“Hay que probar el material de cada país”, decían.

Por La mojigata*

Foto: Shutterstock

Me parece que no existe demasiada relación entre la nacionalidad y la calidad del sexo. ¿O será que me falta palomear muchos lugares en mi mapamundi? De manera intuitiva creo que más que el material genético, es la persona y el desarrollo de sus habilidades lo que determina si es bueno o no en la cama.

Para tener más opiniones sobre esto, consulté a mujeres aventureras y todas coincidieron en que el tamaño varía mucho dependiendo de la nacionalidad; incluso algunas confesaron que hay miembros (¡qué fuerte! *se seca el sudor de la frente y sigue escribiendo) tan grandes que no les caben enteros. Enseguida tuvimos que abordar el siguiente tema: ¿Qué hace cada hombre con los recursos que le fueron dados? Y la respuesta fue unánime, desempeño mata tamaño. De ahí la famosa expresión “sí la mueve” cuando el amante se lleva las palmas y te hace gozar.

Tener sexo con extranjeros es un arma de doble filo, porque si encuentras algo que no se produce en tu país, podrías quedarte por siempre con aquel recuerdo. Para enfrentar ese hecho veo dos opciones, una es usarlo como referencia –aunque pueda ser frustrante en relaciones futuras– o bien conservarlo como una heroica anécdota.

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Claro que si prefieres no correr el riesgo, consume lo local. Al fin, no se extraña lo que no se conoce. #DiSíaLoHechoEnMéxico

 

(Recuperado de Toc, toc, ¿quién se toca?)