Psicología

Introvertido o extrovertido: descubre que tipo de personalidad tienes

Definida como el conjunto de rasgos de pensamiento, afectivos y conductuales, la personalidad es un proceso constante con grados de consistencia y permanencia en los individuos.

De acuerdo con la doctora Paulina Arenas Landgrave, profesora asociada de la Facultad de Psicología en la UNAM, nuestros rasgos individuales tienen una naturaleza, pero comparten atributos del grupo y el medio en el que nos desarrollamos; asimismo, es determinante en el establecimiento de vínculos, así como en la manera de conducirnos, reaccionar, sentir y comportarnos con otros.

Por tanto, en materia de citas y relaciones, lo mejor es dejar de concentrarse en el tamaño de los músculos, la firmeza de la carne, la vestimenta, y apostar más por la personalidad.

La especialista señala que el estudio de la personalidad abarca varios ejes, pero la división que permanece es el modelo propuesto por Carl Jung y se concentra en dos tipos de personalidad: introvertido y extrovertido.

Extrovertidos

Son, generalmente:

  • Abiertos, prácticos, con mayor habilidad de adaptación al cambio y a situaciones nuevas, más activos, gustan de salir en grupo y no tienen problema con las multitudes, por lo que una buena cita para ellos puede ser ir a un concierto, a un bar concurrido o al antro de moda.
  • Asimismo, tienden a ser manipuladores y a querer manejar las cosas a su favor, y pueden ser muy exigentes con los demás, por lo que habrá que negociar constantemente.

Introvertidos

Por su parte, ellos son:

  • Un poco más rígidos e inflexibles, suelen ser hipersensibles, especialmente a la crítica.
  • A diferencia de los extrovertidos, son más observadores, analíticos y suelen ser muy críticos consigo mismos.
  • Los introvertidos disfrutan más la soledad y las actividades más íntimas, tranquilas, sin exceso de gente o ruido; pueden tener un elevado nivel intelectual, por lo que tienden a apartarse y a ser más intolerantes. Tomar un café, una ida al cine o alguna exposición son buenas ideas para reunirse con ellos.

Aunque generalmente se considera que un tipo (extrovertido) es mejor que el otro, Paulina Arenas enfatiza que el temperamento no es absoluto, sino que se tiene tendencia mayor a una forma de ser (es decir, todos tienen porcentajes distintos tanto de introvertidos, como de extrovertidos, pero uno de ellos predomina). También recalca que no hay personalidades ideales: “No aplica eso de que si eres extrovertido es bueno y si eres introvertido es malo; ¿bueno o malo en función de qué o para quién?”.

De igual modo destaca la importancia de reconocer nuestra personalidad, preguntarnos quiénes somos y observarnos a nosotros mismos. Comprender qué compartimos con otros y qué nos distingue de los demás nos ayuda a reconocer defectos y virtudes; una vez descubiertas todas nuestras facetas, podemos ver lo que necesitamos trabajar, moderar y lo que podemos potenciar.

Aunque nuestro origen es de gran importancia, la especialista recalca que lo aprendido puede modificarse, ya que la personalidad se transforma a lo largo de la vida. “Conocerte mejora la dinámica de relación contigo, con la familia, las amistades, la pareja, incluso con tu amante; creas nuevos patrones de relación y tienes mayor certeza de quién quieres ser, así como de tu dinámica de interacción con el mundo”, comenta Arenas.