Cuando un animal es adoptado pasa por un proceso de cambio enorme si contamos desde que vamos por él al refugio o el sitio donde lo tengan, hasta que se acopla a su nuevo hogar. Los cambios de los que te hablaré hoy son los que puedes percibir desde las primeras 24 horas que pasa contigo y mientras se va aclimatando al nuevo líder de la manada (o sea tú) y a sus compañeros o hermanos.

Por Shantale Carrera

Adoptar un animal es un acto noble y de amor (positivo), pero al mismo tiempo resulta delicado, ya que muchas veces los han tratado mal y necesitan tiempo y dedicación para superar sus issues; al final es un cambio de vida.

Foto: Cortesía Adoptare.org

Por fortuna existen numerosas organizaciones y personas que se dedican a ayudar y a colocar a los animales que no tienen hogar. Como por ejemplo Adoptare, una organización sin fines de lucro que busca generar una cultura de responsabilidad y respeto entre las personas y las mascotas.

Miembros de esa organización nos compartieron algunas de las primeras conductas que se ven afectadas al adoptar un perro o un gato:

Temperamento
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Recordemos que cada perro y cada gato es único, son individuos que poseen comportamientos particulares; pueden ser tranquilos y de casa o inquietos y juguetones, de los que prefieren salirse y andarse correteando con otros todo el día. En este rubro hay todo un abanico de “personalidades”.

Suele pasar que al salir del refugio, el animal se sienta muy estresado. Llega a tu casa (su nuevo hogar) y manifiesta su estrés con inseguridad, timidez o hasta siendo huraño, lo que puede llegar a opacar su verdadera forma de ser. Hay que tenerle paciencia, transmitirle seguridad y que se sienta a salvo. Puedes también consultar a quien lo estaba cuidando cómo es su carácter, ya que es posible que el tiempo que estuvo con otras personas, lo hayan visto como realmente es.

Alimentación

Por lo general, los animales que no han tenido una casa, tampoco se han alimentado adecuadamente. Ya sea que no hayan comido nada en días o cantidades insuficientes que solamente los mantuvieron con vida, pero no están bien nutridos. Así que suelen tener problemas digestivos durante algún tiempo.

Al darle de comer a tu nuevo hijo, no te extrañe que tenga poco apetito. Comienza dándole pequeñas porciones y así se irá acostumbrando y agarrándole el gusto a su alimento. Después comerá más y se adaptará a los nuevos sabores. Los horarios también le ayudarán a crear nuevos hábitos y a que su digestión se normalice. Puedes preguntarle al veterinario cuáles son las porciones idóneas dependiendo el tamaño y la edad del nuevo integrante.

Estado de ánimo

Este puede ser el cambio más notorio en el animal.Aún cuando lo hayan tenido en una casa o refugio con buenas condiciones, pudo haber vivido en las calles o haber sido maltratado por animales y/o personas. La confianza se irá construyendo todos los días, la convivencia ayudará a que esto ocurra más rápido. Independientemente del temperamento que tenga, lo irás notando más relajado y alegre.

Interacción con los humanos

No creas que porque ya lograste ganar su confianza y lo notas relajado, así será con otras personas. Quizá tarde o no llegue a ser tan dócil con las visitas u otras personas que vivan contigo. Es súper normal que construya lazos con su amo primero y que sigan desconfiando de los demás.

Si acostumbras al animal a que conviva y note que tus conocidos también lo tratan bien, iniciará a ser amigable con ellos. No dejes de invitar a tus amigos y familia a casa, es muy bueno que tu  hijo se acostumbre a la dinámica de su nueva casa y vaya conociendo a todos los integrantes de su manada. Eso también le ayudará mucho (en caso de ser perro) a la hora de ir al parque y enfrentarse a otros perros y personas.

Vigor físico

El animal adoptado explota su energía al máximo considerando que en los refugios no tienen el ánimo o el espacio para correr y jugar. Déjalo que explore cada rincón de su casa y que se vaya familiarizando en su nuevo territorio. Desde el momento en el que entre en confianza, querrá jugar todo el tiempo. Prepárate porque no habrá marcha atrás.

Observa con qué frecuencia quiere tu mascota salir a correr o de paseo. Aún a los que se agotan rápido o no les gusta salir con cierto clima, a todos –sin excepción– les ayuda a mantenerse sanos y de buen humor.

Adoptar tiene consecuencias también para las personas, todas positivas, como por ejemplo: mejora el estado de ánimo, la atención y la memoria. Esto se debe a que atender a tu mascota exige mejorar ciertos aspectos de tu vida, al mismo tiempo los paseos al aire libre ayudan a mejorar tu condición física. Incluso, tus propias habilidades de socialización ya que harás contacto con otros que también pasean a su mascota.

Foto: Cortesía Adoptare.org
Acerca de Adoptare

Adoptare (https://adoptare.org/) es una organización sin fines de lucro que busca ser el puente entre refugios y rescatistas de animales con personas interesadas en adopción, a través de sus plataformas digitales. Cuenta con sitio web y aplicación móvil. Adoptare busca resolver un problema social al otorgar un hogar permanente a perros y gatos que están en situación de calle concientizando a la gente para ayudar a difundir la cultura de la adopción. Si quieres más información, consulta: adoptare.org.