Opinión

¿Le digo o no le digo?, he ahí la pregunta

El otro día, me llamó una amiga para contarme que había encontrado en Tinder al marido de una amiga muy cercana y ahora no sabía qué hacer al respecto. Tinder, para quienes no la conozcan, es una aplicación de celular que te permite conocer a personas que están cerca de ti. En principio, la aplicación tiene fines románticos, aunque hay quienes específicamente confiesan buscar una amistad, sexo sin compromiso o compañía durante un viaje. La aplicación muestra las fotografías del perfil de Facebook, y tú debes decidir si te gusta o no. Sólo si los dos coinciden en que se gustan, pueden iniciar una comunicación.

s32-opinion-infiel-int

Mi amiga, según cuenta, estaba en su casa mirando las fotos de posibles parejas, cuando de repente, ¡zaz!, se topó con la foto del marido de su amiga. Se quedó paralizada. Miró la imagen con detenimiento. Sin duda era él. La foto no mentía y tenía también el mismo nombre. ¿Qué hago?, se preguntó. Trató de tomarle una foto para tener una evidencia y mostrársela a su amiga pero, al hacerlo, accidentalmente deslizó la imagen a la izquierda y apareció un nuevo perfil, así que se quedó sin evidencias en caso de que decidiera contarle a su amiga.

«Si no dices nada, quedas como cómplice; mientras que, si dices la verdad, pueden molestarse contigo y tacharte de metiche».

Este tipo de situaciones presenta un dilema grave. Es casi imposible tener la certeza de si es conveniente decirle a un amigo o amiga que tenemos la sospecha (bien fundada) de que su pareja no le es fiel. Ante estas situaciones, a menos que se haya hablado de ello con anterioridad, uno no sabe si lo quiere saber o prefiere no enterarse. Hay quienes no quieren darse por enterados de que su pareja les es infiel y ya sabemos que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Volviendo al dilema, es común toparse con el marido o la mujer de alguien en una situación comprometida. Sea en la vida real o en la virtual (como en Tinder o match.com), el dilema es real. Si no dices nada, quedas como cómplice; mientras que, si dices la verdad, pueden molestarse contigo y tacharte de metiche.

Yo había pasado por esta situación antes, así que le comenté que, en mi opinión, es mejor que la otra persona tenga la información y se las arregle para hacer con ella lo que quiera o deba. Estoy convencida de que es mejor saber qué terreno pisamos. Si nos enteramos de que nuestra pareja nos es infiel o está cerca de serlo, tenemos la posibilidad de hacer algo. Ya sea iniciar un plan de reconquista con velitas y masajes; buscar ayuda profesional para tratar de salvar el matrimonio, o bien, terminarlo… lo que cada uno considere mejor.

«¿Te imaginas qué pensaría tu hermana si ves a tu cuñado con otra y no le dices nada?»

Ésta es una pregunta que no tiene una respuesta correcta, ya que depende de cada persona, de lo bien que conozcamos a los implicados y de nuestra cercanía con ellos. Si no conocemos bien a la persona y no es cercana, lo mejor es quedarnos con la boca cerrada. Sin embargo, si el problema atañe a un amigo o familiar muy próximo, la cosa cambia. ¿Te imaginas qué pensaría tu hermana si ves a tu cuñado con otra y no le dices nada? Yo prefiero correr el riesgo de que se molesten conmigo a ser cómplice del infiel. ¿Y tú?