La capacidad de reinventarse, "Bellas de noche" | S1ngular
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La capacidad de reinventarse, “Bellas de noche”

El cine mexicano contiene un sinfín de géneros que han colocado a la cinematografía nacional en los escaparates mundiales. Las décadas de los 70 y 80 marcaron un parteaguas para las obras sexuales y pícaras que popularmente se conocieron como “Cine de ficheras”.

Vedettes como Olga Breeskin, Rosy Mendoza, Lyn May, Wanda Seux y la Princesa Yamal fueron consideradas diosas hace 40 años, y por ello platicamos con la documentalista María José Cuevas, que estrena un documento fílmico titulado Bellas de la Noche, una interesante mirada a estas esculturales mujeres sobre su vida hoy, 40 años después.

¿Cómo fue hacer esta cinta?

Fueron ocho años de filmación. Al principio fue complicado porque ellas no querían mostrar su actualidad, pero lentamente fueron confiando en el proyecto, y al final, lo que está plasmado es una complicidad femenina entre ellas y yo. Es una cinta sobre la capacidad de reinventarse cuando la edad nos alcanza. 

¿Qué es de las vedettes hoy en día?

Todas ellas son mujeres que se han alejado de los tabúes que hay alrededor de lo que significa ser una vedette, se han liberado de prejuicios y hoy son mujeres muy independientes, con la sabiduría y experiencia que sólo puede dar la edad; viven lejos de la fama y con una plenitud envidiable.

¿Qué nos enseña este documental?

Te identifica por el lado humano; todos en alguna ocasión tendremos que reinventarnos para seguir, no podemos seguir atados a nuestro pasado.

¿Ha cambiado mucho la vida nocturna en México?

Desde los 50 ya existían vedettes en México, eran rumberas, y en los 70 y 80 se da la última generación de auténticas vedettes. El parteaguas en este país tiene mucho que ver con el temblor del 85: la gran mayoría de cabarets y centros nocturnos se cayeron, es ahí donde se pone fin a un ciclo y la vida nocturna se comienza a transformar. Paralelamente ellas envejecen y el cine de ficheras muere con el resto de esa vida nocturna.

¿Qué te dijeron ellas cuando vieron el trabajo final?

Me animé a que ellas vieran el trabajo por primera vez en una sala de cine y con público. Era echar una moneda al aire porque no sabía si les gustaría; fueron tantos años de filmación que ellas ya ni siquiera se acordaban de lo que había sucedido durante el rodaje.

Fue increíble, ellas están acostumbradas a ser retratadas con cierto aire superficial, pero era la primera vez que una cámara intimaba con ellas de esa forma. Estuvieron muy cómodas de verse de esa manera, y puedo decir que en persona y sin el traje de vedettes son más bellas que hace 40 años.

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