se ha enajenado con ellas, la mayoría hemos caído en estas “trampas” digitales, creando perfiles en cuanta red social se convierte en tendencia.

Compartimos momentos cotidianos, fiestas, viajes e incluso situaciones en las que no estamos felices; sin embargo, ante una cámara, algunas personas se inclinan por llevar todo al extremo. Esto forma parte de una personalidad virtual que, según el psicólogo Ervin Goffman, usamos como reflejo del verdadero ser, tanto para idealizarnos como para agradar a otros y, por tanto, conseguir atención a través de un like.

Según esta idea, los likes nos permiten autoafirmarnos como personas pero, para quienes dependen de las redes sociales para construir su autoestima, esto se convierte en una forma de contener otras inseguridades. Goffman explica que esto refleja a un narcisista en constante búsqueda por convertirse, incluso, en una “mini celebridad”. Su satisfacción reside en ser seguido por un gran número de personas, por lo que siempre está al pendiente de sus seguidores y en constante búsqueda de su adulación. “Es casi como si las personas vivieran en un mundo que no es real, un mundo en el que lo que cuenta es lo que los demás piensan de ti”.

Y es que la satisfacción de haber logrado miles o millones de likes o comentarios no tiene un límite, pues los expertos aseguran que cuando se tiene esta falta de seguridad en uno mismo, los números nunca parecen ser suficientes.

“Hemos tenido en el hospital pacientes deprimidos realmente porque los ignoran, porque rechazan sus mensajes o imágenes en el muro. Y entonces piensan que ya no tienen nada: el mundo se acaba para ellos”, asegura Cecilia Bautista Rodríguez, subdirectora de Enseñanza, Investigación y Capacitación del Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez de la Secretaría de Salud.

Así, la sed de fama puede llevar al usuario a poner en riesgo su vida misma con tal de conseguir una imagen digna de millones de likes. Hay algunos que incluso buscan y publican su propia muerte… Pero esa es otra historia.

S1NGULAR

Los millennials tienen menos sexo que otras generaciones

De acuerdo con un estudio realizado por el diario estadounidense Archives of Sexual Behavior en 2015, los millennials nacidos a partir de 1990 son dos veces más propensos a ser sexualmente inactivos durante sus 20 en comparación con la generación X y los baby boomers. ¿Por qué?

Contrario a la idea de que se trata de una generación floja, estos jóvenes viven cierta presión por alcanzar el éxito, tienen una obsesión por el estatus de carrera y han generado una cultura de exceso de trabajo -ya sea dentro de una empresa o como freelance-.

A nivel personal, reflejan miedo a involucrarse emocionalmente y perder el control, y han privilegiado la apariencia física al usar apps y sitios para encontrar pareja, que decepciona sus expectativas en un encuentro físico.

Finalmente, los índices de ansiedad y depresión se han elevado con estas generaciones y el uso de antidepresivos también se ha incrementado (medicamentos que pueden afectar directamente el libido).

Esto no es necesariamente malo, señalan los expertos. Decidir cuándo y cómo tener relaciones sexuales puede conducir a relaciones más fuertes a largo plazo. Lo que es preocupante es lo que ésta situación refleja: la dificultad de los jóvenes para formar profundas conexiones con una pareja.

Bienestar

¿Cuánto te puede afectar una cirugía plástica?

Aumentar la copa de bra, levantar el mentón, disimular las arrugas o la mínima rinoplastia,  todos son procesos quirúrgicos de tipo estético que, en algún momento, consideramos hacer con el fin de elevar el autoestima. Pero ¿qué pasa cuando los resultados no son los esperados?

Antes de cualquier intervención, las personas interesadas crean una idea de cómo se verán y los efectos positivos que esto traerá en su vida: tener más seguridad en sí mismos, verse más atractivos, usar la ropa que les gusta; sin embargo, hay que tener claro que una cirugía cambia aspectos físicos, no conflictos internos.

Alguien con una autoestima sana que decide someterse a algún procedimiento de este tipo, por lo regular, actúa con base en su propio criterio, seguro de sí mismo y convencido de alcanzar sus objetivos. Por lo que, en caso de que los resultados no cumplan con sus expectativas, su actitud positiva le permite manejar estos momentos de crisis y buscar otras soluciones sin hundirse en la depresión.

Por otro lado, quienes lo hacen sólo para llenar un hueco emocional (inseguridad, frustración, vergüenza) la mayoría de las veces no se sienten completamente felices con los resultados y acaban envueltos en una espiral de continuas cirugías o son incapaces de lidiar con los resultados y terminan por aislarse aún más.

Definitivamente verse bien y sentirse cómodo con el físico, refleja una actitud positiva a la vida; pero antes de decidir someterse a alguna de estas intervenciones es importante:

  • Trabajar en una autoestima sana. Quizá es de más ayuda un terapeuta que un cirujano plástico.
  • Estar seguro de lo que se busca con esta operación y saber hasta dónde es posible lograrlo.
  • Buscar opiniones de varios especialistas y elegir un experto que cumpla con las expectativas que ofrece, y asegure no correr riesgos que puedan traer efectos negativos.

 

S1NGULAR / Salud

¿Qué está matando a las nuevas generaciones?

La frase “los jóvenes son el futuro del mundo” es muy cierta. Sin embargo, las generaciones con las que contamos para detener guerras, encontrar curas a enfermedades crónicas o, pensando en lo más básico, perpetrar la especie, son las que más amenazas a la salud enfrentan. Y lo más preocupante es que estos riesgos son prevenibles.

Según un reporte de 2016 sobre los riegos para la salud de los adolescentes a cargo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sólo en 2015 murieron 1.3 millones de jóvenes a nivel global por causas que pudieron haberse evitado.

En México, las principales causas de muerte entre este grupo poblacional son los accidentes, las agresiones y los suicidios.

La depresión y ansiedad siguen siendo temas alarmantes directamente relacionados con las lesiones autoinfligidas intencionalmente o suicidios. Según cifras del INEGI de 2015, en México, el suicidio ocupó el tercer lugar en cuanto a principales causas de mortalidad entre personas del rango de edad de 15 a 24 años y el quinto entre personas de 25 a 34 años.

A estos factores hay que sumar la incidencia de consumo de alcohol y drogas entre los jóvenes y los accidentes que pueden ocasionar. En 2012, 120 mil jóvenes murieron en accidentes de tránsito.

Por otro lado, aunque el VIH ha dejado de ser completamente mortal, las muertes causadas por este virus siguen incrementando. Entre las opiniones médicas abunda la idea de que los jóvenes han dejado de preocuparse por el cuidado de su salud sexual, ya que la enfermedad dejó de ser considerada un factor de riesgo epidemiológico.

Finalmente, aunque existen sustancias que ahora son legales, son consideradas igual de nocivas, como el tabaco. A nivel mundial uno de cada 10 adolescentes consume tabaco. Así, aunque dentro de la mentalidad “millennial” existe un genuino interés por llevar una vida saludable, muchos jóvenes están expuestos a factores externos que reducen su calidad de vida.

Por todo esto, entre los Objetivos de Desarrollo Sustentable de la OMS para 2030 está reducir en 40% el número de muertes prematuras. Sin embargo, tal parece ser que la respuesta no está en el qué sino en el cómo. Esta meta implica replantear el futuro de la sociedad, uno en el que las nuevas generaciones no sean consideradas el mañana, sino el hoy.

Sexualidad

No es un capítulo de Black Mirror, es el porno actual

La primera película porno se produjo en 1896. El título de la cinta es Le Couchér de la Mariée y mostraba a una mujer haciendo striptease. Desde entonces, la industria ha crecido y de sobremanera.

No sólo ha crecido el número de productores y consumidores del cine para adultos, sino también su oferta: hoy el porno comprende teledildonics (juguetes sexuales operados por computadora), interactividad, 3D y tecnología háptica (que involucra el tacto). Además, gracias a internet, una enorme cantidad de videos son gratuitos y están disponibles 24/7/365. “Es como ir a un planeta de sexo y poder catear gratis a cada una de las habitantes, que están buenísimas”, han dicho los usuarios, “lo mejor es que no hay enfermedades, la chava no se embaraza, y ninguno de los dos se clava. O sea, brinda todo el placer, sin los peligros”.

Sin embargo, el excesivo consumo de este material ha provocado, en otros casos, que la gente se aísle evitando el contacto con otras personas reales. “Las mujeres que veo en pantalla no me pueden rechazar, así que no soy inseguro, mientras que tener un acercamiento sexual me pone nervioso”, comenta otro consumidor de 34 años.

En 2016, el sitio PornHub tuvo 64 millones de visitantes diarios, 74% de los cuales fueron hombres, quienes reprodujeron más de 92 mil millones de videos en el año. ¿Tú qué tan enganchado estás al porno?

 

Psicología / S1NGULAR / Salud

11 conductas “normales” que reflejan depresión

Aunque la mayoría de la gente interpreta la depresión como sinónimo de “extrema tristeza”, la realidad va mucho más allá.

Este trastorno se expresa de muchas maneras diferentes, algunas más evidentes que otras. Mientras que algunas personas no pueden ni siquiera salir de la cama, otras tienen la capacidad de continuar con su vida sin demasiada complicación.

El sitio The Mighty, especializado en contenido de psicología, preguntó a sus lectores cómo ciertos comportamientos se modifican al pasar por una etapa depresiva. Estas son algunas de las respuestas:

  • “Confirmo que asistiré a algún plan, pero cancelo el último minuto usando una excusa, cuando en realidad sólo es miedo”. – Brynne L.
  • “Esconderme detrás de mi teléfono. Sí, soy adicta a él, pero no como otras personas. Juego o navego en las tiendas en línea para distraerme de mis pensamientos negativos. Es mi burbuja de seguridad”. – Eveline L.
  • “No me gusta hablar por teléfono. Prefiero enviar mensajes, hay menos presión allí. También soy antisocial, no porque no me guste estar cerca de la gente, sino porque estoy bastante segura de que no todos pueden soportarme”. – Meghan B.
  • “Yo me escondo en mi trabajo. Soy recepcionista en un gimnasio, así que aprovecho para parecer una persona sumamente feliz y extrovertida, pero tan pronto como salgo del lugar, siento que me desmayo, es agotador, pero soy una profesional ocultando la depresión”. –  Lynda H.
  • “Consumo excesivamente alcohol. La mayoría de la gente asume que estoy tratando de ser el alma de la fiesta, y a menudo me elogian por ello, pero mis problemas son mucho más profundos que eso”. – Teresa A.
  • “Digo que estoy cansada o no me siento bien… no se dan cuenta de que la depresión puede afectar tanto físicamente como emocionalmente”. – Lauren G.
  • “A veces me olvido de comer todo el día. Puedo sentir mi estómago gruñendo, pero no tengo la fuerza de voluntad para levantarme y hacer algo para comer”. – Kenzi I.
  • “Me enojo o soy grosera con la gente que amo sin darme cuenta en el momento. Me doy cuenta de mis acciones y palabras más tarde y me siento terrible por haber sacado mi rabia con las personas que no lo merecen”. – Christie C.
  • “Sonrío todo el tiempo aunque no quiera hacerlo, pero lo hago porque no me permito estar triste ante otras personas. También hago lo que sea necesario para hacer feliz a otra persona porque sólo me siento un poco mejor viendo a otra persona feliz”. – Wendy E.
  • “Alejo a todas las personas porque me da miedo ser herida por alguien. Todo el mundo piensa que soy mala y antisocial. “- Tina R.
  • “Mantener la casa oscura es algo cómodo para mí. La gente siempre comenta algo como, `Necesitas dejar entrar algo de luz. No es de extrañar que estés tan deprimida´.”- Michelle T.
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Depresión funcional, ¿qué es?

¿Te has levantado con ganas de hacer… nada? Sabes que tienes mil cosas pendientes y en verdad las vas realizando poco a poco, pero sin deseo alguno. Saludas a la gente de tu alrededor, aunque quisieras no encontrarte con nadie. Llevas días así, entonces empiezas a cuestionarte ¿qué es lo que te ocurre?

La respuesta es sencilla, tienes depresión funcional. Ésta es de las más comunes y difíciles de diagnosticar porque las personas pueden, y de hecho lo hacen, continuar con sus actividades, con su vida “normal”, pero sintiéndose fatal, sin una sonrisa real.

Además, son pocas las veces en las que se logra identificar este padecimiento, ya que, muchas veces se confunde con una “mala racha” y se forzan a continuar con sus actividades, convirtiéndose en una de las depresiones más difíciles de diagnosticar y tratar.

Algunas de sus características son:

  • Irritabilidad, este síntoma es que el que más puede ayudar a identificarla
  • Variaciones en el estado anímico, pero que ellos mismos “controlan”
  • Fatiga
  • Pérdida de apetito
  • Insomnio

De acuerdo con la Doctora Carol Landau, psicóloga y profesora de psiquiatría clínica y conducta humana de la Universidad de Brown, la depresión funcional es más común en mujeres profesionistas.

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Sexualidad

¿El sexo te produce melancolía?, se llama disforia postcoital

El sexo es, para muchas personas, un tiempo en el cual se pueden relajar, satisfacer sus deseos, compartir con la pareja varios sentimientos y emociones, conocerse, explorarse; algo que, en general, produce sensaciones placenteras. Sin embargo, está el otro lado de la moneda, pues existen varios hombres y mujeres (mayor porcentaje en ellas) que durante y al final del encuentro -sin importar si fue o no satisfactorio- sienten una inmensa melancolía, ansiedad, tristeza. Esta situación se conoce como disforia postcoital.

De acuerdo con un estudio realizado por investigadores del Instituto de Tecnología de Queensland, Australia, a 200 chicas, el 32.9% de ellas admitió haber sentido melancolía después del sexo al menos una vez en su vida. Por otro lado, el 10% dijo que ese sentimiento era frecuente. Algunos de los factores por los cuales se da son:

  • Culpa o vergüenza
  • Tener relaciones sin ganas de hacerlo
  • Baja autoestima
  • Historial de abuso sexual
  • Miedo

Pero también se puede presentar por un desequilibrio hormonal, consecuencia del orgasmo, sí ese momento tan placentero y de éxtasis, puede ser el “culpable” de la tristeza posterior, aunque aún no hay muchos estudios que lo comprueben, no se descarta por completo.

La buena noticia es que la disforia postcoital es tratable con ayuda de un sexólogo o psicólogo quienes ayudan a encontrar el origen y causa de esta sensación.

Tendencias

Estudio comprueba relación entre la soltería y la infertilidad

Un estudio reciente demostró que más del 80% de las personas que no salieron con alguien durante el año que termina -2016-, tampoco lo hará el próximo año. Sin embargo, lo alarmante son los resultados arrojados por la investigación, pues de acuerdo a ésta, la soltería está íntimamente relacionada con la infertilidad.

De acuerdo con los científicos, las personas que no tengan pareja serán las mismas que no tenga hijos, ya que la soltería se está convirtiendo en un factor muy importante en el aumento de la tasa de infertilidad,  “la poca o nula convivencia con una pareja provoca en los hombres baja producción de espermatozoides, mientras que en las mujeres, se debilitan los óvulos evitando así la fecundación, aún con métodos in vitro”. Con esto, también se teme el incremento de casos de depresión.

Por si fuera poco, se comprobó que al no tener un contacto ‘íntimo’ que conlleve al cortejo, provoca que tanto hombres como mujeres se conviertan en personas poco atractivas, dejando totalmente de lado el deseo y la satisfacción sexual. “Las personas que no han tenido pareja en un periodo mínimo de 3 meses, máximo 6, tienden a aumentar de peso, volverse personas poco atractivas e inseguras, ya que pierden el ‘tacto’ para entablar una conversación”, aseguraron los científicos.

Estos datos son alarmantes, sobre todo para el gran número de solteros que habitan en el país, incluso el INEGI ya ha empezado a declarar su preocupación, pues la disminución de habitantes impide el trabajo estadístico que realiza el Instituto.

Hasta el día de hoy no se ha dado algún remedio o posible cura para las personas que no logren eliminar su soltería antes de que finalice el 2016.

Esta nota es falsa. ¡Feliz día de los inocentes!

 

Psicología

¿Por qué nos deprimimos en diciembre?

La época decembrina es una de las temporadas más bipolares que existe, por un lado las personas las esperan con emoción porque son días en los cuales pueden compartir con sus seres queridos, muchos que viven lejos, aprovechan estos momentos para reencontrarse, ya sea para la cena, vacaciones o simplemente para platicar y pasar un rato agradable.

El otro lado, y por lo cual es la bipolaridad, es que en diciembre, muchas personas tienden a revivir episodios tristes a lo largo de sus vidas, desde la pérdida de algún ser querido, hasta cosas materiales o frustraciones.

De acuerdo con la Asociación Americana de Psiquiatría, en los años 80 se definió a este proceso de tristeza como Trastorno Afectivo Estacional, y es cuando las personas sufren algunas crisis como: aumento de apetito, irritabilidad, pérdida de energía o problemas al dormir.

Estudios científicos han determinado que la relación entre la depresión y el mes de diciembre, tiene que ver con el problema de la disminución de la luz solar y el clima frío de la época; un trastorno llamado Seasonal Affective Disorder (SAD) o Desorden Afectivo de Temporada que afecta, aproximadamente, al 20% de la población en época invernal por la disminución de luz que recibe el hipotálamo, quien es el responsable de controlar nuestras emociones generando tristeza y desánimo.

Adriana Ortiz, psicoanalista de Fundación APTA, define la depresión como un trastorno que se caracteriza por la disminución en el estado de ánimo; apatía, tristeza, falta de interés por realizar actividades cotidianas e incluso puede derivar en situaciones severas como el suicidio, dependiendo de la etapa en la que ésta se presente.

En un inicio, pueden presentarse sentimientos de tristeza que suelen ser momentáneos. Posteriormente, la apatía aumenta, al igual que los sentimientos de vacío y tristeza poniendo en riesgo la autoestima de la persona. En una etapa más avanzada, la persona se encuentra angustiada, tiene pensamientos de minusvalía, culpa y hasta de suicidio.

En México, la Secretaría de Salud ha determinado que el 10% de la población padece de depresión estacional, siendo las mujeres las más susceptibles a presentarla, además de que la tasa de suicidios en el país aumenta en la época decembrina y cada vez son más los jóvenes que terminan con su vida.