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Psicología

4 formas para dejar de autoengañarte

Uno de los mecanismos psicológicos más desconcertantes, pero habituales, consiste en atribuir a los demás nuestros propios errores o aquellos aspectos de nosotros mismos que no nos gustan. Estas son algunas claves para detectar y corregir este autoengaño:

 

Deja de proyectarte en los demás

La proyección consiste en atribuir los defectos, dudas, miedos o emociones propias a otra persona. Según la psicóloga clínica Mariángeles Barja, “todos rechazamos alguna parte que no nos gusta de nosotros mismos y en la proyección encontramos un camino rápido y sutil para esconder esas actitudes o rasgos. Al culpar a los demás, nuestro ego se mantiene a salvo”.

Este mecanismo defensivo tan común, además de causar problemas en las relaciones, es muy difícil de detectar al ser inconsciente tanto para quien proyecta y como para quien sufre la proyección.

“Todos hemos proyectado nuestros miedos alguna vez, porque nos sentimos culpables o inseguros con nosotros mismos. Los celos son ejemplo de este mecanismo”, señala.

Acéptate tal y como eres

Para evitar, o al menos reducir, la necesidad inconsciente de proyectarte en los demás, Barja señala que es necesario reconocerte tal y como eres, con tus defectos y carencias. Saber que nadie es perfecto ni absolutamente correcto, representa un gran alivio.

Para lograrlo es imprescindible dejar de mirar tanto al otro y ocuparte más de ti mismo, así desaparece la necesidad de reclamar la atención ajena.

No juzgues

Dejar de poner atención en lo que hacen los demás rompe la proyección grupal y provoca que enfoques la atención en tus propias acciones.

Según el psicoterapeuta y psicólogo clínico Fidel Sanz Estaire, miembro del equipo del Gabinete “Psicólogos en Madrid” los mecanismos de defensa del Yo son estrategias, a menudo inconscientes, cuya función es preservar la auto-imagen.

La paradoja de esto es que, aunque su función es protegerte, al final impiden que logres un conocimiento profundo de ti mismo y, en consecuencia, dejes de actuar para generar un cambio o se busquen otras estrategias creativas de actuación.

Enfrenta lo “inaceptable”

De acuerdo al experto de “Psicólogos en Madrid’, los mecanismos de defensa son estrategias para interrumpir el curso de los hechos presentes y los sentimientos asociados a estas vivencias.

La naturaleza parece haber dispuesto diferentes maneras para proteger el organismo de lo inaceptable. Tal y como cuando nos tapamos los oídos ante un estridente ruido; de la misma manera, protegemos nuestra emocionalidad frente a lo desagradable, como cuando no queremos reconocer algún aspecto de nosotros mismos que rompe el autoconcepto que nos habíamos construido.

“En el momento crítico en el que la emoción va a aparecer usamos el mecanismo de defensa que nos desconecta del sentimiento, el pensamiento, el deseo y nos marchamos del presente, nos dormimos, intelectualizamos, fantaseamos, y rápidamente acude a ayudarnos la neurosis salvadora”, explica Sanz.

“Debido a la automatización de estos mecanismos de defensa, es difícil acabar con el hábito de usarlos, pero es necesario”, finaliza el experto.

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