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Los mitos alrededor del vino

Se cuenta que la primera semilla se obtuvo gracias al semidiós Djemchid de Persia, y que la vinificación fue un regalo del dios griego Dionisio; muchos otros narran que la afición a su consumo es herencia de Baco, la divinidad romana.

Pero como sabemos que no todos los mitos son positivos, Laura Zamora, enóloga de Bodegas de Santo Tomás, aclara algunos de los más comunes.

No hay mejor blanco que un tinto
Falso.

El paladar mexicano estuvo acostumbrado durante muchos años a consumir vinos blancos jóvenes de notas dulces y afrutadas; sin embargo, debido al crecimiento de la industria y al consumo vinícola en nuestro país, es posible encontrar grandes ejemplares que han pasado por barrica y experimentado fermentación maloláctica (éste es un proceso que se lleva en blancos de latitudes muy altas, donde la acidez es excesiva).Resultado de imagen para vino

Tomar vino es sano
Cierto y falso.

Es verdad que los vinos cuentan con una sustancia llamada resveratrol que ayuda   a   prevenir   las   enfermedades   cardiovasculares,   además   de   sus   cualidades antioxidantes que retardan el envejecimiento. Lo que también es cierto, es que esa sustancia se encuentra en mayor cantidad en los vinos tintos y que la medida saludable de consumo ronda entre los 250 y 300 ml, acompañado de una comida. Por lo que si se quiere aplicar en retroactivo por los años que no se hizo, podría ser más perjudicial que benéfico.

Vino tinto con carne roja y vino blanco con carne blanca
Falso.

Más adelante, en la sección de maridaje, podrás encontrar algunas de las mejores combinaciones para tu bebida. Tenemos un sinfín de opciones para acoplarlos según los ingredientes, los condimentos, el salseado, la técnica de cocción, entre muchos aspectos más.

El vino mexicano es caro
Falso.

En los comienzos de esta gran etapa del vino mexicano eran pocas las casas vinícolas que existían, y algunas de ellas apenas empezaban a elaborarlos, por lo que la producción era limitada y sólo se distribuía en restaurantes de alta gama, donde los precios eran otorgados de acuerdo al público del lugar. Sin embargo, esta situación ha cambiado totalmente, hoy en día la industria mexicana está apostando por la elaboración de vinos con excelente relación calidad-precio, mediante ejemplares que destacan en el rango de los 100 a 250 pesos, en comparación con aquellos procedentes de España, Chile y Argentina.

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Mientras más caro, mejor caldo
Falso.

Durante   mucho   tiempo   algunos   restaurantes   y   tiendas   abusaron   del desconocimiento de la gente para cobrar precios desorbitantes por productos no tan buenos. Paralelamente, la gente buscaba este tipo de productos con el fin de mostrar cierto estatus frente a familiares, colegas y amigos. Pero actualmente puedes disfrutar de una amplia gama de opciones que dan la posibilidad de elegir según el gusto del cliente. Algunas veces encontraremos ejemplares que sobresalen del rango de precio, pero que responden a características especiales dotadas por un enólogo renombrado o una edición limitada. Asimismo, será totalmente injusto comparar vinos de diferentes categorías; por ejemplo, poner a competir vinos jóvenes contra los de crianza.

Mentiras sobre los rosados
Una de las familias del vino con más mitos alrededor es la de los rosados. Sin embargo, estas ideas están muy lejanas de la realidad y surgieron a partir de su desconocimiento.

Por ejemplo, su elaboración es de las más complicadas, pues por provenir de una uva tinta, si se pasa de tiempo de maceración, deja de ser rosado para convertirse en clarete o tempranillo.

Otra característica es que se le considera demasiado ligero y dulce, pero sin ser tan sofisticado como el blanco. Por esa misma sencillez tampoco emociona a los conocedores, pues ya tienen un paladar acostumbrado a los sabores muy definidos.

Afortunadamente, en México se está comenzando a trabajar con rosados pasados por barrica que, para conservar sus delicados aromas y sabores frutales, sólo cuentan con un añejamiento de no más de cinco meses.

Lo mejor es que a la hora de elegir uno de este tipo te dejes guiar por su color, ya que debe ir del rosa claro al salmón; si llega al anaranjado, quiere decir que ya pasó su mejor momento.

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