Nostalgia: ¿El deseo de regresar o el dolor de recordar lo ausente | S1ngular
Opinión

Nostalgia: ¿El deseo de regresar o el dolor de recordar lo ausente

Recordar es volver a vivir, sufrimos porque no podemos regresar el tiempo a ciertos momentos que nos traen alegría o a ciertos lugares que nos brindaron felicidad. También sucede cuando extrañamos y añoramos estar con ciertas personas pero que por alguna razón, ya no son parte de nuestra vida.

En el libro “Ignorancia” del novelista checo Milan Kundera hay un fragmento sobre el significado de nostalgia: “en griego, regreso se dice nostos. Algos significa sufrimiento. La nostalgia es, pues, el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar… Con frecuencia tan sólo significa la tristeza causada por la imposibilidad de regresar a la propia tierra. En inglés sería homesickness. En español añoranza proviene del verbo añorar, que proviene a su vez del catalán enyorar, derivado del verbo latino ignorare (ignorar, no saber de algo). A la luz de esta etimología, la nostalgia se nos revela como el dolor de la ignorancia. Estás lejos y no sé qué es de ti. Mi país queda lejos, y no sé qué ocurre en él…”

«No te angusties de lo que aún no ha ocurrido y despréndete de lo sucedido».

Hoy, ignorar lo que sucede en otro país es casi imposible. Virtualmente podemos viajar al instante a través de internet y estar conectados con el resto del planeta a través de una pantalla plana, como escribe el periodista estadounidense Thomas Friedman en su libro “The world is flat”.

Ignorar lo que le sucede a la persona amada que ya no es parte de nuestra vida (entiéndase ex) tampoco es posible actualmente gracias a que se puede stalkear muy fácilmente.

Las redes sociales nos permiten saber minuto a minuto lo que el otro piensa a través de sus publicaciones; lo doloroso de esto es saber que sus pensamientos correspondan a alguien que no eres tú, y más si sigues enganchado al recuerdo de lo que quizá fue una relación contigo.

Añoramos los recuerdos que deseamos revivir con esa persona que alguna vez amamos, pero que no regresará.

La nostalgia muchas veces es una daga clavada en la memoria, nos distrae de vivir plenamente nuestro presente. Si aprendemos a viajar en el tiempo sin estacionarnos en etapas ausentes, lograremos ser más desapegados y libres. Quien no perdona padece nostalgia, quien no ama carece de vínculos y quien no sueña ha perdido la esperanza. Para evitar la ansiedad y la melancolía, lo más saludable es saber que lo más valioso que tenemos es “el poder del ahora”, como el título del libro que escribió Eckhart Tolle.

No te angusties de lo que aún no ha ocurrido y despréndete de lo sucedido. El futuro es un libreto que se escribe en el momento y el pasado es una piel vieja que ni las víboras se vuelven a poner.

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