Los métodos para sanar y mejorar la calidad de vida cambian constantemente. Sin embargo, la terapia con animales sigue siendo un complemento poderoso en el tratamiento de diversos padecimientos.

Por Shantale Carrera

 

Es bien sabido que los animales son grandes y leales amigos de los humanos. Pero además, las capacidades y características de ciertos animales permiten que éstos no solamente brinden compañía a las personas, sino que también ayuden como terapeutas, por así decirlo. La zooterapia o tratamiento terapéutico con animales que consiste en una interacción positiva entre un paciente –niño o adulto– y el animal previamente adiestrado para llevar a cabo acciones que ayuden a tratar padecimientos físicos y sicológicos.

Foto: Cortesía Adoptare

No se tiene bien identificado el origen de este tipo de terapias ya que la interacción entre hombres y animales ha existido desde antes de la escritura, así que bien podría datar de manera menos sistemática desde el origen de la humanidad.

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Hay muchos casos de pacientes en hospitales que pasean perros en los jardines o patios, como el caso documentado del Hospital Psiquiátrico Retiro de York (Inglaterra). Después de mirar la notable mejoría, los médicos del resto de Europa adoptaron la misma práctica y de ahí ha continuado al resto del mundo y a la actualidad.

Los pacientes que han mostrado mejoras en su salud han sido aquellos con alguna discapacidad motriz, los pacientes con cáncer y los débiles visuales. De últimas fechas también se ha trabajado con perros algunos problemas con personas violentas y con depresión.

En España por ejemplo, se han llevado perros a tratar con reclusos que presentan depresión y otras situaciones y se ha analizado que los reclusos ven un paralelismo entre la vida del perro y la propia, con lo que conectan maravillosamente con el animal, según Maribel Villa, quien es miembro de Fundación Affinity y encargada de proveer la terapia a los reclusos.

“Los reclusos ven paralelismo entre la vida del perro y la propia”.

Al interactuar con un perro y hacerse cargo de él, se reduce el nivel de ansiedad, las conductas agresivas disminuyen si no desaparecen y mejora la autoestima, agrega la misma experta.

En nuestro país, la Universidad Autónoma de Nuevo León brinda terapia con perros en el tratamiento de niños con problemas de lenguaje, de adolescentes con problemas emocionales y de víctimas de abuso sexual entre otros.

Es importante aclarar que la terapia con animales o zooterapia no sustituye de ninguna manera un tratamiento médico ni sicológico, sino que es un complemento.

Hay ciertas especies y razas más comunes que otras, por temas de disposición, acceso, facilidad de entrenamiento y el mismo temperamento. Por ejemplo, se puede trabajar con caballos, delfines y gatos sin duda; pero es mucho más común con perros. Dentro de los perros, las razas que más se acoplan a dar terapia son el golden retriever, el labrador, el border collie, el terranova, todos ellos dóciles y muy juguetones.

Foto: Cortesía Adoptare

Quienes piensen que darles tareas a los animales es una manera de abuso, pueden estar tranquilos porque en definitiva es una relación ganar-ganar, ya que al entrenar a un animal para que pueda asistir a un paciente involucra otorgarle una misión noble; además, se crea un vínculo especial entre el criador o experto, el perro y el paciente que fortalece a las tres partes en su salud emocional.

Parte de la información contenida en esta nota ha sido proporcionada por Adoptare, una organización sin fines de lucro que busca ser el puente entre refugios y rescatistas de animales con personas interesadas en la adopción, a través de sus plataformas digitales:

Sitio oficial de adoptare.org