El dinero (también) da la felicidad | S1ngular
Especial / Psicología / S1NGULAR

El dinero (también) da la felicidad

En los medios existe una impresionante pandemia de gente que asegura tener el secreto de la felicidad. Algunos dicen que es necesario acercarse a Dios, otros recetan viajes y otros tantos aseguran que el secreto está en reencontrarse con la familia y amigos. Estamos acostumbrados a creer que sólo los ámbitos espirituales y vivenciales nos traerán felicidad pura y esto podría no ser del todo cierto.

¿Por qué negar que el dinero o las posesiones materiales nos hacen felices si todos hemos experimentado la emoción que causa obtener un nuevo coche, un buen libro o cualquier cosa para la que hayamos ahorrado cierta cantidad de dinero?

Y es que no podemos limitarnos a creer que existe un solo tipo de felicidad, afirma un estudio publicado en la revista Social Psychological and Personality Science. Si bien los “bellos momentos” nos hacen felices en cierta forma, el bienestar económico y materialista nos hará felices con mayor frecuencia, pues el gozo no sólo aparece en el momento de la compra o adquisición, sino que sigue ahí conforme se usa o se aprovecha lo adquirido.

Los tres tipos de felicidad propuestos por Aaron Weidman y Elizabeth Dunn, autores del trabajo, están basados en el tiempo respecto al objeto:

  • Felicidad anticipatoria: es la emoción que produce la expectativa de lo que vamos a adquirir o lo que estamos por vivir; cuando investigas sobre el lugar al que vas a viajar o revisas una y otra vez las especificaciones técnicas de tu futura lap-top.
  • Felicidad momentánea: ésta es en la que se han enfocado la mayoría de los estudios hechos sobre el tema. Es la felicidad que te da al momento, es decir, al probar el nuevo sabor de helado o el instante en el que estás tirado en la playa.
  • Felicidad crepuscular: es la producida por las memorias. Recordar tu primera bicicleta o el día que tu hijo dijo su primera palabra.

Además, la intensidad cambiará según la perspectiva que tengamos de lo que nos hace felices, por ejemplo, gozaremos de una gran felicidad anticipatoria al planear el viaje a Tailandia, pero al estar allá la momentánea será poca porque olvidaste la bolsa con tus pertenencias importantes; y finalmente, al recordar todo eso dentro de unos años, la felicidad crepuscular podría ser grande porque de ahí surgieron muchas anécdotas y vivencias gracias a lo sucedido.

Ahora bien, esto conforme a una experiencia, pero ¿qué tal si el objeto de nuestra felicidad fuera una nueva camisa? En este caso, la felicidad momentánea se repetirá por más tiempo, al sentir la tela o al admirar que bien se nos ve puesta dicha camisa, pues hay menor posibilidad de que existan estos altibajos en los niveles de cualquiera de los otros dos tipos.

Si algo nos hace felices, no hay más, eso es felicidad. Ya sea pasar tiempo de calidad con tus hijos o pasarlo en un Ferrari, todo depende de quién seas y cuáles sean tus prioridades.

×