Tal y como su nombre lo sugiere, el nuevo estilo de vida llamado workcation comprende viajar y trabajar, dos de las cosas que buscamos y que no empataban… hasta ahora, con Selina.

Por Shantale Carrera
Foto: Cortesía Selina

Una entrevista a Emilio Uribe, Jefe de Nuevos Mercados de Selina –la cadena hotelera que facilita el estilo de vida de las nuevas generaciones de viajeros y nómadas del mundo–, me quedó claro que este es el inicio de algo que siempre habíamos soñado poder hacer al mismo tiempo: trabajar, viajar, conocer, convivir y vivir.

Esta cadena llegó a México como parte de un plan de expansión a América Latina. Se trata de una empresa del sector servicios, que abrirá puertas durante el 2018 en Cancún, Playa del Carmen, San Miguel de Allende, Ciudad de México y Oaxaca.

Lo primero que le pregunté a Uribe, el portador de la enorme noticia, fue que de dónde venía el nombre de Selina (por puro morbo pues) y me dijo que buscaban una palabra fácil de pronunciar en cualquier idioma y que rimara con “latina”.

Asimismo, me comentó que hay ciertos conceptos además del workcation, que están totalmente integrados a la filosofía de la marca y que me parece se irán permeando en la sociedad actual, particularmente entre los millennials y viajeros empedernidos. Ejemplo de esto es el término glocal, que no es dedazo ni error, se trata de los locales de cada destino que a su vez son personas globales y cosmopolitas. Otro de los términos –ya no tan nuevo, pero vale la pena mencionarlo por lo que implica esta nota– es el coworking, ya que se contempla que las nuevas propiedades de Selina tengan áreas específicas para los huéspedes puedan trabajar y hacer networking al mismo tiempo (ahí va otro concepto relacionado, hacer networking).

Publicidad

El perfil de los huéspedes en esta cadena es tan amplio, que no tiene etiquetas; recibirá a personas de todas las edades y de cualquier nacionalidad que deseen vivir por lapsos cortos o largos trabajando y conociendo el mundo.

Las opciones de hospedaje también son surtido rico: desde una hamaca para quien viaja en plan tropical, pasando por el camping y dormitorios comunales, hasta habitaciones estándar y suites de lo más lujosas.

“podrás elegir entre hamaca, tienda de campaña, litera, habitación Y suite de lujo”.

Según entendí (ya confirmaremos cuando abran), cada hotel tendrá personalidad propia basada en la cultura de la ciudad en donde se establezca. Por ejemplo, algunos tendrán club de surf, panaderías gourmet, salas de proyección, escuela de idiomas y hasta estudios de grabación (omg!).
Además de las ciudades previamente mencionadas que están por abrir, van con todo y planean ir también a Mérida, San Cristóbal, Guadalajara, Tulum, Holbox, Cabo y San José del Cabo, Sayulita, Vallarta, Puebla, Monterrey y una segunda opción en CDMX sumando para finales de 2018 un total de 4 mil 600 camas (el dato es curioso, ¿no?). Al parecer, esta idea genial para los amantes de la vida nómada, se va a desarrollar a tal grado que lo integraremos al paisaje mexicano en 3, 2, 1.