Sexualidad

No es un capítulo de Black Mirror, es el porno actual

La primera película porno se produjo en 1896. El título de la cinta es Le Couchér de la Mariée y mostraba a una mujer haciendo striptease. Desde entonces, la industria ha crecido y de sobremanera.

No sólo ha crecido el número de productores y consumidores del cine para adultos, sino también su oferta: hoy el porno comprende teledildonics (juguetes sexuales operados por computadora), interactividad, 3D y tecnología háptica (que involucra el tacto). Además, gracias a internet, una enorme cantidad de videos son gratuitos y están disponibles 24/7/365. “Es como ir a un planeta de sexo y poder catear gratis a cada una de las habitantes, que están buenísimas”, han dicho los usuarios, “lo mejor es que no hay enfermedades, la chava no se embaraza, y ninguno de los dos se clava. O sea, brinda todo el placer, sin los peligros”.

Sin embargo, el excesivo consumo de este material ha provocado, en otros casos, que la gente se aísle evitando el contacto con otras personas reales. “Las mujeres que veo en pantalla no me pueden rechazar, así que no soy inseguro, mientras que tener un acercamiento sexual me pone nervioso”, comenta otro consumidor de 34 años.

En 2016, el sitio PornHub tuvo 64 millones de visitantes diarios, 74% de los cuales fueron hombres, quienes reprodujeron más de 92 mil millones de videos en el año. ¿Tú qué tan enganchado estás al porno?