Sexualidad

Diferencias de género, complementos de sexo

Los hombres y la mujeres no somos iguales. Eso es un hecho científico. Nosotras somos estéticas, nuestro cuerpo y nuestra mente suelen ser un misterio. Mientras que los hombres todo lo tienen por fuera, tanto su anatomía como sus pensamientos. Pero precisamente eso es lo que enriquece una relación heterosexual.

Si todos fuéramos como los hombres, nos encontraríamos cogiendo casi en cada esquina. Si fuéramos mujeres tendríamos que adivinarnos cuándo estamos de buenas para tener sexo. Pero tampoco todo es negro y blanco; evidentemente existimos los “grises”.

Hay hombres que, aunque anatómicamente tengan todo de fuera, se guardan sus sentimientos y hasta parece que andan en “sus días”; y mujeres que, bueno, no nos callamos nada. Y casi siempre estos dos especímenes se encuentran y se complementan.

El chiste está en igualar las condiciones de ese desequilibrio que la naturaleza nos dio

Pablo tenía los sentimientos a flor de piel. Había que cuidar cada cosa que le decía y hasta cómo le pedía una revolcada. Cuando traigo ganas, no soy de las que se insinúan tiernamente. Me gustan los juegos previos, pero tampoco que se alarguen demasiado, pues disfruto más de la acción que de las caricias tiernas y cuando he logrado lo que quiero, llamémosle orgasmo, me gusta dormir.

Sé que suena frío y calculador, pero no lo es tanto. Al final de cuentas, el sexo es puro instinto. Pero Pablo quería que lo abrazara, que le hiciera cariños, que le dijera cuánto lo amaba.

Las mujeres y los hombres somos distintos; de eso no hay duda, pero sólo es cuestión de acoplamiento. No digo que sea fácil, pues cada quien trae sus rollos mentales. Pero, al final, Pablo y yo tuvimos una fantástica relación. Entendí que, si me ponía cariñosa, podía lograr lo que quería y él obtendría también su dosis de ternura, la cual no afectaba su virilidad ni mi feminidad.

Total, podré ser muy “vato”, pero encuentro esa parte femenina que los hombres esconden y que se siente atraída por mi parte masculina, ésa que tengo muy a flote. El chiste está en igualar las condiciones de ese desequilibrio que la naturaleza nos dio. A la hora de empiernarse, no hay mejor igualdad entre el hombre y la mujer que llegar juntos al orgasmo. Diferencias de género, complementos de sexo.