Tiene 29 años, nació en Kazajistán, es licenciada en Informática y es la responsable de poner en línea 62 millones de artículos científicos a disposición de estudiantes e investigadores de todo el mundo.

Por Omar Saldaña

Alexandra Elbakyan, es conocida como la Robin Hood de la ciencia y, con sus acciones, ha puesto de cabeza a las grandes editoriales que publican la mayoría de los estudios realizados en el mundo y por los que hay que pagar hasta 40 dólares si se desea consultarlos.

Ahí radica la iniciativa de Elbakyan, la cual consiste en liberar estos artículos para que estudiantes e investigadores sin recursos tengan acceso a ellos. Con este fin creó la plataforma Sci-Hub, un sitio que cuelga en la red investigaciones de todo tipo para su consulta de forma gratuita. Quitarle el conocimiento a las corporaciones para entregarlo al pueblo.

La idea surgió, cuando en 2009, realizaba su tesis y requería consultar diversos estudios a los cuales solo podía acceder pagando entre 20 y 30 dólares por cada uno. Una situación incosteable para cualquier estudiante, por lo que se aventuró en la red donde ya había encontrado y descargado algunos libros de sitios piratas. En su búsqueda, se topó con toda una comunidad de hackers que la instruyeron en el arte de librar las barreras de pago de prestigiosas publicaciones científicas como Elsevier, Spring, Wiley, Blackwell, Sage, Taylor & Francis y Nature. Años después lanzó Sci-Hub.

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Este sitio opera con servidores ubicados desde Rusia y funciona de la siguiente manera: el individuo interesado en algún estudio introduce el código que identifica el estudio que necesita, el sistema lo rastrea en una base de datos de más de 60 millones de estudios “piratas” –y contando, ya que cada día suben nuevas investigaciones–. Si no se arrojan los resultados deseados, la plataforma tiene la capacidad de identificar el sitio original de su publicación y recuperarlo utilizando credenciales de investigadores que las han puesto a disposición de los hackers.

¿Qué significa esto para el mundo de la ciencia? Según Alexandra Elbakyan, sus acciones no afectan directamente a la comunidad científica. Ella asegura que los investigadores son los que menos ganan con la publicación de sus trabajo y que muchos de ellos se han manifestado en favor de que las barreras de pago desaparezcan para que su trabajo llegue a más estudiantes en el mundo. Esto se podría traducir, también, en mayores y más actualizados recursos de estudios en las universidades, ya que los alumnos pueden consultar lo que se está analizando hoy en sus áreas de conocimiento y no literatura que tiene vigencia de hace 50 años.

Lo cierto es que su trabajo le ha valido el respeto y el reconocimiento de los estudiantes e investigadores de bajos recursos, incluso el de sus detractores como la revista Nature, que la nombró como una de las 10 personas más importantes para la ciencia en 2016. Pero también, le ha echado a los hombros diversas disputas legales como el juicio que sostuvo frente a la publicación Elsevier, y de la cual no salió bien librada pues debe pagar una multa de 15 millones de dólares, una infracción de derechos de autor.