¿Te has preguntado por qué los numeritos de tu tarjeta SIEMPRE están en ceros? Déjate de excusas y consigue finiquitar todas las penas financieras que arrastras.

Por Sofía Macías

QUIZÁS APLICASTE EL «YOLO» en un día (o varios) en el centro comercial, en una salida a comer o al bar con los amigos; el monto de las cuentas nunca te había causado ningún conflicto. ¿Fecha de corte y de pago de la tarjeta? Esos días no están en tu agenda; ¡es más!, a lo mejor nunca has revisado tu estado de cuenta.

Probablemente le prestaste la tarjeta a tu ex (¡nooo!) para comprar un video juego, los boletos de avión para un viaje o un concierto. O quizá tuviste una emergencia y fuiste pagando los gastos imprevistos de esta con la tarjeta…

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Podría seguir enumerando razones, pero el resultado es el mismo: dejaste que el tiempo pasara como si nada y ahora, mientras estás leyendo esto, recuerdas que te sientes tremendamente agobiad@ por tus deudas y no le ves fin.

Y, aunque no lo creas, esto tiene solución pero necesitas ponerte las pilas porque no existe el hada madrina de las deudas que va a venir y las hará desaparecer. Tienes que modificar algunos de tus hábitos porque, como las dietas, si sigues haciendo lo mismo no vas a ver resultados:

 

1IDENTIFICA QUÉ TE LLEVÓ A LA DEUDA
El primer paso para salir de deudas es ser honesto contigo y analizar qué fue lo que te llevó a este punto. El dinero es sólo una herramienta que te ayuda a llegar a tus metas pero no un fin. Hay un patrón claro para caer en deudas y quizá pueda
ser una de estas opciones:

•Gastas más de lo que ganas
•No sabes usar tu tarjeta, por ejemplo: no sabes tus fechas de corte y de pago, depositas cada vez que te acuerdas o sacas efectivo de la tarjeta de crédito
•No tienes fondo de emergencias
•Contraes deudas a nombre de alguien más

 

2HAZ UN INVENTARIO
El segundo paso es hacer una lista de todas las deudas que tienes, no importa
lo grandes o pequeñas que sean. Una vez que ya tengas un panorama, ahora sí, es momento de ordenarlas de la más urgente a la menos. Generalmente las más apremiantes son las que te generan más intereses o las que te pueden hacer perder un bien, como un crédito hipotecario.

 

3CREA UN PLAN PARA EMPEZAR A PAGARLAS
El tercer paso es tomar acción y no sólo preocuparte. Debes ser lo más realista
posible y ver qué gastos debes recortar en este momento (desde espaciar el café de todos los días hasta eliminar algunas comidas o salidas con los amigos). No te digo que vas a dejar de hacer lo que te gusta, sólo es reducirlo o sustituirlo. Si de plano ya recortaste gastos y no funciona, es momento de que empieces a generar un ingreso extra, y para eso puedes aprovechar alguna de tus habilidades para freelancear.

 

4ANALIZA UNA REESTRUCTURA
Aunque no debería ser tu opción número uno porque reestructurar implica un nuevo crédito y muchas veces al darte más tiempo también generas más intereses, y al aceptar una reducción de deuda dañas tu historial crediticio, es posible que si de plano no sales haciendo cambios en tus finanzas debas recurrir a esto. Eso sí: compara opciones. Recuerda que si afecta a tu historial te puedes quedar con un mal registro hasta por 6 añotes.

 

5AHORRA MIENTRAS PAGAS
¡Sí! Estás leyendo bien. Y no te voy a decir que ahorres la mitad de tu sueldo porque es imposible. Pero así sean 20, 50, 100 pesos al mes empieza con el hábito del ahorro. Esto por tres razones: si vas a negociar el adeudo necesitas tener con qué hacerlo, si ya estás pagando necesitas tener un colchoncito para emergencias para no volverte a endeudar y porque es más fácil animarte a cuidar tus finanzas cuando tienes un ahorro pequeño que cuando inicias de ceros.

 

Sofía Macías es especialista en educación financiera y autora de la serie de bestsellers Pequeño Cerdo Capitalista.