Sí existe una predisposición genética a ser gay y no son genes "defectuosos" | S1ngular
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Sí existe una predisposición genética a ser gay y no son genes “defectuosos”

Así como el color de los ojos, las marcas de nacimiento o cualquier rasgo transferido a través de los genes, la homosexualidad también tiene un carácter genético.

Recientes estudios, encontraron una diferencia en la estructura cerebral: el tamaño del tercer núcleo del hipotálamo anterior, un área que interviene en el comportamiento sexual, así como en el hambre y cansancio. Este núcleo es casi dos veces más grande en hombres que en mujeres y, de manera similar, el núcleo en hombres heterosexuales suele ser mayor al de hombres homosexuales.

Esto demuestra que la orientación sexual tiene un sustrato genético biológico y, así como entre hombres y mujeres hay montones de aspectos que diferencian a uno del otro, así sucede entre hombres homosexuales y heterosexuales.

Sin embargo, este estudio -realizado por el neurocientífico Simon LeVay- se realizó con autopsias en cerebros de personas adultas fallecidas y aún no se sabe con precisión si esta diferencia se presenta igual en recién nacidos o en jóvenes, que no hayan tenido una influencia socio-cultural del contexto.

Por otro lado, el ámbito familiar tiene mucho que ver con la predisposición a la homosexualidad, no porque ésta sea inculcada por los padres o demás parientes, sino por razones biológicas.

Un estudio, realizado en 2001 por Ray Blanchard (un reconocido psicólogo y profesor canadiense-estadounidense), demostró que en familias de muchos hermanos, el menor es el que más probabilidades tiene de ser homosexual (33%  más por cada hermano mayor que se tenga). ¿Cómo es que esto sucede? Bueno, la respuesta resulta ser más sencilla de lo que parece: después de cada embarazo en el cual el hijo es un varón, en el útero de la madre quedan “células fetales masculinas” ante las cuales el sistema inmunitario de la mujer trata de crear un contraataque que las elimine, dejando en el útero niveles bajos de testosterona. Esto influye en el cerebro de futuros fetos, afectando directamente su orientación sexual.

Así que no, la homosexualidad no es una enfermedad ni una anomalía genética y mucho menos una falla en el proceso evolutivo del ser humano. La orientación sexual también es resultado, en parte, de nuestra biología, como ocurre con muchos otros animales, ¿sabías además que hay indicios de homosexualidad en al menos 500 especies distintas? Ésta es la naturaleza.