El cerebro de los hijos únicos es diferente | S1ngular
Psicología

El cerebro de los hijos únicos es diferente

Existen muchos rasgos de personalidad que solemos asociar con la cantidad de hermanos que se tienen, por ejemplo creemos que el hermano menor tiende a estar más consentido y demanda mayor atención; mientras el mayor tiene más dotes para el liderazgo; o que los que son hijos únicos suelen ser egoístas, narcisistas y con serios problemas para entablar relaciones. Muchos de estos estereotipos, suelen estar infundados, pero ¿qué ha dicho a ciencia al respecto?

Recientemente la revista Brain Imaging and Behavior publicó los resultados de un estudio realizado a más de 300 jóvenes, de los cuales al menos la mitad eran hijos únicos, en el cual se encontró que, efectivamente, los cerebros presentan diferencias en su constitución.

Mediante un análisis de las imágenes obtenidas por resonancia magnética, los investigadores demostraron que aquellas personas sin hermanos tenían un volumen mayor de materia gris a nivel del giro supramarginal, zona relacionada con el leguaje, la imaginación, la planificación, etc. Aunque también concluyó que éstos poseían menor cantidad de materia gris en otras zonas como en la corteza frontal media, zona relacionada a las emociones y su regulación.

Y hasta aquí todo bien, los resultados representan un gran avance para el posterior estudio psicológico de los unigénitos, aunque hay que destacar que dicho trabajo se realizó por psicólogos chinos a estudiantes de nacionalidad china y esto puede representar una complicación para los investigadores occidentales, pues los contextos familiares y sociales son sumamente diferentes.

Desde 1978 el gobierno chino ha ejercido un exhaustivo control sobre la natalidad de su población para reducir el número de hijos en cada pareja, así, la cantidad de hijos únicos en la población creció de manera exponencial y esto llamó la atención de los psicólogos del país oriental. Es por ello que la gran mayoría de los estudios realizados al respecto son originarios de este país y, por lo tanto, falta mayor investigación de este lado del orbe, pues se sabe que en la educación infantil influye más el entorno social que la familia misma.

No puede determinarse si tener hermanos o no es mejor, pues para cada uno hay pros y contras, por ejemplo, el hijo único goza de mayor atención y madura más rápido debido a la constante presencia de adultos, mientras que aquéllos que sí tienen, presentan mejores aptitudes sociales y una presión menor por conseguir la aprobación de los padres, pues el peso se divide entre todos los hijos. No obstante, a partir de ahora no hay duda de que existen diferencias entre unos y otros.