Especial / S1NGULAR

Los hombres también sufren violencia de género

La “violencia de género” se refiere a toda conducta llevada a cabo por una persona con el fin de causar un daño físico, psicológico o sexual a otro por motivos relacionados con su sexo o género.

Este tipo de agresión siempre ha existido pero, con el paso del tiempo, ha adquirido nuevas formas de hacerse presente. Y, si bien existe una enorme cantidad de mujeres que la padecen, también hay un número proporcional de hombres que son parte del problema, no como agresores, sino como víctimas.

  • Entre 7 y 10% de los hogares mexicanos presentan violencia de las mujeres contra los hombres.
  • 23% de las mujeres en México han ejercido algún tipo de violencia hacia su pareja.

Parte de esta situación es resultado del sistema socio económico actual que demanda ciertos “estándares de masculinidad” y celebra ciertos comportamientos en hombres y mujeres. En el caso de ellos: aguantar cualquier desgaste emocional y, posiblemente, el desencadenamiento de conductas que pudieran terminar en violencia. Y en el de ellas: la procreación, el mantenimiento del hogar y la sumisión.

Si bien este maltrato es ejercido tanto por ambos sexos, es importante reconocer que los impactos negativos son mayores en las mujeres; por ejemplo, por cada asesinato de un hombre en el que hubo violencia familiar, hay 8.6 registrados de mujeres.

La violencia tiene varias caras. Aunque las estadísticas y los titulares de periódicos indiquen que el género femenino es el más afectado, en la lucha por la equidad y la convivencia sana también es asunto donde el hombre tiene un papel trascendental.

Salud

¿Por qué el ciberacoso es tan peligroso?

El ciberacoso es una variante del acoso habitual que se realiza a través de distintos medios de comunicación electrónicos, ya sea con ofensas, insultos o al divulgar información personal de otra persona. Esta dinámica ha ido en aumento entre los acosadores adolescentes, pues estar tras la pantalla, les permite sentirse protegidos y empoderados. Pero lo preocupante, es el incremento del número de víctimas que esto representa.

Estudios realizados en la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR) han encontrado una estrecha relación entre el ciberacoso y los altos niveles de estrés y ansiedad de las víctimas, pues el constante bombardeo de amenazas o la réplica de comentarios en redes, potencializa el daño, en comparación a un acoso normal.

Esto se traduce en daños importantes para la salud, pues se comprobó que los acosados tienden a aumentar la secreción de cortisol (una hormona producida por la glándula suprarrenal) como respuesta al estrés. Esta hormona provoca el incremento de los niveles de azúcar en la sangre, debilidad del sistema inmunológico y una deficiencia en la formación de huesos.

En uno de los estudios de la Universidad, 371 adolescentes de entre 11 y 18 años respondieron si alguna vez habían recibido ofensas o amenazas a través de internet o si lo habían enviado alguna vez. Posteriormente, para comparar los niveles de cortisol seleccionaron 60 adolescentes al azar para medir su secreción a lo largo del día.

Con esto se demostró que, al menos un 10% de los participantes, eran víctimas del ciberacoso y que las cibervíctimas en riesgo muestran una mayor producción de la hormona, en contraste con los acosadores.

Además, basados en el perfil psicológico de los estudiados, los investigadores plantearon la siguiente clasificación de las personas involucradas en el ciberacoso:

  • Cibervíctima en riesgo: es la víctima en reciente contacto con el acoso. Se sabe que es quien más sufre, pues mantiene un nivel de alerta bastante alto y constante.
  • Cibervíctima grave: su nivel de alerta es ligeramente inferior al de la cibervíctima en riesgo, pues lamentablemente ya está más habituado a vivir con altos niveles de estrés.
  • Cibervíctima-agresor: es gente victimizada que para canalizar la frustración y ansiedad suele victimizar a alguien más.
  • Ciberagresor: se trata del verdugo habitual de las víctimas. Utiliza insultos y difamaciones para actuar, gran parte de las veces desde el anonimato o desde una falsa identidad.
  • Ciberobservador: es el testigo visual. Aparentemente es el más ajeno a la situación, pero muchas veces se convierten en cómplices del acosador al no denunciar.

Erradicar estas conductas no es fácil porque la cantidad de gente involucrada en ellas. Sin embargo, la buena educación desde casa y una mayor atención de lo que los adolescentes ven y hacen en internet puede ayudar a disminuir este tipo de agresión.

Psicología

La violencia nos excita

La violencia se ha estado normalizando en México desde hace un buen rato. Todos lo sabemos: antes te enterabas de una balacera en la madrugada, ahora un enfrentamiento entre narcos y policías a plena luz del día -con suerte no estás en medio-.

A pesar de esto, el narco sólo es una de las formas en las que se manifiesta la violencia. En el país existen cientos de formas de vivir violentamente y acostumbrarse a ello es uno de los primeros síntomas para replicarla.

Para el filósofo y antropólogo francés George Bataille, la violencia no sólo afecta a quien la vive, sino también a los espectadores de la misma, quienes se dedican a hablar del acto violento que vieron o les contaron.

“El choque de Reforma estuvo leve, he visto peores”, “En Sinaloa me tocó una balacera más fuerte”, “Eso no es nada, en Veracruz encontraron una fosa más grande”. Frases como de este tipo las hemos escuchado en más de una ocasión, con sus respectivas variantes, cuando alguien nos narra un episodio violento.

Bataille decía que la violencia estaba relacionada con una “excitación anónima”, la cual radicaba en el miedo generado por la violencia misma, así, las personas que hablan sobre ella se excitan al hacerlo.

El filósofo creía que al hacer esto nos encontrábamos a nosotros mismos, ya que sabemos que la violencia “nos puede llevar a lo peor”, sin hacer distinción entre género, clase social, o condición física, cubriendo a todos.

“La violencia no nos asombraría tanto si no supiéramos, si no fuéramos por lo menos un poco conscientes, que nos puede llevar a lo peor”, escribió el francés.

Bajo esta premisa, sabemos que los hechos violentos que vivimos a diario en todo el país, y que conocemos gracias a los medios de comunicación o redes sociales, forman parte de este proceso descrito por Bataille, sin embargo, la constante exposición a ella nos puede volver más que insensibles.

La violencia, como se sabe, no es exclusiva de México. Recordemos los años que tienen diferentes países en guerra, los ataques a cada uno y lo poco que recordamos de cada uno, ya que “allá siempre están en guerra”, ¿no?

S1NGULAR / Sexualidad

Sí es agresión física y sexual

Las mujeres en México han normalizado situaciones comunes de género que aunque las provoca sentirse incómodas terminan por no aceptar como algo no “tan grave”. Desde “piropos” incisivos hasta comentarios por parte de sus parejas como “¿así vas a ir vestida?”, la realidad es que acostumbrarse a estos escenarios muchas veces impide tomar conciencia de que están enfrentando agresiones estipuladas legalmente que merecen ser, no sólo frenadas sino castigadas. La propia ley señala, por ejemplo, que si un desconocido te toma fotos sin tu consentimiento, esa persona puede ir a la cárcel hasta por 10 años.

¿Sabes qué otras cosas no debes soportar?

 

1.Abuso sexual

Nunca creas que estás exagerando al demandar a una persona que le toma fotos a tu cuerpo sin tu permiso.

De acuerdo con el artículo 260 del Código Penal Federal, se considera abuso sexual, el simple hecho de que una persona exhiba otro cuerpo sin consentimiento previo. Esto está castigado por la ley con hasta 10 años de prisión o 200 salarios mínimos, cerca de 17 mil 600 pesos.

2.Acoso laboral

“Claro Laurita, usted dígame cómo nos arreglamos”.

Si tu jefe es de los que te “masajea” la espalda sin que tú se lo pidas, la ley dice que puede ser sancionado con 40 días de multa o 3 mil 500 pesos. Y si es funcionario público, debe ser separado de su cargo.

3.Secuestro
Quizá en la Ciudad de México no sea tan común observar esto, pero en otros estados del país, muchos hombres tienden a dejar encerradas a las mujeres en sus propias casas, lo cual es privación de la libertad, misma que está tipificada con hasta tres años de prisión o 8 mil 800 pesos según el Código Penal Federal.

4.Violencia intrafamiliar

El simple hecho de que alguien te empuje de forma agresiva, es un delito.

Si estás casada o vives en unión libre, la ley asegura que si la persona con quien compartes casa, independientemente que sean familiares o no, te agrede, éste debe pasar de seis meses a cuatro años de prisión.

5.Discriminación

“¿Vas a ir vestida así?”, si esa frase te suena aunque sea un poco, cuidado, ser juzgada por tu forma de vestir es discriminación.

Así, por “discriminación”, la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres señala que se considera como tal “todo acto de distinción, exclusión o restricción” contra cualquier persona. A pesar de que no todos los estados del país tienen la misma legislación respecto a este delito, en general son castigados con hasta tres años de cárcel o hasta un poco más de 17 mil 600 pesos de multa.

Y aunque hay muchos huecos legales, los estatutos cambian en cada estado y los veredictos en México varían según las circunstancias en que se emite el juicio, es importante alzar la voz y no fomentar que este tipo de situaciones sean comúnmente aceptadas.

Salud

Desventajas de la tecnología en nuestros hijos

Hemos escuchado más de un millón de veces el binomio tecnología-infancia. Sabemos que se discute mucho sobre cuánto conviene o no dejar que nuestros hijos/sobrinos se dejen influir por la tecnología, qué beneficios y qué desventajas puede traerles. Sin embargo, las consecuencias que se han observado hasta el momento en el comportamiento y la capacidad de reflexión de niños y jóvenes son:

Uso compulsivo

  • Déficit de atención, retrasos cognitivos, problemas de aprendizaje, aumento de la impulsividad y de la falta de autocontrol (rabietas).
  • El excesivo uso de la tecnología puede limitar el movimiento y, consecuentemente, el rendimiento académico, la alfabetización, la atención y las capacidades.
  • El sedentarismo que implica el uso de estas tecnologías es un problema que está aumentando entre los niños y que puede provocar obesidad infantil.

Alteraciones del sueño 

  • Conductas agresivas en la infancia por la exposición de los niños a contenidos violentos y agresivos puede alterar su conducta.
  • Reduce creatividad e imaginación, porque los estímulos sensoriales caóticos y el sedentarismo generan retrasos en cumplimiento de las etapas del desarrollo infantil.

Dificultades de aprendizaje

  • Los aleja de los hábitos como la lectura y de habilidades como el cálculo.

Libros

¿Es posible morir de amor?

Es la pregunta que se hace constantemente Desirée Navarro. Por ello, la escritora, conductora y periodista decide hacer un breve relato con historias reales alrededor de un tema cada vez más visible en la cultura mexicana y en el mundo: la violencia (muchas veces silenciosa) que sufren las mujeres dentro de una relación amorosa.

La idea de conjuntar estos relatos surgió cuando la autora logró identificar que aún entre tipos de mujeres completamente distintas (en profesión, características y hasta educación) la violencia por amor es algo común. Entre sus páginas se encuentran el dolor de madres de familia, pero también de mujeres profesionistas o de aquellas que gozan de una buena posición económica.

Este texto evidencia que, muchas veces, los sentimientos pueden llegar a transformarse en una actitud negativa y poco saludable. De ahí que a muchas mujeres les cueste identificar si viven entre el mito de que todo el amor debe doler, o bien, que caigan en la cuenta de que la violencia en el amor es un ataque personal psicológico y físico que puede llegar a destruir vidas.

Desde los celos desmedidos, las humillaciones, las burlas, las bromas que en ocasiones pasamos inadvertidas, hasta la violencia física, cada relato experimenta un piel distinta de voz femenina que estaba ansiosa por contar que sí es cierto: es posible morir de amor. No en una forma romántica y telenovelesca, sino por haber sufrido traumas y ataques que llevan las relaciones a un extremo mortal.

 

Título: ¿Es posible morir de amor?
Autora: Desirée Navarro
Editorial: Ediciones Urano