Aunque sus pelos y barba dicen lo contrario, no es Yisus ni mucho menos, Jared es un hombre de carne y hueso que llegó a la cima a pico y pala.

Por Enrique Navarro

 

Foto: Shutterstock

 

EN JARED LETO NO HAY NADA CONVENCIONAL. Es un artista que logró triunfar como músico y actor y, sin embargo, conserva la sencillez para trotar por las calles de la Ciudad de México como si fuera uno más. Ahí andaba Jared Leto, corriendo por Paseo de la Reforma, sin ningún guardaespaldas u otro acompañante que le siguiera el paso. Llevaba el pelo recogido en una coleta, una nominación al Óscar en la espalda, y un outfit completamente distinto a las extravagancias que usa sobre los escenarios. En esa mañana de enero de 2014, cuando salió a trotar, llevaba pants azules súper retro, una playera blanca con la leyenda “Drogues” y unos tenis para jogging de lo más sucios. Cerca de su hotel, el músico y actor le pegaba duro al ejercicio y su paso constante no se alteró ni siquiera al ver de frente al paparazzo de un periódico nacional que le apuntaba directo.

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Cuando le aviento ese throwback y le comento que no es nada común ver a una estrella de Hollywood andar sola por una ciudad como ésta, el vocalista y guitarrista de Thirty Seconds to Mars me explica que le tiene un cariño íntimo al país y que trata de gozarlo como es, “Todas mis experiencias en México han sido realmente poderosas. Ha sido un sueño, amo mucho a México y no sólo al país, sino a la gente y la comida, que es mi favorita”, dice Jared en entrevista telefónica desde Los Ángeles.

No es broma, Jared conoce bien éste y otros tantos países porque en 1998 creó su banda con su hermano Shannon y su amigo Tomo Milicevic y ser un rockero exitoso fue su boleto de avión asegurado. Ahora viaja con su inseparable cámara al hombro, practica senderismo, hace escalada libre en los riscos más afilados y prueba platillos veganos en varias latitudes. “Creo que la música es una oportunidad para hacer cosas que no haría como actor. Por ejemplo, he pasado mucho tiempo en México porque soy músico. Tengo a mis fans ahí y puedo sentir la energía de las personas más apasionadas del mundo. Como actor, uno no tiene esa experiencia de cara a cara con la gente”, explica el estadounidense de 45 años, quien aunque fue pareja de Cameron Díaz, nunca se ha casado.

En octubre de 2007, la agrupación llegó a la Ciudad para tocar en los premios MTV Latinoamérica y cantar “From Yesterday” junto a Ely Guerra.

Desde entonces, México es un obligado; vinieron en 2010, 2011 y 2014. “Visitar Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México me ha permitido experimentar la cultura, la comida, la gente, las calles, y descubrir las ciudades y pueblos de la misma forma que ustedes lo hacen. Tocar sobre un escenario para una audiencia que sigue a Thirty Seconds to Mars se vuelve algo muy inclusivo y la hace parte del show. Eso ayuda a que cada experiencia, en cada ciudad, sea muy diferente y emocionante”.

Esa mañana de 2014 cuando corría por Paseo de la Reforma —visita que hizo como parte de la gira del disco LOVE LUST FAITH + DREAMS—, cumplía parte de su sueño musical: rolarla por el mundo dando guitarrazos. Por otro lado, gracias a su interpretación de un travesti en Dallas Buyers Club, estaba a dos meses de alcanzar el sueño de cualquier actor… pues en marzo se quedó con el Óscar a Mejor Actor de Reparto.

Su discurso de agradecimiento dejó ver a un hombre de carne y hueso criado con pocos recursos pero con mucho amor. “En 1971, en la ciudad de Bossier, Lousiana, había una chica adolescente embarazada de su segundo hijo. Había abandonado la escuela, era madre soltera, pero de alguna manera se las arregló para hacer una mejor vida para ella y sus hijos. Ella los impulsó a ser creativos, a trabajar duro y hacer algo especial. Esa chica es mi madre, y está aquí esta noche”, dijo Jared.

 

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EL SEÑOR QUE HACE “DE TODO UN POCO”

Cuesta saber qué disciplina es más importante para este tipo que luce como un Yisus moderno y es de ascendencia inglesa, francesa, irlandesa, alemana y escocesa.

Su voz refleja la misma emoción cuando habla de rock que de cine, aunque en esta
plática se inclina por la música. “Actuar es algo fenomenal y es genial para pagar las
cuentas, pero la música es difícil de opacar”, dice como justificándose.

Es difícil creerle cuando se sabe de la entrega que tiene a sus personajes. Cuando hizo Suicide Squad, por ejemplo, se clavó tanto en el rol de The Joker que no salió de éste durante toda la filmación. Él mismo reconoció que enviaba animales muertos, condones usados y juguetes sexuales a sus coprotagonistas; además, entrevistó a psicópatas para darle forma a ese payaso sin escrúpulos de cabello verde.

Todo parece indicar que sus próximas interpretaciones de Hugh Hefner, fundador de Playboy, y Andy Warhol serán igual de cuidadas, como también lo será 77, una cinta sobre dos investigadores de un secuestro, que representa su primer thriller como director. “Trabajo en filmes constantemente, pero ahora estaré dirigiendo una película. Ya he dirigido documentales, videos, comerciales; lo he hecho durante años. Empecé estudiando en la escuela de cine para convertirme en director. Me siento emocionado cuando las historias son buenas y ésta es una que tengo que contar. Dirigir ya es una parte muy importante de mi vida”.

Viene al caso recordarle que la primera vez que se imaginó como actor fue al ver la primera entrega de Blade Runner (1982), franquicia a la que este año logró sumarse con el estreno de Blade Runner 2049. Es evidente que Jared es igual de exitoso en el cine y en la música, y en ambas disciplinas va superando metas. “La parte más difícil es encontrar el tiempo para hacer ambas cosas y hacerlas bien. La música es algo muy especial, mi hermano Shannon toca la batería, así que la banda es un proyecto familiar que nos permite conocer el mundo. Mi meta es seguir saliendo de gira, hacer crecer nuestra audiencia y conectar con la gente… eso es lo más importante para mí. Hemos tenido muchísimo éxito y estamos sumamente agradecidos por eso; creo que eso es todo lo que quiero”, responde.
Su declaración es neta y sus acciones la avalan: Jared, Shannon y Tomo están por lanzar un nuevo disco, que hasta el cierre de esta edición no tenía título ni fecha de lanzamiento, y el primer esbozo se llama “Walk on Water”, su nuevo sencillo en cuatro años y medio. En las letras de esta rola se nota la inclinación de Jared por la política, y aunque no menciona expresamente a Donald Trump, su discurso sobre el lugar en el que vive delata su postura.

“Muchos norteamericanos todavía tenemos un lazo muy fuerte con los mexicanos, nuestros vecinos. Considero que Los Ángeles es un gran lugar por la contribución, inclusión y beneficios que hemos percibido de los mexicanos durante cientos de años. Ésta es una gran ciudad para la mezcla de culturas”.

Y sí, con “Walk on Water”, Jared pretende regresar a estas calles aztecas por las que corrió pasadas las ocho de la mañana con unos pants y el pelo recogido, a unas cuadras de donde siete años después, algunos edificios caerían el 19 de septiembre por el sismo de 7.1 grados Richter, algo que él aún no olvida: “Quiero decirte que ya he donado a la Cruz Roja de tu país, pero si hay algo más que yo pueda hacer, lo que sea, por favor házmelo saber.
¿Sabes? Amo México”.

“Actuar es algo fenomenal y es genial para pagar las cuentas, pero la música es difícil de opacar.”

HIJO DE SU… ORGULLOSA MADRE

Cualquier imagen que muestre la infancia de Jared y Shannon Leto es entrañable. Lo mismo se les ve jugando con cajas de cartón como cascos o calabazas de Halloween, que
con coronas “reales” hechas de papel. Si estos niños nacidos en Bossier, Lousiana, se creaban su propia diversión era porque así les enseñó su madre Constance, quien los tuvo siendo una adolescente. “No teníamos mucho dinero cuando crecíamos, pero teníamos una madre muy creativa. Ella nos enseñó mucho, y realmente nos inspiró”, dijo Jared a Ellen Degeneres. Esa chica que le dio la vida a los 19 años, y a quien el músico actualmente describe como “hippy”, fue quien sembró en él la semilla del arte. “Fui criado alrededor de muchos artistas, músicos y teatreros. Crecimos siendo pobres”, reveló a The Sun.