Las marcas que verás a continuación tienen procesos claros, limpios y amigables con el ecosistema. Algunas tienen su sede de fabricación en lugares que los vieron nacer: selvas, granjas y pequeñas casas. A pesar de tener más ventas y más ruido en el mercado, su esencia y sus valores siguen siendo iguales y por eso ¡nos encantan!

Por Andrea Sánchez

 

Rahua

La historia de la marca comienza en la selva amazónica con la tribu de mujeres Quechua-Star. Ellas eran las únicas conocedoras de las propiedades del aceite Rahua en el pelo y la piel. En 1990 compartieron su secreto con un descendiente de la tribu: el estilista asentado en NY, Fabian Lliguin. Al ver el potencial de esta materia prima, formuló una línea con el aceite como eje rector y lo llamó Rahua. Por lo mismo todos los ingredientes son cultivados en el Amazonas bajo métodos tradicionales ancestrales. Todos los productos son veganos, orgánicos; libres de sulfatos, parabenos y gluten. No se prueban en animales y apoyan la economía de los pueblos indígenas.

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Nuestro favorito es el shampoo fortalecedor pues limpia y deja tu pelo saludable y extra brillante. Lo puedes encontrar en olivine.com.mx.

 

Tata Harper

Procesos visibles, resultados visibles. Es es el lema de la marca. La creación de sus productos se hace en una granja en el pueblo de Shoreham, Vermont. Posteriormente se empaca y llega al consumidor. No hay atajos, todo se hace a mano y es de vidrio reciclable. Si tienen duda de la frescura del producto basta con voltearlo, revisar el número que viene en la parte inferior e introducirlo en la página tataharperskincare.com para saber cuándo se fabricó y quién lo hizo.

El top de esta marca es el limpiador Regenerating Cleanser ya que limpia y al mismo tiempo exfolia y deja tu piel suave y radiante . Lo puedes encontrar en olivine.com.mx

 

Bursts Bees

Si alguna vez te preguntaste quién era el viejo de barba larga en el empaque de los productos es Burt Shavitz, creador de la marca. Las abejas, la cera y la marca son parte de una estrecha relación ya que esta última no hubiera nacido sin la labor de las pequeñas polinizadoras. Consciente de ello, crearon la fundación sin fines de lucro The Greater good,  dedicada a ayudar a la conservación de las abejas, las personas y comunidades que los proveen de material prima. Cuando un ingrediente se considera de alta prioridad, el equipo, al igual que las abejas, viaja para aprender más sobre el origen, la producción y la comunidad que lo suministra.

No puedes dejar de probar el original lip balm pues nutrirá tus labios al máximo y el body wash de menta y romero que refrescará tus sentidos. Encuéntralos en Liverpool y Sanborns.

 

Caudalie

La marca comenzó en Burdeos, Francia en los viñedos de Mathilde Thomas y su esposo Bertrand. Al darse cuenta que estaban tirando todos los tesoros de la vid decidieron hace productos de esta y el resulto es magnífico. Una caudalie (kodali) es la unidad de medida de duración de persistencia en la boca de los aromas del vino después de degustarlos. Un segundo de persistencia equivale a una caudalie y un gran vino se mide por el número de caudalies. En el caso de los productos, encontrarás un gran tesoro es sus activos verdes: los extractos de vid proceden de viñedos franceses, el agua vegetal es de uva biológica y la materia prima utilizada forma parte del comercio justo. Los productos tienen una cantidad mínima de conservadores y no contienen parabenos, aceites minerales y materias primas de origen animal.

El top de la marca es el agua de belleza ya que además de oler riquísimo, fija el maquillaje, cierra los poros y te da un boost de luminosidad instantáneo. Lo encuentras en la boutique de la marca en Antara.