El deporte más popular del mundo se mantiene ajeno a los gustos del país del norte. Profundas diferencias culturales pudieran estar detrás de esto.

Por Rubén Pintos

 

El Mundial de Rusia 2018 está a unos meses de distancia y buena parte de los habitantes de varios países se encuentran expectantes a la justa deportiva. A pesar de los numerosos escándalos de lavado de dinero de la FIFA, el organismo no ha visto un verdadero daño en su estructura y logística. El evento recauda cada cuatro años enormes cantidades de dinero y deja una importantísima derrama económica en los países sedes, aunque también se señala que los costos de infraestructura difícilmente se justifican en los presupuestos de dichas naciones.

Foto: Pixnio

Estados Unidos es una potencia deportiva generadora de encuentros de basquetbol, beisbol y futbol americano, son grandes consumidores de deportes. Sin embargo, el futbol (soccer para ellos) se mantiene con apatía. A pesar de la existencia de la MLS (Major League Soccer) y de años de éxitos en olimpiadas por parte del equipo femenil de futbol, el espectador promedio del norte no encuentra sentido o emoción alguna en balompié. El deporte más bello del mundo (para millones de mexicanos) opera de manera muy distinta a las disciplinas deportivas favorecidas en Estados Unidos y parte de la mala relación surge de ahí.

Foto: Pixnio
Publicidad

Michael Mandelbaum, autor de libros sobre deportes y decano en la Universidad John Hopkins señala que una clara diferencia entre el futbol y los otros es la existencia de empates. Para el aficionado estadounidense es absurdo que esto exista y resulta ridículo que los partidos se decidan por penaltis. Los empates no existen ni en el baseball, el  basquetbol ni el americano. En estos los equipos están obligados a anotar si desean ganar. Un partido de Liga MX o Champions se puede ir a empate si los equipos pueden sacar un punto. Dicho sea en otras palabras: las reglas del futbol favorecen el ser defensivo, algo que la actitud ganadora y de ir hacia delante de los otros deportes no tolera.

Foto: Amazon

Existen otras reglas que para muchos espectadores solo restan credibilidad al futbol. El fuera de lugar entre ellas, pero sobre todo, el que jugadores puedan fingir faltas y salirse con la suya al obtener un penalti es otro factor que los aficionados a otros deportes repudian. Este último punto es sin duda algo que genera polémica aún entre los que aman el balompié. Que un partido se decida por trampas y no por auténtica habilidad, no habla bien de la FIFA y sus reglamentos arcaicos. A pesar de que los árbitros ya pueden revisar repeticiones en video, igual que en la NFL, la situación no cambia demasiado.

Foto: Wikimedia commons

Definitivamente hay cosas que se pueden y deben mejorar del deporte más popular del mundo, no para satisfacer a un solo mercado sino para mantener dicho deporte competitivo. Por supuesto la FIFA no es una democracia y al final ellos tienen la última palabra sobre lo que se hace y no se hace en las canchas de todo el mundo. Ojalá en un futuro cercano los espectadores podamos evitarnos espectáculos deshonrosos como el del último Mundial, donde un penal inexistente le costó a México la eliminación.

Video con una posible explicación sobre el uso de la palabra ‘soccer’.