El título de este textito está inspirado en un poema del chileno Roberto Bolaño (de ahí lo de “folla”, que no es muy mexicano que digamos #sorry), pero fue el renglón que saltó a mi vista dentro de un párrafo. Yo aquí proyectándome.

*Por La mojigata

Cualquiera de las tres acciones y a su vez todas son básicas para lograr la plenitud de quienes deseamos convertir en realidad nuestros más atrevidos y auténticos anhelos.

Vivir mucho implica, desde mi lente, no dejar de experimentar nuestras inquietudes, incluso aquellas que parecen imposibles para la razón. Podría resumirlo como todo aquello que nos provoca sonrisas, lágrimas… aprendizaje pues.

Leer mucho, como verbo menos amplio, nos permite conocer y pensar. Podrá sonar simplón o poco, pero no lo es. Al leer abrimos nuestra mente a nuevas posibilidades y adoptamos postura sobre ciertos temas.

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Follar mucho no fue elegido al azar, tampoco fue por ser un infinitivo que suene bien en combinación con los otros dos. Lo que nos aporta el sexo es todo un conocimiento de uno mismo y del otro, no solo en lo físico, sino en lo sicológico y con un poco de suerte en el alma. Nos permite conocer la humanidad, sin contar el enorme placer que provoca.

Foto: Shutterstock

(Recuperado de Toc, toc, ¿quién (se) toca?)