¿Recuerdas a tu profesor o profesora de letras? Haz un esfuerzo, seguro que entre tus recuerdos de adolescente encuentras algo relacionado con la palabra literatura. Bueno, seguramente él o ella, no en pocas ocasiones hablaron de algunos libros que deberías leer. Una oferta que quizá decidiste rechazar por completo o, en su defecto, optaste por las versiones resumidas y explicadas que abundan en las librerías escolares e incluso en la web.

Por Jonathan Saldaña

 

Foto: Shutterstock

En aquellos años estudiantiles era necesario por lo menos conocer la trama simplificada para aprobar la materia, entregar un control de lectura o resolver un cuestionario. Pero hoy que estás liberado de las obligaciones académicas, quizá sea un buen momento de volver a ellos con nuevas intenciones un poco más placenteras. Nunca es tarde para tomar ese libro, sacarlo del abandono al que ha sido confinado y comenzar de nuevo.

Sabemos también, que la vida es breve y necesitaríamos varias de ellas para lograr leer la cantidad ingente de obras que la humanidad ha creado en los siglos que lleva de existencia. Pero justo revivimos estas cinco recomendaciones que los profesores de literatura del colegio nos hicieron y créenos, no mentían cuando se referían a ellas como obras maestras que rompieron el techo de cristal. Rescatamos algunas de las razones por las cuales deberíamos volver a ellos.

La Ilíada y la Odisea
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Mucho se habla del esplendor de la cultura clásica y los griegos como el punto de partida para las civilizaciones contemporáneas. A pesar de que esto se ha convertido en un lugar común, es cierto que sus aportes en el plano de las ciencias y las artes son robustos y simplemente innegables. Sin la epopeya helénica, no existirían las cintas de superhéroes, el cine bélico, en sí, no podría explicarse sin la existencia de la narrativa homérica.

La Ilíada, es un relato en verso de los últimos momentos de la guerra de Troya. Es una narrativa polifónica del conflicto. No solo de los bandos humanos que están confrontados, también el Olimpo toma su bando. Cuando acabes de leer estas hazañas, podrás darle continuidad a la historia con su secuela La Odisea, el viaje de Ulises, el héroe que vuelve a casa después de la contienda.

La Divina Comedia

Dante Alighieri, el escritor florentino del siglo XIII, tomó al Romano Virgilio, su autor favorito, y lo llevó en su travesía por el infierno, lugar donde lo abandonó para continuar su camino por el purgatorio y perseguir a Beatriz, el amor de su vida, hasta el paraíso. Se atribuye a este poema, el comienzo de una nueva época en la literatura universal. En este relato –contado en primera persona– el autor recrea, o mejor dicho crea, los ambientes que hasta el momento eran lugares abstractos propuestos por el culto católico.

Es un poema escrito en estrofas de tres versos endecasílabos, se estructura en tres cánticas que corresponden a los estadíos del viaje: el infierno, el purgatorio y el infierno. Se considera una obra transitoria de la época medieval al renacimiento y ha cautivado e inspirado a autores de diversas épocas entre ellos a Jorge Luis Borges.

El Quijote de la Mancha

Su mayor virtud, se ha convertido en su mayor barrera. Ser la más grande obra de la literatura en lengua española ha ocasionado que profesores de cada rincón hispanoparlante obliguen a sus alumnos a leerle. Pero esta es una novela mucho más divertida que una tarea escolar. Ha cruzado más de 400 años de vida y se mantiene vigente. Antes de 1605 –año de su primera aparición– no se había escrito nada igual y marcó el ritmo para todo la producción literaria posterior, incluso la de nuestros días.

Son los dislates de un antihéroe. En esa sentencia radica la primera osadía de Miguel de Cervantes Saavedra, hacer de su protagónico un personaje como al Caballero de la triste figura, un loco al que las novelas de caballería le han quitado la razón para solo encontrar sentido en las aventuras de las que todos se burlan. Uno de sus grandes valores se encuentra en el manejo delirante de la realidad y la ficción. Como la locura y las fantasías de este hombre van transformando de a poco la realidad de quienes los rodea.

Macbeth

Shakespeare es quizá uno de los autores más reinterpretados de la historia. Sus tragedias han sido llevadas al cine, el teatro y la televisión en innumerables ocasiones. Seguramente conoces alguna de ellas aún sin siquiera haber tenido el libro entre tus manos. Romeo y Julieta, por ejemplo.

Pero en La tragedia de Macbeth, el lector encuentra más traición, intrigas y sangre que en el capítulo más hostil de Game of Thrones. En esta, su tragedia más breve, el autor retoma la historia de reyes de los escoceses en el lejano siglo XV. La obra, como otras de sus tragedias históricas, es el relato de la lucha por el poder y las atrocidades que los humanos están dispuestos a cometer por obtenerlo. Tal vez por eso aún la leemos y nos encontramos como sociedad en ella.

Crimen y castigo

Hay quienes dicen que el siglo XIX es en el que la novela como género alcanzó su punto más alto. Para muestra de ello, esta pieza de Fiódor Dostoyevski publicada en 1866. El autor, a través de la vida de Rodión Románovich Raskólnikov, pone en los ojos, en los oídos y la mente del lector, detalles de la humanidad que no conoce o que se niega a conocer.

En general cada generación ha realizado diversas lecturas de este texto. Los existencialistas, por ejemplo, tomaron la obra como emblema para explicar conceptos como la ética y la moral.