Guatemala: un recorrido por sus volcanes | S1ngular
Viajes

Guatemala: un recorrido por sus volcanes

 

México tiene una ubicación privilegiada, ya que podemos llegar a Guatemala por tierra o por aire, dependiendo del lugar que queramos visitar.

Excursión en tierra fértil

Decidí que lo que quería explorar era la naturaleza, por eso opté por llegar a San Pedro La Laguna -un pequeño poblado al borde del lago Atitlán-, con un objetivo claro: alejarme de los edificios y enfrentar el paisaje volcánico que ofrece.

Los científicos han identificado casi 300 estructuras volcánicas en Guatemala. Sin embargo, sólo 32 de ellas son reconocidas como volcanes por la Federación Nacional de Andinismo y por el Instituto Geográfico Nacional, y tres de esta lista se encuentran activos la mayor parte del tiempo: Fuego, Pacaya y Santiaguito.

San Pedro La Laguna está rodeado por la naturaleza y habitado por una combinación de turistas hippies y comunidades indígenas. En un primer momento parecía estar inundado de bares y escuelas de español -en un lugar donde se hablaba todo menos esa lengua-, pero el agua y la vegetación reclaman lo suyo.

A las cuatro de la mañana me sumé a un grupo de viajeros liderados por un guía local para llegar al mirador situado en la Nariz del Indio       -monte que se encuentra aproximadamente a una hora del poblado-. El objetivo era llegar a la cima antes del amanecer para, desde ahí, descubrir cómo el lago recibía al sol por la mañana.

Armada con linterna y una buena chamarra, subí por un empinado camino. Una vez en la cima, me sorprendió la infinita oscuridad que se extendía frente a mí. Me habían prometido una vista espectacular, pero ahí parecía no haber algo que ver. Poco a poco, conforme avanzaban los minutos, comencé a distinguir el paisaje que se iba despertando cuando el sol lo tocaba. Primero, apareció el lago, como un espejo listo para reflejar la energía del cielo. Después, frente a mí, los tres volcanes que quería ver: el de Agua, Acatenango y de Fuego.

 

 

Excursión en tierra muerta

Tras relajarme y cargar energía al lado del lago Atitlán, emprendí la segunda etapa del viaje. Me dirigí hacia Antigua, nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en 1979.

La historia de la ciudad está plagada de trágicos terremotos y explosiones volcánicas que destruyeron la mayoría de sus majestuosos edificios coloniales; aunque se encuentra parcialmente en ruinas, es este paisaje el que la hace tan envolvente y apasionante. La ciudad representa algo que también encontré en los volcanes: una dualidad entre vida y destrucción.

Con la ilusión de encontrar con caminos de lava ardiente, decidí hacer una excursión al volcán Pacaya, cuyas faldas se encuentran a menos de una hora en auto desde Antigua y en donde es posible caminar a sólo unos cuantos metros de los ríos de lava.

El ascenso a la cima era sencillo. El camino estaba bien delimitado y resultaba un paseo agradable entre campo y árboles. de pronto, finalmente, frente a mí se levantaba una enorme montaña compuesta por escombros negros. El paisaje era completamente árido. Entre el río de filosas piedras volcánicas no había espacio para la vida.

 

 

Algunas recomendaciones

Guías

Es importante que todas las excursiones se realicen en grupo y con guías locales, ya que ellos conocen los caminos correctos y también las zonas donde no hay asaltantes en la ruta. Es posible subir a los volcanes, pero cada uno presenta un nivel distinto de dificultad.

 

Hospedaje

Aunque se encuentra un poco alejado del centro de Antigua, el hotel El Cirilo es una excelente opción, enmarcado en un edificio colonial reconstruido. Cada habitación tiene su propia chimenea y el desayuno tradicional que sirven es excelente.

Yoga en el lago Atitlán

Si te interesa un retiro en un ashram, San Pedro La Laguna ofrece diferentes retiros de yoga, donde también aprenderás sobre cultivos orgánicos.

Datos del volcán Pacaya

Tiene una altura de 2,550 m, pero esto cambia con los años debido a la roca volcánica que se acumula en su cima. Está activo desde 1565 y se caracteriza por lanzar lava, ceniza, vapor de agua y piedras pequeñas cada vez que hace erupción.

Desde arriba se pueden observar los volcanes de Agua, Acatenango y de Fuego.

×