Porque la realidad si-em-pre supera la ficción y no todo el porno tiene negros de talla extra grande, conoce las razones por las que el porno también es una herramienta educativa y aprende a usarlo a tu favor.

Por Nancy Martínez

Foto: Shutterstock

Les contaré una triste historia de amor (y sexo) de dos chicos de 25 años. Fernanda y Óscar se habían aburrido de hacerlo siempre igual, por lo que ella decidió ver algunos videos porno para tomar ideas. A la hora de la verdad, todo fue un fracaso. Al intentar imitar el salto del tigre que vio en pantalla terminó con tremendos raspones en las rodillas y hasta con el pene de su chico en un preocupante tono color tomate que nunca podrá quitarse de la mente.

¿Creen que esto sólo les pasa a ellos?

No, en realidad, es muy común. Según el sitio para adultos, Pornhub, México está dentro de los primeros 20 países que consumen su contenido en internet. Ya sea para prender la llama con la pareja, a solas o para conocer más sobre estos temas. Pero, ¿la información que uno obtiene ahí es la más adecuada? No siempre, a menos que se trate de *redoble de tambores*: porno educativo.

Entrevistamos a Ka, miembro fundador de la asociación Sexólogxs Mx, quien nos platicó más al respecto. “La pornografía es una herramienta buena para el autoerotismo, pero NUNCA hay que olvidar que es ficción. Quienes están detrás de la pantalla son actrices y actores, por lo que uno no puede creer que vaya a hacer lo mismo en la vida real. Es como
ver Star Wars y al terminar pensar que uno se convierte en Jedi sólo por haber
visto la película”. Es decir, por más que intentes sacar tu sable de luz en medio del acto, debes tener un previo conocimiento y el know how del truco o jueguito erótico que te quieras aventar; porque no todo es como en las películas, el Pornoeducativo se convierte casi casi en tu best friend, pero en modo experto.

Pero, ¿de qué trata?
Publicidad

En España han surgido varias propuestas respecto al tema. De hecho, existe un proyecto llamado “Pornoeducativo”, liderado por sexólogos y psicólogos. A través de videos presentados en su página web, te enseñan detalles sobre diferentes temáticas como anatomía, anticonceptivos, técnicas de sexo oral, entre otros. Su característica principal es que contienen material sexual explícito. Sí, con lujo de detalle para que aprendas como experto todo sobre malabarismos sexuales y demás.

Hazlo como los grandes

Para evitar que te vean con cara de WTF cuando intentas comportarte como un maestro del porno en tus encuentros, nunca está demás ponerte la camiseta de “estudiante” y acudir a los siguientes talleres:

1 Aprendiendo el arte de amar
A cargo de Eugenia Flores, quien tiene un Máster en Educación Sexual y Sexología. En él aprenderás desde técnicas para dar masaje de pene hasta estimulación oral.

contacto@eugeniafloresoficial.com

2 Bodysex
Junto a Fabiola Trejo, en este taller aprenderás varios métodos para lograr auto-conciencia sexual y conectar con el placer mediante la masturbación.

Inscripciones e info
fa.trejop@gmail.com

Y esto, ¿ya llegó a México?

El concepto como tal, sí. ¿Cómo? Algunos grupos han decidido lanzar propuestas diferentes al porno tradicional con un enfoque educativo y lejano de los estereotipos del porno mainstream. Vamos, se salen del típico-plomero-que-le-arregla-el-desagüe-a-la-señora.

Erotismo nacional

A principios de 2017 Marie Stopes México, una organización internacional sin fines de lucro que se dedica a brindar servicios de salud sexual y reproductiva, lanzó una campaña llamada #Porneducation, en la que se presentó un corto llamado Tuberías Profundas.
¿Te suena a Garganta Profunda? Pues sí, su nombre está basado en la legendaria película de los 70. Pero eso sí: no esperes ver sesiones extremas de sexo oral. No, señor. La trama se basa en un plomero que llega a arreglarle las “tuberías” a la señora de la casa. Y vaya que le da mantenimiento… Eso sí, a lo largo y ancho del video sus creadores aprovecharon la oportunidad para intercalar cuatro cápsulas con información sobre educación sexual como métodos anticonceptivos, métodos de emergencia, interrupción legal del embarazo y alternativas de placer, como el BDSM, juegos de roles, etc.