Tan importante es el medio tiempo del Super Bowl, que hay quienes sólo ven el partido en espera del show. Y cómo no, si Michael Jackson, Beyoncé y Lady Gaga han dado grandes presentaciones.

Por Enrique Navarro

El Super Bowl no sólo es el evento deportivo más importante de los Estados Unidos, también representa una tradición cuando de cultura musical se trata.

En la final de cada temporada, artistas revelantes del pop amenizan el descanso. Curiosamente, ninguno de ellos cobra por su actuación; de hecho, la NFL llegó a considerar la opción de cobrarles, y es que las ventas digitales y físicas se disparan apenas termina una presentación.

¿La razón? Enorme despliegues de talento y tecnología. Aquí los mejores:

The Who
Publicidad

¿Qué mejor que un juego de la NFL con una buena dosis de rock? Sólo que los encargados de hacer esto posible sea The Who. La banda se subió a un escenario lumínico que cambiaba sincronizadamente con la música. A esto sólo podía sumársele la entrega total del Sun Life Stadium, donde jugaban los Potros de Indianapolis y los Santos de Nueva Orleans. Escuchar Baba O’ Riley en voz de miles de almas fue increíble.

U2

El show de medio tiempo de U2 fue bálsamo. El juego entre los Rams y Patriots se realizaba en febrero de 2002, apenas unos meses después del atentado contra las Torres Gemelas en Nueva York y Bono, el famoso vocalista de la banda irlandesa, apareció cantando “Beautiful Day” en medio de la multitud.

Una manta apareció a mitad del Superdomo de Louisiana y sobre ella se proyectaron los nombres de las víctimas en los vuelos y edificios caídos. Sonó entonces el arpegio “Where the Streets Have No Name” y las banderas estadounidenses se levantaron.

 

Lady Gaga

Empezar un show de medio tiempo cantando “God Bless America” en tiempos de Donald Trump seguro que dice algo. Así lo hizo esta cantante estadounidense, quien además se aventó de lo alto del Estadio NRG, en Houston, al estilo bungee. El canto de Lady Gaga se vio acompañado de luces led en todo el techo, acrobacias en cables, pirotecnia, coreografías perfectas y fuego. Todo un clásico.

 

Beyoncé

En 2013, cuando los 49ers de San Francisco enfrentaron a los Ravens de Baltimore, todos quedaron anonandados. Pocas veces se ha visto una combinación tan acertada entre talento y tecnología. Su juego de luces apenas era superado por una pantalla como fondo que proyectaba hologramas de la cantante, multiplicando su figura. Además, a mitad del show se le unieron Kelly Rowland y Michelle Williams, para revivir a Destiny’s Child.

 

Michael Jackson

El mejor show que se ha ofrecido al medio tiempo de un Súper Tazón fue el de Michael Jackson en 1993. Todo en esa presentación, que marcaba el descanso de los Cowboys y los Bills, fue simbólico en alguna forma.

El pop, por ejemplo, era el género musical más importante de la década y el astro lo constataba. El “Rey del Pop” se quedó 54 segundos inmóvil, como estatua, durante un show en el que cada 30 segundos representan millones y millones de dólares.

Esa tarde ofreció “Billy Jean” y “Black or White”, número en el que aparecieron unas mantas con ilustraciones de manos entrelazadas: una de la raza negra, otra blanca. Luego llamó a la unidad con “Heal The World”. El público se sumó al show levantando pancartas que en conjunto creaban ilustraciones de niños, mientras, en el escenario, pequeños de todas las razas y nacionalidades acompañaban al ídolo.