La nueva película de Steven Spielberg expone cómo el Gobierno de EU sabía que no ganaría la Guerra de Vietnam, pero siguió mandando jóvenes a la muerte.

Por Enrique Navarro

Estados Unidos nunca tuvo oportunidad de ganar la Guerra de Vietnam, y aún así mandó jóvenes a morir. Lo supieron los analistas bélicos y cuatro presidentes.

Esto se consideraba un secreto de Estado, por lo que cuando llegó a la prensa, hubo guerra entre los periódicos y el gobierno.

Este es el punto de partida de The Post: Los Oscuros Secretos del Pentágono, cinta de Steven Spielberg que compite por los premios a Mejor Película y Mejor Actriz (Meryl Streep), pero cuyo verdadero valor es enaltecer la libertad de prensa y la lucha feminista.

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En tiempos en los que Donald Trump califica de “fake news” (noticias falsas) a cualquier publicación que lo ponga en jaque; y de secretos sobre la política estadounidense que van saliendo a la luz –como una presunta injerencia de Rusia a favor de la candidatura del magnate–, esta historia resulta fundamental.

Explica, con un guión aterrizado por el espectador común, cómo The New York Times fue censurado por publicar esta historia, y como The Washington Post consiguió la fuente de la filtración y se atrevió a continuar lo iniciado por su competencia en pro de la prensa libre.

Pero no deja de exponer otros temas de igual relevancia y que aún siguen vigentes, como el sexismo.

Una increíble Meryl Streep da vida a Kay Graham, la primera presidenta editorial y dueña de The Washington Post, y su enorme valentía por hacer periodismo. En escena, no la tiene fácil. Se puede ver cómo algo que no ha cambiado hasta el momento, que es la enorme diferencia entre hombres y mujeres y los cargos que ocupan.

Foto: cortesía de IMDB.

En varias escenas se ve a Streep rodeada de hombres, mientras las mujeres esperan afuera, lejos de los lugares a los que deberían tener el mismo acceso.

Tom Hanks encarna a Ben Bradlee, el editor en jefe del grupo, y quien decide enfrentarse al Gobierno con la bandera de la verdad. Es fácil conectar su personaje, pues tiene chispazos cómicos que matizan su fuerte personalidad.

Ante la intriga de qué pasará con el NYT y TWP, y si la censura prevalecerá a la verdad, la cinta se vuelve emocionante y hasta vertiginosa.