Me recibió con un Gate 28 en la sala Centurion (proyecto de American Express a su cargo) dentro del Aeropuerto de la CDMX.

Por Nuria Ocaña

Eligió el número 28 por ser una de las cifras que, sin buscarlo, ha guiado sus pasos. “Cuando fui a Francia por mis maletas para venirme a México, entré por la puerta 28 del aeropuerto, un 28 de agosto”, me dice mientras mezcla Zacapa 23, curazao, las notas de una cáscara de naranja, jugo de limón amarillo, láminas de fresas y zarzamoras partidas por la mitad.

Foto: Cortesía Bar Fifty Mils

“México fue mi país por elección.”

“No tenía obligación ni necesidad de venir aquí. Vine con una mochila de vacaciones, regresé a Francia, donde tenía un bar, dejé todo y llegué con dos maletas”, me cuenta. Hoy es la persona detrás del bar Fifty Mils y el séptimo mejor bar tender del mundo, según el World Class 2016; título ganado gracias a su “Selfie cocktail”, hecho a base de Buchanan’s 18, chocolate oscuro, jarabe de nuez moscada, té earl grey con manzanas deshidratadas, jugo de limón y bitter de naranja.

Y qué es lo que hace un buen coctel, pregunto. “Desde mi punto de vista”, responde, “se trata de lograr transmitir algo con ese trago. Por ejemplo, que su nombre tenga un sentido, tenga una historia, que te cuenta algo. Un buen coctel es un coctel con vida”.

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Luego me dice que otro de los puntos importantes es el balance, que ninguna nota se debe disparar por encima de otra, los cítricos, lo dulce, la potencia alcohólica, que todo debe ser una armonía. “Yo disfruto de un coctel con pocos y sencillos ingredientes, algo como un Daiquirí, pero un Daiquirí muy bien preparado. Cuando la técnica está bien aplicada y se toma en cuenta cada detalle: la calidad del hielo, el tiempo del shake, la frescura de los limones, el tipo de ron que se utiliza; entonces puedes lograr un trago que sobre papel parece sencillo, pero que, en realidad, es bastante complejo”, señala.

Y es que, cuando se piensa en los mejores bares del mundo, la mayoría apunta su localizador a ciudades como Nueva York o Londres, pero el francés de 35 años ha logrado que Fifty Mils esté en el radar de la emblemática lista 50 Best.

Llegar como extranjero implica hacer un doble esfuerzo para ganarte un lugar.”

“Hoy México es el hotspot. Todo el mundo está volteando hacia acá tanto por su propuesta en cocina, como en bar. El país tiene un mundo entero de talento, de ingredientes, de materia prima y, sobre todo, tiene aún muchos secretos que soltar. Si te digo que, en un pueblo de Mérida existe una tierra que se llama Angosta y que es la única comestible que puedes encontrar en el mundo, ¿quién lo podría creer? Eso es México, un país de sorpresas. No me imagino vivir en otro lugar”.

Un par de tacos de carnitas con aguacate y una cuba libre, me confiesa, son su maridaje favorito, propio de la nación azteca, aunque también me revela que es un mal bebedor. Lo que Mica prefiere es coleccionar botellas y, desde hace un tiempo, algunos premios.