Una de las muestras de afecto que tiene tu perro contigo es darte besos, ¿cierto? Pues en ese tema vale la pena que leas y decidas si es mejor evitarlo.

Por Shantale Carrera

 

Hay investigaciones realizadas en distintas partes del mundo que demuestran que hay cierto peligro de que la saliva de los perros y los gatos transmiten una bacteria que afecta al sistema gástrico. Justo porque ellos están en contacto directo con las heces y los cultivos de bacterias y que en el organismo de los seres humanos resultan muy peligrosos, incluso letales.

Sabemos los que amamos a los animales, que las lengüetadas que nos dan vienen cargadas de amor y de gusto por convivir con nosotros y así se expresan y juegan ellos. Sin embargo, los animales son portadores de peligros (muy pocos pero relevantes al fin) y hay que estar muy conscientes de ello al adoptar una mascota y ser más cuidadosos.

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La bacteria de la que hablamos se llama Helicobacter Heilmanni, vive en el estómago de los animales sin hacer daño realmente a sus portadores, pero en los humanos es la responsable del cáncer de estómago y otros padecimientos del sistema gástrico y, la manera en la que se transmite es mediante la saliva.

La forma en que los animales la traigan en la boca es la que te estás imaginando: ellos al asearse y lamerse el ano, la llevan a la boca y ésta llega a todo su sistema digestivo.

Hay pruebas de esto en investigaciones en Japón y otros países, en donde más de la mitad de los casos analizados con linfoma gástrico presentaron esa bacteria y en su mayoría todos tenían mascotas e incluso admitieron que se dejaban dar besos en la boca por sus perros y gatos.

Con lo cual, la manera de evitar cualquier contagio de este tipo, se recomienda seriamente parar con ese tipo de muestras de afecto. Nada de recibir besos del perro en la boca, hay que buscar otras muestras de afecto; cualquier cosa antes que besos en la boca.

Artículo de Wiley Online Library acerca de la bacteria