Si uno se mantiene despierto, corre el riesgo de conocerse | S1ngular
Principal / Psicología

Si uno se mantiene despierto, corre el riesgo de conocerse

Cuando en la redacción de esta editorial decidimos escribir sobre el tema, lo primero que me vino a la mente fue una escena de la película Ecos mortales (Stir of Echoes), que protagoniza Kevin Bacon: él, como Tom Witzky, un hombre escéptico y receloso, se presta a que su cuñada lo hipnotice. Lejos de lo que esperaba, Tom sí es hipnotizado y, a partir de esa noche, se abre una puerta en su inconsciente que le acerca a una realidad mucho peor de la que se imaginaba.

Ésa era mi primera referencia; la segunda, algún espectáculo donde las personas hacen una serie de actos que (generalmente) los humilla y ridiculiza, pero que no pueden controlar porque están bajo la “magia” del hipnotizador. Y la tercera, sobre su uso en quirófanos, aunque no me la creía.

Imagino que no soy la única en asociar la hipnosis con este tipo de eventos, pero al adentrarme en el tema reparé en que es una herramienta válida y eficaz para solucionar conflictos personales; que es, más allá de una herramienta, una técnica terapéutica legítima.

El color de la hipnosis

Según Jorge Luis Abia Guerrero (codirector del Instituto Milton H. Erickson, de la Ciudad de México), a quien entrevisté para acercarme de primera mano a este tema, la hipnosis es vivida por la inmensa mayoría de los humanos (99.5% demostrado). Sin darnos cuenta, naturalmente ocurre. Por ejemplo, cuando nos subimos al metro y tomamos una ruta conocida, la mayoría de las veces entramos en trance hipnótico: “Anticipamos qué va a suceder, no vamos contando conscientemente las estaciones ni viendo los dibujitos que me dicen en qué estación voy, sino simplemente me desconecto y entro en un profundo contacto conmigo mismo. El ambiente del vagón del metro es un ambiente hipnótico, cada una de las personas está dentro de sí misma, el medio externo está en un segundo plano. Y, de repente, cuando llego a la estación, algo hace que mi atención, que estaba dividida, se haga una sola, y salgo del vagón; cambio el estado de conciencia”, comenta Abia.

Entonces, si podemos llegar solos a este estado de conciencia, ¿qué es la hipnosis clínica y cuál es su finalidad? Esta técnica terapéutica es una manera de resolver actitudes, emociones y formas de conducta o de comportamiento que tenemos los seres humanos, pero lo que la caracteriza, su “color”, es que se “observa el interior”.

Hipnoterapeutas vs. hipnotistas

Para desmentir todos esos mitos que acompañan a esta técnica terapéutica y para comprenderla mejor, hay que dejar claro cuál es la diferencia entre la hipnosis de espectáculo y la clínica.

La finalidad de la primera es entretener y generar ganancias a costa de los demás. En ésta, quienes la llevan a cabo son los hipnotistas, los cuales sí tienen una que otra habilidad aprendida para hipnotizar a la gente, pero lo hacen de manera descuidada, poniendo en riesgos la salud física, mental y emocional de las personas. Es decir, el problema con el hipnotista es que cree que sabe e introduce algunos elementos de manipulación de espectáculo, estimula la fantasía de las personas y mete algunos fundamentos de hipnosis.

«El que una persona te permita entrar en su interior es algo serio y que jamás debería tomarse a la ligera».

El codirector del Instituto Milton H. Erickson nos explica que “esas personas pueden ser lesionadas emocionalmente y las consecuencias pueden ser crisis de angustia, actuaciones impulsivas de todo tipo (después del evento), aparición de depresiones que estaban potenciales ahí y que surgen sin que la persona pueda tener control, e incluso se ha hablado de alteraciones en la presión arterial y hay dos reportes en la literatura de muerte súbita en personas sanas, después de hipnosis de espectáculo”.

El que una persona te permita entrar en su interior es algo serio y que jamás debería tomarse a la ligera, que es el caso de este tipo de personas que pretenden presentarse como especialistas, cuando no lo son. Quizá tengan algunos conocimientos técnicos de cómo conseguir hipnotizar a alguien, pero no tienen la formación profesional ni ética para llevarla a cabo como se debe.

Jorge comenta que, en cambio, “un hipnoterapeuta es un profesional de la salud que tiene un grado y un entrenamiento de posgrado, que conoce el código de ética, y uno de los términos de ética internacional que es válido en nuestro país es: no se hacen demostraciones de espectáculo ni demostraciones públicas por jugar, debido a los riesgos que esto implica”.

s34-principal-hipnosis-int

Viaje dentro de uno mismo

El tipo de cosas que pueden hacernos la vida mucho más difícil e incluso carente de sentido es el no resolver asuntos personales. Sin embargo, abrirse a la posibilidad de ser vulnerables y entrar en aspectos muy íntimos de nuestro ser, de viajar en nosotros mismos, puede resultarle abrumador a mucha gente y por ello se contienen de hacer algo al respecto.

Jorge Abia menciona que “estadísticamente hablando, los seres humanos tenemos varias causas de angustia (en la cultura occidental) que han sido estudiadas por la psicología y la psiquiatría. La más frecuente y popular es: catástrofe, desastre. Puede ser natural, social, personal, familiar. Inmediatamente después lo que nos causa angustia, y con cierta frecuencia temor, es la pérdida: de empleo, de relaciones, de sueños o ilusiones. Y la tercera causa de angustia y miedo es: el cambio. Los seres humanos anhelamos el cambio y lo tememos: somos duales, por eso lo queremos, pero lo evitamos”.

No obstante, llega un momento en que la vida nos pone de frente a estas angustias y sabemos que no hay marcha atrás, que es forzoso actuar.

Hipnosis clínica como detonadora de acciones

Una de las cosas que más me llamó la atención del tipo de hipnosis que imparte el Instituto es que se adecua bastante bien a la vida actual y a la dinámica que llevamos en estos días.

Falta de paciencia y de tiempo, y búsqueda de la practicidad y utilidad son, por mencionar sólo algunos, aspectos que hoy predominan dentro de esta sociedad. Por ello, al saber que la hipnosis, específicamente la ericksoniana (que es la que se imparte en este Instituto), está dirigida hacia objetivos, metas y soluciones concretas, que sean útiles, prácticas y que no impliquen mucho tiempo (aunque sí esfuerzo) del paciente, me pareció que va como anillo al dedo a estas nuevas generaciones que liderarán en el futuro.

«En la hipnoterapia, ayudar a que el paciente aprenda de los problemas para irlos resolviendo es una prioridad»

Pero este tipo de terapia tiene mucha más profundidad teórica y práctica que sólo ser útil. Al respecto, Abia apunta que la hipnoterapia ericksoniana promueve que “la persona tenga el liderazgo, elija sus objetivos dentro del marco de los derechos humanos y de la salud, y si tenemos que tomar la delantera para resolver alguna situación de riesgo o para orientar, tomamos la delantera y luego la soltamos. Siempre vamos a un paso, a un lado y detrás de la persona, cuidando que llegue a sus metas de salud”. En la hipnoterapia, ayudar a que el paciente aprenda de los problemas para irlos resolviendo es una prioridad, así como que tenga claro qué es lo que quiere solucionar en su vida, que tenga metas y objetivos (aunque los vaya aclarando en el proceso) para que, con base en eso, el especialista le guíe de la mejor manera.

Abia también menciona que ir al psicólogo y sólo sacar todo lo que uno trae no te cura. “Nos ha ocurrido a nosotros también, que cada tanto nos desahogamos y decimos lo mismo. Hay quienes nunca se dan cuenta de que se están repitiendo. El desahogarse sirve para disminuir la tensión, pero no cura, estadísticamente” […] “En este modelo [ericksoniano] le decimos a la persona: ‘Ya te escuché, ahora, ¿éste es el problema que quieres resolver hoy u otro? ¿Cómo considerarías resuelto ese problema, qué pasaría en tu vida que te indicara que ya se resolvió? ’. Porque la mente inconsciente opera por metas”.

Out of the box

Además de los prejuicios y mitos que la rodean, hay muchas limitaciones para entender esta disciplina. Desde cómo se hipnotiza (que es a través de la palabra, de un tono de voz específico y con inflexiones intencionadas, entre otros aspectos de la técnica), hasta su profesionalización, validez y alcance. Por ello, el Instituto también se ha dedicado desde hace 28 años a la investigación, y a hacer pruebas y mediciones estadísticas en grupos, hospitales, universidades, espectáculos, entre otros, que ayudan a fundamentar y argumentar los distintos tipos de hipnosis clínica, avaladas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

«La lógica de la hipnosis es la lógica de la mente inconsciente. Ésta es una lógica distinta que la social dominante; no es dicotómica»

Pero también existen otro tipo de prejuicios basados en “la lógica social dominante”, la cual (en la cultura occidental) es dicotómica: los opuestos son excluyentes, las cosas son blancas o negras según esta lógica. Sin embargo, para entender esta disciplina hay que estar dispuestos a pensar fuera de la caja: “La lógica de la hipnosis es la lógica de la mente inconsciente. Ésta es una lógica distinta que la social dominante; no es dicotómica. En la lógica de la mente inconsciente los opuestos no son recíprocamente excluyentes, son complementarios, las cosas no son blancas o negras, son blancas y negras”, comenta Abia.

Por tanto, del mismo modo en que un s1ngular está dispuesto a romper paradigmas y salirse de los esquemas tradicionales, alguien que desea incursar en este tipo de terapia necesita estar abierto a una forma diferente de autoconocimiento y de viaje interno. Asimismo, nos dice Abia: “la persona que quiera tomar hipnoterapia (y yo diría que cualquier tipo de terapia) tiene que informarse, recurrir a buenas fuentes, considerar sus propias expectativas de cómo sabría que una terapia le sirve, tener la voluntad para hacerlo, y que lo considere útil, en el caso particular de la hipnosis”. Al final de cuentas, hay que estar dispuestos a hacer cambios en nuestra vida, mediante un viaje dentro de uno mismo, que incluye pasado, presente y futuro. ¿Estarían dispuestos?

 

Para más información al respecto, página del Instituto Milton H. Erickson: http://www.institutoerickson.com.mx/

×