Bienestar / Especial / Psicología / S1NGULAR

A ti también te da miedo ser exitoso

¿Cuántas veces terminas por dar la razón a otras personas o finges tener la misma opinión sólo por evitar diferenciarte y ser rechazado? Y es que, aunque sea un tema poco hablado abiertamente, el éxito es algo que sigue siendo condenado y motivo de envidia ante los demás. Festejamos el triunfo del vecino, pero en el fondo, nos altera saber que no se trata del nuestro. Analizamos cómo es que esa persona logró tal cosa si nosotros somos más inteligentes, tenemos mejor corazón y trabajamos más. Y en este escenario, ¿quién quiere lidiar con el coraje de los otros?

Unirte al criterio de los demás con la intención de no llamar la atención, es una forma de autosabotaje y, clínicamente, se llama Síndrome de Salomon (en referencia al psicólogo estadounidense Solomon Asch, que lo estudió). Desde evitar dar tu propio comentario en una mesa en la que todos tienen un criterio distinto, hasta ceder a las órdenes de tu jefe, sabiendo que está equivocado; todas esas conductas que adoptamos voluntariamente para evitar ser diferente al entorno que te rodea son parte de este síndrome.

Esta condición refleja una baja autoestima y, en consecuencia, la necesidad de sentirte aceptado a costa de lo que sea, incluso de nosotros mismos.

De acuerdo con la psicóloga española María Dolors Mas Delblanch, el primer paso para salir de este círculo vicioso -en el que no triunfamos y no dejamos triunfar- es dejar de preocuparnos por las opiniones externas. Es justo la particularidad de cada persona la que en conjunto nos hace iguales; ¿por qué pensar que las metas ajenas son las mismas que las nuestras? y ¿por qué sentirnos inferiores al no alcanzar algo que no queremos?

Dejemos de tener miedo a lo que somos capaces de hacer. Tal y como lo decía el escritor británico James Allen “Para obtener el éxito verdadero hágase estas cuatro preguntas: ¿Por qué? ¿Por qué no? ¿Por qué no yo? ¿Por qué no ahora?”

Sexualidad / Tendencias

Niñas que buscan ser mujeres: hipersexualización

Disfraces de bruja sexy para 4 y 6 años, tacones del 17 al 21.5 y kit de maquillaje básico. Desde hace al menos una década, las niñas entran a una edad cada vez más temprana a un mercado de consumo orientado a explotar la sexualidad.

Los bombardeos de publicidad, productos televisivos, las redes sociales y hasta ciertos comentarios por parte de los adultos contribuyen a que los críos incorporen mentalmente los estereotipos impuestos por la sociedad para cada género. ¿Cómo? Mientras una nena de 5 años se sienta frente a la televisión a ver la serie más exitosa del momento, asimila que la más bonita es, al mismo tiempo, la más inteligente, noble, popular y exitosa; es decir, termina por establecer una relación directa entre la belleza física y el éxito.

Los menores se familiarizan con un tipo de dinámica social que no son capaces de entender (simplemente porque su desarrollo cerebral y, con éste, el de un criterio, aún están en proceso), pero que ven aceptada. En consecuencia, crecen buscando lucir lindas, guapas, sexys, y cuanto adjetivo encuentran destacado mediáticamente; lo cual les genera una falsa seguridad propia y, a largo plazo, una autoestima frágil.

Todo esto, además, fuerza el ritmo natural de desarrollo, saltando ciertas etapas de maduración y eliminando la posibilidad de desarrollar competencias como la creatividad y espontaneidad.

Por ello, aunque es difícil evitar que los menores tengan contacto con este tipo de contenidos, es importante analizar los modelos que transmites desde casa y romper estereotipos de género. Hay que dejar que los niños sean lo que quieran ser, incluso si lo que quieren es ser niños.

Bienestar

¿Cuánto te puede afectar una cirugía plástica?

Aumentar la copa de bra, levantar el mentón, disimular las arrugas o la mínima rinoplastia,  todos son procesos quirúrgicos de tipo estético que, en algún momento, consideramos hacer con el fin de elevar el autoestima. Pero ¿qué pasa cuando los resultados no son los esperados?

Antes de cualquier intervención, las personas interesadas crean una idea de cómo se verán y los efectos positivos que esto traerá en su vida: tener más seguridad en sí mismos, verse más atractivos, usar la ropa que les gusta; sin embargo, hay que tener claro que una cirugía cambia aspectos físicos, no conflictos internos.

Alguien con una autoestima sana que decide someterse a algún procedimiento de este tipo, por lo regular, actúa con base en su propio criterio, seguro de sí mismo y convencido de alcanzar sus objetivos. Por lo que, en caso de que los resultados no cumplan con sus expectativas, su actitud positiva le permite manejar estos momentos de crisis y buscar otras soluciones sin hundirse en la depresión.

Por otro lado, quienes lo hacen sólo para llenar un hueco emocional (inseguridad, frustración, vergüenza) la mayoría de las veces no se sienten completamente felices con los resultados y acaban envueltos en una espiral de continuas cirugías o son incapaces de lidiar con los resultados y terminan por aislarse aún más.

Definitivamente verse bien y sentirse cómodo con el físico, refleja una actitud positiva a la vida; pero antes de decidir someterse a alguna de estas intervenciones es importante:

  • Trabajar en una autoestima sana. Quizá es de más ayuda un terapeuta que un cirujano plástico.
  • Estar seguro de lo que se busca con esta operación y saber hasta dónde es posible lograrlo.
  • Buscar opiniones de varios especialistas y elegir un experto que cumpla con las expectativas que ofrece, y asegure no correr riesgos que puedan traer efectos negativos.

 

Bienestar / Psicología

¿Compartes fotos en el gimnasio? Quizá tienes problemas psicológicos 

¿Cuántas fotos de gente en el gimnasio ves en tu muro cada que abres Facebook? Todos tenemos al menos un amigo que publica su actividad de fitness día con día, o incluso, podrías ser tú mismo.

Fotos posando junto a los aparatos, levantando un poco la playera para mostrar los abdominales o realizando posturas extrañas se han vuelto algo cotidiano. ¿Porqué será que de un día a otro pareciera que la mitad de tus contactos se convirtieron en “gurús del fitness” “runners” y “expertos” en nutrición?

La psicología Tara Marshall explica que este tipo de actualizaciones en redes sociales “reflejen ciertos rasgos de personalidad”. Bajo esta teoría, investigadores de la Universidad Brunel, junto con Marshall, decidieron hacer una encuesta que incluyó 555 usuarios de Facebook para identificar los comportamientos psicológicos de quienes transmiten una imagen de “amantes del fitness”.

El estudio encontró que las personas que constantemente comparten publicaciones acerca de su rutina de ejercicio, su dieta y su apariencia física, tienden a ser narcisistas.

Asimismo, encontró que la principal motivación detrás de este comportamiento es “su necesidad de motivación y validación de la comunidad en Facebook”.

En cuanto a los “likes”, Marshall explicó que los resultados sugieren que las publicaciones que se realizan sobre este tipo de contenido usualmente generan más “likes” y comentarios por parte de la comunidad, lo cual es una “muestra educada que los amigos del narcisita ofrecen para mostrar apoyo, mientras en realidad detestan este tipo de expresiones narcisistas”.

Al parecer, las personas con baja autoestima publican actualizaciones frecuentes sobre su actual pareja romántica; las personas con mayor consciencia suelen publicar más contenido acerca de sus hijos; y los narcisistas, publican actualizaciones sobre sus logros, dieta y rutina de ejercicios motivados por la necesidad de atención y validación de la comunidad de desconocidos.

S1NGULAR

La primera vez de una gorda

Hay gordas que perdieron su virginidad a los 13 años, como si nada. Para mí, significó derribar miedos y creencias falsas que tenía catalogadas como verdades absolutas.

Mi historia no es la de todas, pero seguramente es la de muchas.

Toda la vida me dijeron que no iba a poder estar con un hombre hasta que adelgazara. Nunca le iba a gustar a nadie hasta que bajara esos kilos de más. ¿Quieres tener novio? Entonces, deja de comer para que estés flaca y encuentres a alguien que te ame. Una era consecuencia de la otra: bajar de peso para hallar el amor.

Así fui por la vida condenada a nunca tener una vida amorosa y mucho menos sexual, hasta que descubrí que aquella idea era una mentira.

Pocos días después de empezar un nuevo trabajo conocí a un hombre que se me lanzó de inmediato.

Él tenía pocas semanas viviendo en la Ciudad. Un día salimos a un bar con otros compañeros y, al final, nos quedamos solos, coqueteando. Me invitó a ir a su casa y acepté de inmediato. Me gustaba muchísimo y nadie nunca me había insinuado que quisiera algo físico conmigo, así que no podía dejar pasar la oportunidad.

En cuanto llegamos a su departamento, me besó y me desnudó de inmediato. Las luces estaban prendidas y mi cuerpo, aquel que toda la vida me había avergonzado, estaba al descubierto. Yo esperaba que me mirara con repulsión y se arrepintiera de haber llevado a una gorda a su cama, pero no fue así. Miró mis curvas con deseo, apreció cada uno de mis defectos (esos que había aprendido a odiar, mis lonjas, mis estrías, mi celulitis) y me besó completa.

No podía creer lo que estaba sucediendo. Y es que no sólo fue la gente quien me decía que no podría estar con alguien por mi físico, me lo aseguraban las revistas de moda, las comedias románticas de Hollywood, la industria de la dieta y hasta los catálogos de lencería en los que los negligee son sólo para mujeres delgadas.

Jamás creí posible que mi cuerpo fuera objeto de deseo de nadie. Pero por primera vez en toda mi vida, a través de los ojos de otra persona, vi lo hermoso que era. No era perfecto, pero era bello y podía provocar la misma pasión que uno delgado.

S1NGULAR

6 características que debe tener tu pareja S1ngular

Ser s1ngular no es sinónimo de ser soltero/a, es algo más que eso; es una persona que se reconoce como una “naranja completa”, pero que busca, quiere y decide compartir su vida, sus momentos con alguien más, sin perder su independencia, dejando de lado la búsqueda “cruel” y a veces frustrante de la “media naranja”. Mantener la búsqueda interminable de la “pareja ideal” se convertirá en eso, algo interminable y frustrante.

Es tiempo de romper con esos estigmas de ser seres incompletos, como se nos ha enseñado desde pequeños, para poder disfrutar de una forma diferente, y por qué no, más sana, el amor en pareja.

El “alma gemela” no existe, la pareja se trata más bien de una persona con quien podemos tener una experiencia única y especial. Algunas de las 6 características que debe tener tu pareja s1ngular son:

1.Imperfecto
Una vez que aceptamos que las personas perfectas no existen, todo será más fácil. Podremos aceptar los defectos del otro, sin esperar que sean sólo los que queramos ver para justificar o culpar a la pareja; se es imperfecto porque se es humano.

2. Inestable
Es importante y básico aceptar que las personas cambian, no se es siempre igual, mientras que el respeto se mantenga presente los cambios pueden ayudarte a crecer de la mano de tu pareja.

3. Temporal
Dejar de lado el “felices para siempre” es fundamental, sólo así aprenderemos a valorar la relación el tiempo que dure, sin preocuparse ni agobiarse por un futuro que es incierto.

4. Diversa
Mantenerse a la expectativa es como ponerse una soga al cuello, se puede convertir en algo asfixiante. Hay que disfrutar de las diversas formas del amor, dando lo mejor de cada uno.

5. Independiente
Como s1ngulares sabemos que la independencia es muy importante para cada persona. Saber qué es lo que cada individuo quiere y saber cómo obtenerlo, el apoyo es importante y necesario, pero cada uno debe trabajar por lo que quiere.

6. Amor a sí mismo
“No puedes amar a nadie, si no te amas primero” una frase que ya es cliché, pero muy cierta. Cuidar del equilibrio emocional, corporal y mental propio nos ayudará a crecer como personas, además de reconocer cuando una relación se torna dañina.

 

Bienestar

5 consejos para ser independiente

La independencia no sólo radica en salirte de casa, va más allá, son actitudes que día con día muestran que estás listo para enfrentar los problemas de la vida, es decir, comienzas a desarrollar la capacidad de resolución, cosa que cuando recién cumples la mayoría de edad, difícilmente tienes. Por otro lado, también existe la independencia económica, y no es sólo dejar de pedirle dinero a nuestros padres, va más con la consciencia de nuestros gastos. Amba (económica y emocional) deben trabajarse en conjunto para darle sostén a una persona realmente independiente. Algunos consejos que te pueden ayudar son:

  • Cuidar tus emociones

Es la parte más complicada, pero básica del proceso. Es cuando la persona define qué es lo que quiere, qué le gusta y qué no en las relaciones personales que puede ser con la pareja, amigos, co-workers y familia.

Una vez que tenemos claro lo que queremos, es más fácil “deshacernos” de aquello que nos hace daño o nos distrae de un objetivo o meta.

  • Responsabilizarse con el dinero

Lo esencial es tener una economía estable, que no estemos a final de quincena tronándonos los dedos porque ya no tenemos ni un quinto. Para ello, es indispensable controlar los impulsos, priorizar necesidades, evitar deudas para poder capitalizarnos y evitar gastos de más.

  • Disfruta de tu soledad

Hacer a un lado el miedo a estar solo, disfrutar los momentos a solas y con nosotros mismos, para poder encontrarnos con nuestros propios pensamientos, gustos, disfrutar de una película, música, una copa de vino con un buen libro. Hacer esto nos permitirá en un futro elegir mejor a la compañía que queremos a nuestro lado.

  • Aprender más cosas

Iniciar proyectos de viajes, estudiar otro idioma, carrera o diplomado; deportes, etc., nos permitirá abrir más la mente, mejorar la perspectiva de la vida, nos ayudará a tomar mejores decisiones, además relacionarnos de otra forma con la gente.

  • Autoestima

El amor a uno mismo nos puede empoderar o subestimar. Por eso es importante que seamos nosotros los primeros en valorarnos y reconocernos, para así, poder aceptar los halagos y hacer a un lado tanto comentarios como personas que sólo quieren cortar nuestros sueños y lastimarnos.

 

 

Sexualidad

Sex selfie sinónimo de ¿poco sexo?

Las selfies tomaron gran auge en el 2014 y a partir de ese año se ganó un lugar en el diccionario, en las fiestas y viajes con amigos no podía falta el momento de la “selfie”, para facilitar la captura del momento se crearon innovadores artefactos, pero qué pasa con este tipo de fotos en el sexo, existen varios términos que las involucran, por ejemplo belfie (capturar el trasero), o sex selfie (teniendo sexo).

De acuerdo con una encuesta realizada a 76 mil personas de 26 países por el portal de citas AshleyMadison.com, el 75% de hombres y el 70% de mujeres practican sexting, 60%de hombres y 51% de mujeres se han tomado fotos teniendo sexo, y los lugares que más realizan este tipo de prácticas son Japón, Reino Unido, y Taiwán. Sin embargo, las personas practican el sex selfie aceptaron que solamente tienen relaciones de una a dos veces al mes.

captura-de-pantalla-2016-11-24-a-las-1-28-41-p-m

Haciendo énfasis en el número de encuentros sexuales, el investigador holandés Christyntjes Van Gallagher descubrió que existe una relación entre el sexo y las ‘selfies’, que es el no poder sobrellevar las dificultades y la soledad, es decir, son un llamado ante el abandono sexual. La investigación se realizó con 800 personas que aceptaron y demostraron ser adictas a los autorretratos con conductas egocentristas, de los cuales el 83% aceptó que no mantenía una vida sexual activa.

“Los adictos al ‘selfie’ evalúan su nivel de bienestar en la imagen que construyen de sí mismos, utilizando las tecnologías para manipular la apariencia real y así poder vender algo que no existe “, puntualizó el estudio.

Tendencias

Esta modelo demuestra que el bullying sólo la hizo más fuerte

La mayoría de nosotros ha escuchado desde que somos niños “Quiérete a ti mismo”, y aunque eso tiene mucho de cierto, no es tan sencillo como parece. Y menos cuando estamos rodeados de prejuicios y de una enorme intolerancia a quien es diferente o a quien no elige lo mismo que los demás.

Éste es el caso de Khoudia Diop, una chica senegalesa de apenas 19 años que ha tenido que sortear burlas y ofensas constantes desde que era niña debido a su tono de piel.

 

 

“Cuando era pequeña los otros niños me molestaban constantemente por el tono de mi piel. No es una sensación agradable y he tenido que aprender a quererme más cada día y a apartar la negatividad, lo cual me ayuda mucho”, contó a la edición estadounidense de The Huffington Post.

 

 

Superar los prejuicios, las malas caras y las palabras hirientes seguramente no le ha resultado fácil, pero Diop ha sabido utilizar su experiencia para beneficiar también a otros: ahora, es una modelo en ascenso que lucha por el empoderamiento y el amor propio a través de la campaña Rebirth de The Colored Girl.

✨✨@thecgirlinc #blackgirlmagic

Una foto publicada por Khoudia diop (@melaniin.goddess) el

 

Además, no sólo se conforma con esto, sino que ahora acude a una escuela de tiempo completo para graduarse y continuar con su carrera.

Reflecting the light✨

Una foto publicada por Khoudia diop (@melaniin.goddess) el

 

Lidiar con el mundo que nos rodea y luchar contra ciertas ideas preestablecidas es valiente, pero lo es aún más aceptarnos a nosotros mismos, independientemente de lo que una mayoría piense.

Una foto publicada por Khoudia diop (@melaniin.goddess) el

#Darkchocolate #melanin #darkskin #blackbeauty #melaninonfleek #beauty #makeup

Una foto publicada por Khoudia diop (@melaniin.goddess) el

Bienestar

Conoce a Arhe Molina, una mujer orgullosa de sus curvas

Por Kenia Rivera- Arhe Molina tiene 32 años y es, en México, toda una figura dentro del blogging, gracias a que desde 2014 emprendió con el blog Yo Curvilínea un camino de libertad femenina donde defiende que el estilo no tiene talla y que las personas con sobrepeso también pueden disfrutar de una plenitud y autoestima inimaginable.

¿Quién era Arhe antes de Yo Curvilínea?

Antes del blog trabajaba como relacionista pública, siempre he estado en el mundo de las relaciones públicas. Estudié comunicación y periodismo en la UNAM, pero siempre me he dedicado al lado corporativo, al trabajar para empresas y marcas. Nunca me imaginé ni figuré como alguien que se dedicara a televisión o a ser una reconocida periodista. De hecho, ni me imaginaba como alguien cuyo trabajo necesitara de ser sociable. Hasta antes de los 27 años yo no lograba aceptarme por completo. No hacía las cosas por miedo. Tenía planes, pero los iba postergando, no me creía lo suficientemente buena para triunfar. Aunque siempre he sido un tanto extrovertida, en el fondo, cada que quería arriesgarme, siempre estaba una vocecita en mi cabeza que me decía que yo no encajaba en el mundo, que por mi físico o por mis dudas simplemente no era como todo mundo dice que debes ser.

¿Qué sucedió para que esa voz dejara de atormentarte y te aventaras a realizar tus metas?

Tuve una gran suerte porque se dieron diferentes cosas al mismo tiempo; en la misma época experimenté cambios que me llevaron a sentirme acompañada y segura. El primero es que descubrí los sitios en internet de curvy bloggers estadounidenses, y de inmediato me dije: “Esto es hermoso, es una gorda vestida como flaca y se ve maravillosa”. Desde siempre me ha gustado la moda, pero por mi talla la única forma en la que podía tener moda era en cuestión de zapatos. Sin embargo, vestirse con el estilo y variedad con el que se visten las flacas era imposible. Y el segundo factor que modificó mi vida fue entrar a practicar pole fitness. Nunca fui deportista y gracias a este deporte conocí un cuerpo capaz de hacer cosas que ni de broma hubiera imaginado.

¿Al pole fitness le debes la seguridad?

No necesariamente, fue parte de la construcción de ella, pero la gran diferencia es que yo no hice ni hago ejercicio con la intención de bajar de peso o transformar mi cuerpo. La confianza que vas ganando con el pole viene mucho de cuando te atreves a quitarte la ropa. Es un deporte donde entre menos ropa mejor, porque la piel es la que te ayuda a hacer las rutinas.

¿Cómo te reconciliaste con tu cuerpo y físico?

Empecé a valorar mi cuerpo cuando me comenzaron a salir bien las cosas. El hecho de darte cuenta de todo lo que tu cuerpo puede hacer por ti es impresionante. En mi caso, fue encontrarme de frente con la impresión de que aunque estuviera gordita podía voltearme de cabeza en un tubo, treparme y quedar colgada. Fue simplemente maravilloso. Aun más porque nunca se me había inculcado la cuestión del ejercicio. A los 8 años fue mi primera dieta. Imagínate ir a las fiestas de cumpleaños de tus amigos y no poder comer pastel a esa edad porque tu familia te tenía en dieta vigilada.

¿Desarrollaste algún trastorno alimenticio por esas críticas e imposición de hábitos?

No. Nunca. A pesar de ser el foco de “la gordita” en mi familia. Incluso llegué a escuchar el típico “nadie te va a querer si eres gorda”. Sin embargo, yo seguí lo que creí que era correcto. Me afectó, por supuesto, en confianza, porque como te contaba, no siempre me sentí tan segura como ahora.

¿Cómo lidias con ese tipo de comentarios a los 8 años?

Incluso después. A esta edad, a la que sea. Por supuesto que depende de la fortaleza y el autoestima, pero cuando una es gordita y recibe esos comentarios sólo hay de dos: o me tiro o me levanto. No hay más. Las mujeres que somos criticadas de esa forma no nos podemos quedar deprimidas toda la vida. Querer despertar, abrir los ojos, bailar, triunfar, quitarte la ropa, ¡vivir!, todo eso no puede depender de la opinión de los demás.

¿Qué necesitaste para decidir levantarte?

Tocar fondo. En ocasiones de verdad necesitas estar muy en el hoyo para decir “basta” y con ese coraje levantarte. Además, en mi caso, el tercer factor en mi proceso de aceptación para sentirme cómoda conmigo fue un amor de pareja. Comencé una relación en la que tenía miedo de mostrarme, de que me tocaran, pero cuando alguien te dice que te ama, que no hace falta que seas más delgada, más alta, más blanca, etc. Todo eso te ayuda a caer en la cuenta de que si otros lo ven, una deber ía aprender a valorarlo: ¡sí, es cierto, soy bonita!

02

Mírate ahora, con más de 33,000 seguidores en tu página de Facebook… ¿Cómo comenzaste Yo Curvilínea?

Lo lancé en octubre de 2014, pero el verdadero crecimiento que he tenido con el blog se dio desde hace un año; gran parte de la difusión se debe a que fue uno de los primeros en mostrar fotografías de moda. Al principio temía mucho el estar frente a una cámara. Y ahora hasta desfilo en pasarelas; por ejemplo, el año pasado me invitaron a mí y a otras chicas plus size para modelar lencería. Ya enseñé todas mis carnitas, qué pena puedo tener ahora.

¿Qué otro factor catapultó el éxito de Yo Curvilínea?

Una de las principales razones que yo agradezco muchísimo es haberme reunido con las personas adecuadas. A veces vemos a las otras personas que hacen lo mismo que tú como una competencia, pero yo hice lo contrario, creo que el acierto fue sumar esfuerzos y creatividad con otras chicas de talla grande para hacer más ruido sobre lo que queríamos comunicar. Todo comenzó con Dana, autora del blog Más medidas, ella es psicóloga y tiene un poder de convocatoria impresionante. Y, por otro lado, está Priscila, autora del blog La Fatshionista, ella es maquillista profesional y estilista de moda. Ellas dos me ayudaron cuando me aventé a hacer fotografías para mostrar ropa que otras mujeres como yo (que son grandotas y que son plus size) quieren tener pero no se animan.

¿Cómo se ideó la campaña “Moda en grande”que creaste con ellas dos?
“Moda en grande”, más que una campaña, es una alianza por inspirar a las marcas a que acerquen prendas de tendencia a mujeres que no somos talla chica. Lo que nosotras hacemos no es difundir simplemente tendencias, ni mucho menos somos difusoras de la obesidad, al contrario, lo que yo busco, lo que nosotras tres hemos querido lograr es que las chicas de tallas grandes también seamos reconocidas para vestir como nos plazca. Normalmente la ropa que encontramos en tallas XL o más grande son blusas, vestidos o prendas para señoras mayores. La mayoría de las marcas no saben que hay chavitas de 15 años que son plus size.

¿Tienes algún nuevo proyecto en puerta?

Sí, en colaboración con otras chicas lanzaremos un espacio que se llama Espacio curvy, que es una revista digital. Funcionará como una central para tallas grandes, donde vamos a meter una tienda online que contenga variedad para las que supuestamente no hay (o había) cabida en ese mundo: el de la moda.

¿Te han llegado a lastimar o discriminar por cómo luces?

El mundo te puede llegar a hacer pensar que no importa qué es lo que hagas si eres inteligente, a qué te dedicas, cuánto te esfuerzas en lograr las cosas, al final hay y habrá quienes sólo juzgan por el físico. Y me tocó, me tocaron hombres que no se cansaban de decirme lo maravillosa que era, pero que ellos jamás estarían conmigo porque no querían ser vistos con una gorda. A veces uno se siente bien consigo pero el exterior sigue siendo dañino. Por ello hay que tener mucho cuidado con la gordofobia. No hay que tenerle miedo a la palabra “gordo”. Solemos pensar que es un insulto. Y no, ser gordo no tiene un significado negativo.

¿Cómo le inculcas ese tipo de valores a tu hijo?

Mi hijo me ve como un ser extraordinario, tengo que construir una relación en la que yo me sienta sana para que él se sienta sano. He observado que generalmente el peor juez está dentro de tu casa, y no porque no te quieran, pero no sabemos cómo decir las cosas. Hay que atender la forma en que nos comunicamos, hay que saber escuchar qué quieren los niños. Te repito, a mí nunca me inculcaron el ejercicio, me daba miedo hasta hablar, porque tenía una inseguridad impresionante. Y ahora veo a mi hijo y parece un adulto, platica mucho, es muy propio, le encanta socializar. Cuando lo veo así de contento, abierto, seguro y aventado sé que he hecho las cosas bien.

03

¿Y el sexo masculino? ¿Tienes lectores hombres?

El sobrepeso y la gordura no es un tema exclusivo de las mujeres, eso es más que claro, lo que no está atendido es que no se les habla a ellos igual que a nosotras. Hay un estereotipo de hombre gordo que ves en televisión y que, por ejemplo, es el tonto, el lento, el que se la pasa comiendo, el bulleado de la escuela, pero volvemos al principio, todo esto es una generalización. Realmente puede no ser así, ser gordo no es sinónimo de fracasado. Ser gordo tiene que ver más allá de nuestros hábitos alimenticios, conozco tanto hombres como mujeres que llevan una dieta súper saludable, ¡incluso comen pura ensalada! Pero son gordos, y son así por genética, por problemas de salud, o por cualquier otra causa que el mundo desconoce. Y volviendo a la pregunta, sí tengo lectores hombres, aunque debo reconocer que la mayoría no me busca por consejos, sino para ligarme.

 

Cuéntame alguna de las experiencias más satisfactorias que has vivido con tus lectoras del blog.

En alguna ocasión me escribió una lectora para decirme que gracias a mí se atrevió a ponerse por primera vez un traje de baño. Tú lo puedes leer como un acto completamente normal, pero de verdad hay personas que le tienen tanto pánico a su cuerpo que son capaces de limitarse vivir con tal de no lidiar con sus demonios internos.

¿Cómo aconsejarías lograr la autoaceptación?

Hay que creérsela. Tenemos las mismas oportunidades que las flacas. Hay que atreverse a vivir. El amor propio va totalmente ligado al amor hacia otra persona. No hablo sólo del amor en pareja, sino, por ejemplo, yo con mi hijo: él copia mucho de mi personalidad, los niños son unas esponjitas inteligentes que aprenden de lo que observan en nosotros los padres. Yo no le quiero transmitir infelicidad. Los hijos son tu reflejo.

¿Cuál es la relación más importante que has construido?

Conmigo misma. Conflictos de pareja siempre habrá, pero los conflictos que tengas contigo mismo determinan el rumbo de todo, absolutamente todo lo que haces.

¿Qué es el autoestima?

Quererme, procurarme y valorarme. El autoestima es abrazar lo que eres, lo bueno y lo malo. A veces creemos que autoestima es reconocer todo lo bueno de uno mismo, pero no, también significa abrazar mis defectos.

“Querer despertar, abrir los ojos, bailar, triunfar, quitarte la ropa, ¡vivir!, todo eso no puede depender de la opinión de los demás”.

Arhe Molina

01

Opinión

La soltería conyugal

Casarte contigo mismo es lo mejor que le puedes regalar al compromiso de ser tú, de ser soltero, de ser uno y no dos, porque, como dice la fotógrafa Grace Gelder: “Si estás con otra persona siempre se puede elegir dejarla, pero contigo misma estás durante toda la vida”.

No es un acto de amor propio, ni autoayuda para enaltecer la autoestima; tampoco es un ego exacerbado, ni la soberbia de autosuficiencia, es simplemente que cada vez más personas están aprendiendo a estar consigo mismas, a funcionar en solitario, porque el esquema “siempre de a dos” no es para todos. Llegan noticias de distintos lugares del mundo donde la “soltería” (palabra que no goza de muy buena reputación) se lleva con orgullo, rebeldía y querencia.

«Si estás con otra persona siempre se puede elegir dejarla, pero contigo misma estás durante toda la vida» —Grace Gelder

No es una declaración de guerra al matrimonio, al contrario, lo novedoso es que hoy en día la gente que no tiene pareja, o que lleva establemente sola mucho tiempo (algunos estudios demuestran que en la vida actual se pasa más tiempo soltero que en matrimonio), decide consumar la relación consigo misma. Sí, casarse en un acto simbólico de complicidad amorosa y comprometida con nosotros mismos. Una especie de “empoderamiento S1ngular” que prioriza tu persona, tus gustos, tu mundo, tu salud, tu equilibrio mental.

¡No hay que asustarse! Es un comportamiento egoísta, pero muchas veces necesario ante la embestida social de que no vales nada si no tienes pareja. Y que el entorno te recuerda que la medida de tu éxito lo da una relación amorosa.

En julio de este año, por ejemplo, la fotógrafa inglesa Grace Gelder organizó una boda para comprometerse con sus decisiones, su estilo de vida, amarse hasta que nadie la separe de ella misma. Es decir, aceptarse.

No ha sido la única que ha realizado este rito conyugal. Hay varios reportes de matrimonio en solitario en Estados Unidos, Japón y Canadá. Al parecer, las más aventadas y audaces han sido las mujeres. Cuando han sido entrevistadas, porque ha causado revuelo noticioso su matrimonio en solo, ellas aclaran que eso no significa que en un futuro no tengan pareja, no vivan o se casen con alguien, lo que quieren mostrar es que el casarse con ellas mismas les da más solidez y confianza, “su sentido de self”, dice Gelder, se fortalece. Y dice más: “Creo que casarte contigo misma significa que no hay ruta de escape. Si estás con otra persona siempre se puede elegir dejarla, pero contigo misma estás durante toda la vida”.

Al rito invitó a varios amigos y familiares. Puso un espejo y, en un acto místico, hasta votos hizo de mantenerse fiel a ella misma. Al final de la boda alguien le dijo: “Es la mejor boda a la que he asistido”. Lo que antes parecía absurdo, ahora es más que necesario: el tiempo de la singularidad.

Psicología

7 pasos para sanar la infidelidad

Un engaño puede ser una bala directo al corazón o un rasguño, pero en cualquiera de los casos, es una herida que duele y debe ser sanada, pues la lucha entre la pasión y la razón será épica.

Hablar de infidelidad es un tema complejo, pues no podemos reducir un evento con tantos matices a un asunto “causa-efecto” donde hay una víctima y un villano. No todas las infidelidades son iguales, no a todas se les concede la misma importancia, no todas se gestan desde el mismo lugar, malestar o deseo. Algunas parten de necesidades personales no satisfechas; en ocasiones son francos impulsos que permiten liberar ansiedad en etapas de transición o adaptación critica; en otras, son síntomas claros de una relación en crisis y, sin duda, son también manifestación de la tragedia que significa que no sean del todo sinónimos fidelidad y exclusividad sexual.

Me atrevo a afirmar que, en algunos casos, el impacto de un affair puede llegar a ser, si se maneja de manera oportuna, constructivo. Lograr esto no es tarea fácil, pero si la pareja está comprometida, la explosión de una crisis abrirá puertas para trabajar y actualizar la relación.

No importa cuál sea el origen de una infidelidad, el efecto que produce su descubrimiento es bastante traumático en general

El objetivo de este texto no es destacar que una infidelidad te brinda posibilidades de crecer en el territorio amoroso o personal; dicha perspectiva me obligaría a diferenciar entre lo que es una “infidelidad necesaria para el crecimiento” y una “infidelidad tóxica” que sólo genera una experiencia de hostilidad, la búsqueda hedonista de placer y la incapacidad para tolerar y contender con las tensiones de una vida en común.

No importa cuál sea el origen de una infidelidad, el efecto que produce su descubrimiento es bastante traumático en general: primero se experimenta la sensación de traición y el quiebre de la confianza, después aparece el miedo al abandono, y termina con un profundo sentido de humillación. Los acuerdos de exclusividad sexual traicionados rompen lo límites de la pareja, pues los sentimientos, el cuerpo y la sexualidad compartida te dejan con la sensación de que la pareja nunca volverá a ser la misma.

Hay diversos elementos que influyen en la magnitud del efecto de una infidelidad:

– El género: El efecto de la infidelidad puede ser muy distinto según sea vivida por el hombre o la mujer. El tema del patriarcado nos lleva a afirmar que generalmente lo que en el hombre se condona, en la mujer se condena.

– Las circunstancias: El cómo, cuándo, dónde y cuántas veces, hace una diferencia. No es lo mismo una “cana al aire” que una relación de meses o años con involucramiento emocional.

– El perfil del amante: Su edad, atractivo, inteligencia, etc. A las mujeres en general nos afecta que “la otra” sea más joven y atractiva, y a los hombres que el “cabrón” tenga un mayor reconocimiento profesional o social. Pero lo que no toleran ni hombres ni mujeres es que el tercero tenga valores manifiestamente inferiores a los propios, porque, entonces, se suma el agravio de que te cambiaron por alguien que es “menos” que tú.

– El vínculo relacional previo: A más proximidad (un familiar o amigo), mayor es la gravedad y peor el pronóstico.

– La confianza básica desarrollada en la infancia: Este sentimiento es particularmente frágil en individuos cuya estructura de personalidad es o se acerca al narcisismo patológico; para ellos, la experiencia de la traición puede ser tan devastadora que los puede sumir en un estado de desolación y desesperación eventualmente suicida u homicida.

– El trabajo de madurez personal: Alguien comprometido en el propio crecimiento puede manejar mejor el impacto de una infidelidad, aunque no deja de ser doloroso.

Líbrate del dolor infiel

Sin importar ante qué tipo de infidelidad nos encontremos, por lo común está presente la sensación de traición. El engaño es una amenaza directa a nuestro sentimiento de pertenencia y confianza dentro de la pareja. Entonces, ¿cómo puedes manejar lo negativo de su impacto y salir bien librado de su consecuente dolor? Trata de seguir estos siete pasos y lograrás grandes avances.

1. Sal del shock inicial

El descubrimiento de una infidelidad produce un efecto traumático que es preciso trabajar.
• A pesar del trauma, de nada sirve actuar con violencia. Perder el control puede llevarte a cometer una tontería. La infidelidad no es motivo suficiente para convertirte en “criminal”.
• Lleva tiempo que regrese la calma; no tomes decisiones precipitadas.
• Controla tu deseo de interrogar a tu pareja como si fueras un inquisidor y espera a que hable.

2. Restaura, paso a paso, la confianza

Aunque la situación es incómoda, desconcertante y dolorosa, la relación puede rescatarse.
• La recuperación de la confianza toma tiempo; al principio hay dudas, suspicacia y reclamos.
• Llegado el momento, establece una comunicación abierta; no dejes que pase mucho tiempo.
• De preferencia, conversa en territorio neutral: analiza motivos, errores de ambos y el deseo de continuar.
• ¿Decir toda la verdad? Si te atreves a preguntar lo que no debes, te arriesgas a escuchar lo que no quieres. Esta curiosidad es peligrosa porque conocer los detalles de la infidelidad tiende a hacer incurable la herida. A veces la verdad es útil y necesaria, pero en otras ocasiones tiene consecuencias adversas y destructivas. Además, centrarse en exceso en el tema de la infidelidad, comúnmente deja fuera temas centrales de la relación.
• No sirve hablar del amante ni buscarlo, ni mencionarlo a cada rato, ni comparar, pues esto genera más humillación y hostilidad e impide la recuperación.
• No compartas lo ocurrido con cualquiera, sólo con amigos o familiares que pueden escuchar sin juzgar.

3. Experimenta el dolor

Confía en la recuperación y déjate sentir. Enojo, culpa, tristeza, miedo… todo. La infidelidad puede ser un parteaguas para mejorar la relación de pareja.

4. Revisa tu relación

Evita etiquetarte en el papel de víctima o de villano; reflexiona en la parte que te toca, pues casi siempre es asunto de dos.
• Debes saber escuchar y aprender maneras de conversar.
• Recorre la historia de la relación y asume tu responsabilidad de cuando empezaron a ir mal las cosas.
• Elige temas a tratar que vayan más allá de la infidelidad.
• Aprende a negociar y a manejar conflictos.
• Concéntrate en mejorar tu relación y no en hablar de la infidelidad.

5. Decídete por una buena relación o por una buena terminación

Si eliges continuar pero no puedes dejar de mencionar lo sucedido, es mejor poner distancia. Si optas por terminar la relación, el enojo y el rencor te facilitarán el alejamiento, pero no es la mejor manera de cerrar.

6. Trabaja en tu madurez personal

A mayor seguridad personal, menor impacto de la infidelidad.

7. Siempre es pertinente buscar ayuda profesional

Del olvido al no me acuerdo

El perdón, como proceso, es necesario para atravesar esta experiencia. Tratar de perdonar en lugar de traer a colación resentimientos del pasado facilita estar presente en la situación actual y dar al otro, y a uno mismo, la posibilidad de cambio.

Sin bien en cada caso perdonar se verbalizará de forma distinta, una buena afirmación de perdón podría ser: “Te perdono, aquello que pasó ya no me influye, pero como consecuencia ocupas un segundo nivel de confianza. No sé si alguna vez estarás en el primero, lo deseo, pero por ahora mantendré ciertas medidas de precaución que te serán evidentes. Aunque también te aseguro que responderé a lo que hagas ahora y no a lo que hiciste entonces. Si noto algún prejuicio respecto a ti te lo haré notar para poder platicarlo”.

La importancia de una infidelidad y el pronóstico de su posible asimilación no deben establecerse en función del placer que proporciona, sino de las otras variables: la pasión es diferente al amor; la primera, justamente, caracteriza las infidelidades.

Recuerda:
*Si te atreves a preguntar lo que no debes, te arriesgas a escuchar lo que no quieres. Esta curiosidad es peligrosa porque conocer los detalles de la infidelidad tiende a hacer incurable la herida.

*A mayor seguridad personal, menor impacto de la infidelidad.

*La importancia de una infidelidad y el pronóstico de su posible asimilación no deben establecerse en función del placer que proporciona, sino de las otras variables: la pasión es diferente al amor; la primera, justamente, caracteriza las infidelidades.

Psicología

Evita el autoengaño

Muchas veces atribuimos a los demás nuestros propios errores y aspectos de nosotros que no nos gustan, aprende a corregir el autoengaño.

Uno de los mecanismos psicológicos más desconcertantes, pero habituales, consiste en atribuir a los demás nuestros propios errores o aquellos aspectos de nosotros mismos que no nos gustan. Te damos algunas claves para detectar y corregir este autoengaño:

Luis llega tarde a su cita con Esther y, para justificarse ante ella, achaca la tardanza a la impuntualidad de los demás. Raquel afirma, ante todo aquel que quiera oírla, que no soporta a la gente que critica a los otros. María reprende a su hija cada vez que comete la “insoportable torpeza” de dejar caer algo de su mano.

“Si profundizamos un poco en estos tres casos, descubriremos que Luis atribuye a otras personas su propia falta de puntualidad, que Raquel está haciendo precisamente lo que afirma detestar en la gente, y que María considera torpe a su hija porque así la “etiquetaron” sus padres a ella misma cuando era pequeña”, señala la psicóloga clínica Mariángeles Barja.

“Estas tres personas se autoengañan al proyectar en los demás sus propios fallos o sombras de su personalidad, trasladan la atención a la conducta ajena, sin darse cuenta ni reconocer que están proyectando en otras persona sus propios errores o zonas oscuras”, señala la experta y máster en psicoanálisis.

Cuando nos proyectamos en los demás

Según Barja “es lo que en Psicología se denomina proyección: un mecanismo de defensa de la mente que la sabiduría popular sintetiza en frases como “quien tiene un martillo en la cabeza no ve más que clavos” o “ve la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio”, o que reflejan chistes que circulan, como “Ponte el abrigo que tengo frío”.

“Todos rechazamos alguna parte nuestra que no nos gusta, en la proyección encontramos un camino rápido y sutil para esconder esas actitudes o rasgos que consideramos incorrectos. Al culpar a los demás en lugar de reconocer nuestras imperfecciones y carencias, nuestro ego se mantiene a salvo”, explica Barja.

Según la psicóloga clínica “la proyección consiste en atribuir los defectos, dudas, miedos o emociones propias a otra persona. Este mecanismo defensivo tan común, además de causar problemas en las relaciones, es muy difícil de detectar al ser inconsciente para quien proyecta y quien sufre la proyección”.

“Todos hemos proyectado nuestros miedos alguna vez, porque nos sentimos culpables o inseguros con nosotros mismos. Los celos son ejemplo de este mecanismo”, señala.

Debemos aceptarnos como somos

Para evitar o, al menos reducir la necesidad inconsciente de proyectarse en los demás, Barja aconseja “reconocernos como somos, con nuestros defectos y carencias, sabiendo que nadie es perfecto ni absolutamente correcto; eso supone un gran alivio”.

“Para lograrlo es imprescindible querernos y aceptarnos tal cual somos, dejar de mirar tanto al otro y ocuparnos más de nosotros mismos, ya que cuando nos protegernos y nos respetamos desaparece la necesidad de reclamar la atención ajena”, señala.

Para explicar el mecanismo de las proyecciones, el doctor mexicano Pedro Cortines Hernández, médico especializado en psicoterapias psicoanalítica y humanista, recurre a un pasaje del Evangelio de San Juan, en el que un grupo de personas preguntan a Jesús si debe aplicarse a una mujer sorprendida en flagrante adulterio la Ley de Moisés que ordena matarla a pedradas.

Como ellos insistían en preguntar, Jesús les espetó una de sus enseñanzas más célebres y perdurables: “Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le arroje la primera piedra”.

No juzgues a los demás

Según el doctor Cortines Hernández esto es “un ejemplo de un intento de juzgar, criticar y castigar en el otro lo que  proyectamos”, mientras que la respuesta de Cristo ejemplifica “una intervención terapéutica destinada a la toma de conciencia” de dicha proyección.

“Podemos darnos cuenta como Jesús confrontó a un grupo de gente con sus proyecciones grupales. Desde el punto de vista psicológico rompió el mecanismo proyectivo grupal para que tomaran conciencia de sus propios contenidos”, señala el psicoterapeuta, en su curso “Autoestima. Proyección psicológica”.

Según el psicoterapeuta y psicólogo clínico Fidel Sanz Estaire, miembro del equipo del Gabinete “Psicólogos en Madrid” los mecanismos de defensa del Yo son estrategias, a menudo inconscientes, cuya función es la de preservar la intimidad y la auto-imagen”.

“La paradoja de los mecanismos de defensa es que, aunque su uso es protector, consiguen que la conciencia se estreche y se imposibilite un mayor conocimiento de la persona o se busquen otras estrategias creativas de actuación”, explica Sanz.

Nos protegemos de lo inaceptable

Según la psicología del Yo los mecanismos de defensa pueden ser clasificados según cuatro criterios: Narcisistas, neuróticos, maduros e inmaduros.

“La proyección, consistente en colocar en el otro lo que en realidad es propio hecho, es uno de los tres mecanismos narcisistas, junto con la negación (se trata de desconfirmar directamente una realidad que resulta obvia) y la distorsión (atribuirse cualidades exageradas a uno mismo o a los demás)”; señala el psicoterapeuta.

De acuerdo al experto de “Psicólogos en Madrid’, “los mecanismos de defensa son estrategias para interrumpir el curso de las vivencias presentes y los sentimientos asociados a estas vivencias”.

“La naturaleza parece haber dispuesto diferentes maneras para proteger el organismo de lo inaceptable, como cuando nos tapamos los oídos ante un estridente ruido. De la misma manera, protegemos nuestra emocionalidad frente a lo desagradable, como cuando no queremos reconocer algún aspecto de nosotros mismos que fisura el autoconcepto que nos habíamos construido”, añade Sanz.

Según este psicólogo clínico, “la psicoterapia Gestalt propuso técnicas para promover la integración de esas zonas de nosotros mismos que no queremos ver, a menudo asociadas a emociones de las denominadas negativas, como la ira, la frustración, la envidia”.

“En el momento crítico en el que la emoción va a aparecer usamos el mecanismo de defensa que nos desconecta del sentimiento, el pensamiento, el deseo y nos marchamos del presente, nos dormimos, intelectualizamos, fantaseamos, y rápidamente acude a ayudarnos la neurosis salvadora”, explica Sanz.

“Debido a la automatización de los mecanismos de defensa resulta difícil abandonar el hábito de su uso, pese a que como contrapartida nos congelen en el tiempo en referencia a ciertos aspectos madurativos”, finaliza el experto.

Bienestar

Cómo ser más atractivo

No sólo debemos de tomar en cuenta la parte física, la belleza también está en las actitudes y los hábitos de vida.

Salud, naturalidad, higiene, serenidad, humor inteligente, autoestima. La belleza personal no sólo reside en el aspecto físico. Si cultivamos una serie de actitudes y hábitos de vida, podemos convertirnos en un verdadero imán para los demás.

La vestimenta, el corte de cabello, la gimnasia regular y la buena alimentación, así como los productos cosméticos y en última instancia la cirugía y los tratamientos estéticos, son grandes aliados de la belleza humana, pero hay otro amigo de la buena imagen, más económico, sencillo y accesible, que nunca debemos descuidar: nuestro atractivo original.

“Si aprendemos a querernos más, descubriremos la belleza natural que hay en nuestros rasgos personales, si la mimamos y realzamos sin obsesiones, todos la verán también”, señala la psicóloga clínica Patricia Villalba, en una investigación publicada en la revista especializada Psicología Práctica.

El atractivo no sólo consiste en lo físico

“El atractivo personal no reside sólo en un prototipo físico estandarizado. Ni siquiera las modelos que aparecen glamurosas y sofisticadas en los anuncios son así. Luces, retoques, programas de computadora que borran manchas y arrugas, y otros artilugios técnicos hacen que el resultado sea una obra de arte en muchos casos lejana de la realidad”, añade Villalba.

Según la experta, “no debemos olvidar que nacimos con una herencia genética que determinará, en una importante medida, la forma de nuestro cuerpo, nuestras peculiaridades: color de ojos y piel, estructura del cabello, altura, constitución ósea, longitud y amplitud de los músculos”.

“Está claro que cualquier constitución física es hermosa, si la llevas con orgullo en vez de disfrazarla, si la cuidas en lugar de luchar contra ella. En suma, si le sacas el partido propio del amor que te prodigas a ti mismo”

“Jamás deberíamos empeñarnos en la cruzada imposible de querer ser quien no somos: una persona que metaboliza rápidamente las grasas y nutrientes difícilmente conseguirá un cuerpo de redondeces sensuales, quien tiene el metabolismo lento engordará fácilmente comiendo lo mismo e incluso llevando una vida más activa que la primera”, aconseja la psicóloga.

La naturalidad nos hace irresistibles

Una de las claves del atractivo natural, según Villalba, es la salud “que suaviza los rasgos y los gestos, da brillo a los ojos, abre la franca sonrisa, y hace fluir la energía por todo el organismo. Por el contrario, los trastornos físicos y mentales encogen el cuerpo, hunden el pecho y dan rigidez a los rasgos”.

Otro ingrediente del sex-appeal innato es la naturalidad, ya que según la psicóloga “la mayoría de las personas nos sentimos atraídas por la gente con apariencia de normalidad, frescura y sin demasiados artificios, mientras que a los “bellos” los mira todo el mundo pero no muchos se les acercan”.

Para Villalba, el tercer pilar de nuestro atractivo es la higiene, ya que “sin limpieza no hay atractivo que valga. Nada  más hermoso que el pelo, los dientes, las uñas todos brillantes y cuidados, la piel fragante e hidratada, la ropa aseada”.

Para atraer a los demás, también es fundamental mantener la serenidad; es decir, esa “paz de espíritu que emana de dentro hacia fuera”. Según la psicóloga, “las personas que muestran ese estado de conciliación interior, resultan inevitablemente seductoras, a diferencia de quienes dejan traslucir ansiedades y neurosis”.

Cultiva el humor inteligente

Por último, Villalba aconseja cultivar el humor inteligente, porque “nadie puede resistirse a una persona ingeniosa, simpática, culta, franca y confiable, que sabe escuchar y decir cosas que interesan. “No hay nada más sexy que la inteligencia”.

¿Por qué somos atractivos? Algunas investigaciones recientes confirman que la belleza es un concepto relativo y subjetivo, y muestran que en lo que cada persona considera seductor influyen desde la simetría corporal y la genética, hasta la actitud y las emociones de cada uno, pasando por los estereotipos culturales y los modelos difundidos por los medios de comunicación.

De acuerdo a una serie de trabajos publicados en la revista estadounidense de Psicología Social Aplicada, el atractivo físico es una construcción social determinada culturalmente y que varía según patrones de estética y tendencias que dicta la moda, los cuales a su vez influyen sobre las relaciones sociales, y la valoración de la propia imagen corporal.

Según el principio “todo lo bello es bueno”, propuesto por los psicólogos sociales K. Dion, E. Berscheid y E. Walster, “hemos aprendido a catalogar a la gente según las pautas que han ido trasmitiendo sobre todo los medios de comunicación y el cine, que establecen de antemano las caras que corresponden al bueno y al malo”.

La alegría, sabiduría y amor también atraen

Las investigadoras norteamericanas Nancy Etcoff y Susie Orbach han analizado la relación de las mujeres con la belleza, su grado de satisfacción y cómo influye en su bienestar, concluyendo que además del atractivo físico, el concepto de lo bello también abarca la felicidad, la dignidad, la bondad, la sabiduría, el amor, la realización de uno mismo y la autenticidad.

Según estas expertas, las mujeres conciben la belleza como algo más que el cuerpo, incluyendo en el atractivo de una persona, su carácter y grado de pasión.

«Cuanto más te cuides, mejor aspecto tendrás y mejor te sentirás anímicamente»

Para fortalecer nuestra propia imagen, la psicóloga Patricia Villalba aconseja hacer una lista de los aspectos que consideramos parte nuestra, y en la que han de figurar las cosas que nos gustas hacer, la cosas que podemos hacer bien, si somos físicamente activos, si somos creativos, artísticos y cultivados.

¿Me gusta aprender?, ¿soy solidario?, ¿soy sociable?, ¿me intereso por mi salud?, ¿cultivo los valores en los que creo?, son algunas de las preguntas que la psicóloga recomienda respondernos para reconocer nuestro atractivo personal.

Con esa lista podemos construir un retrato objetivo de lo que somos por dentro y fuera. “Esa es la imagen que trasmitimos a quienes nos rodean. Somos un todo. No hemos de desequilibrar nuestra personalidad dedicando más tiempo, pensamientos, energía y recursos, a nuestra imagen física que al resto de nuestras cualidades. Hemos de cultivarlas todas”, señala Villalba.

Mente seductora

De acuerdo a la escritora Eva Gizowska, experta en bienestar y psicología afincada en Londres y autora del libro Seducción: 100 consejos para atraer, existe una serie de maneras completamente cautivadoras de ser irresistible.

Según esta escritora, “no hace falta ser guapo para resultar atractivo. Más que un cuerpo atractivo, lo que cuenta es tener una mente seductora. La seducción no tiene que ver con la perfección física, sino con la forma de actuar”.

De acuerdo con Gizowska, “ser seductor puede implicar multitud de cosas diferentes, como el modo de mirar, tocar o hablar, que muestran una intención subliminal. Pero sobre todo radica en tener sentido del humor, ser una persona cariñosa y cálida, en vez de fría y manipuladora”.

Para aprender a utilizar esa arma poderosa llamada atractivo natural, Gizowska aconseja elaborar una lista de al menos veinte aspectos de su cuerpo que valore y aprecie: por ejemplo, “tengo unas piernas largas, un pelo bonito, una piel suave, un cuello esbelto, etc. Entonces debes centrarte cada día en una de esas partes y mimarla. El “día de las piernas”,  dales una masaje, hidrátalas y sal dar un paseo”.

“Cuanto más te cuides, mejor aspecto tendrás y mejor te sentirás anímicamente”, señala la experta.