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Sexualidad

Rough Sex, ¿qué es?

El rough sex no se trata de un ataque o de violencia sexual. Más bien, es una experiencia exquisita donde si aprendes a manejar los límites y a jugarlo (bien y bonito), tu apertura erótica te dejará sentir éxtasis inimaginables.

Aunque ahora muchos se autodefinen como raros, especiales, únicos y diferentes, todos hemos querido encajar en esa extraña categoría conocida como “normalidad”, ajustarnos a las reglas, al canon.

Afortunadamente, hay un aspecto de nuestras vidas en donde todo es posible: el sexual. No sólo nos devuelve la capacidad de jugar, sino que nos arroja a nuestra animalidad y nos quita (aunque sea por un instante) varias de las cadenas y convenciones a las que vivimos atados.

En el sexo nada es anormal; sin embargo, hay prácticas más peculiares que otras. Hablar de rudeza es subjetivo; para algunos quizá un tirón de cabello es demasiado, una mordida o una nalgada algo impensable, aunque unos más no pueden imaginar un encuentro erótico sin golpes, amarres o electricidad.

Además de la mezcla de placer y dolor, el rough sex involucra: juegos de rol, sumisión y dominación, petplay, en el que los participantes se disfrazan y actúan como animales, especialmente como perros o caballos. También, nalgadas (con la mano u otros utensilios, como bastones o paletas), mordidas, arañazos, cachetadas, escupitajos, asfixia erótica, empleo de pinzas en genitales y pezones; inmovilización, humillación y degradación, tanto física como verbal, postergación o negación del orgasmo, así como penetración y masturbación forzadas e inserción total del puño, ya sea vaginal o anal. De igual forma, es común eyacular u orinar en el rostro.

El sexo duro está muy ligado al Bondage y al sadomasoquismo, sin embargo, su rama más oscura, el edge play, es algo que incluso pone en conflicto a la comunidad BDSM, pues, como su nombre lo indica, se trata de actos extremos. Entre éstos, beber sangre, usar excremento, realizar heridas con agujas, cuchillos, uso de pistolas, etc. Además, este tipo de sexo implica la ausencia de palabras de seguridad o consensual non-consent, rape play o la recreación de violaciones, la cual, según estudios realizados el año pasado en la Universidad North Texas, es una fantasía común en las féminas.

Sin embargo, este estudio concluyó que lo anterior no quiere decir que las mujeres deseen ser abusadas o que disfruten un ataque sexual, más bien, es un reflejo del deseo por ser dominadas y sentirse deseadas, lo que representa apertura sexual o todo lo contrario: pudor.

Adentrarse al rough sex requiere de comunicación, respeto y confianza, de hecho, kinkly.com, uno de los sitios más especializados en el tema, recomienda evitar practicarlo con desconocidos, parejas casuales o en fiestas sexuales, ya que puede ser sumamente riesgoso y se aleja de una de las normas más básicas del BDSM, la llamada SSC: Seguro, Sensato y Consensual. Todo lo que no se haga con autorización y acuerdo previo se considera un abuso, lo mismo si la persona se niega a detenerse o a usar la palabra de seguridad (en caso de establecerla) o realiza heridas de gravedad.