El Festival Sayulita es un evento que reúne tanto a extranjeros como nacionales en uno de los destinos más populares de nuestro país.

Por Laura Uribe

 

Playa, música y cine fue la combinación mágica que tuvo el Festival Sayulita en su quinta edición.

Durante cinco días, este lugar en la costa nayarita se llenó de visitantes extranjeros y nacionales que disfrutaron catas de tequila, cine al aire libre y conciertos, y todo con el propósito de ayudar a la construcción y desarrollo de un centro creativo para la comunidad local, enfocado especialmente a los niños.

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Ubicado al sur del estado de Nayarit, Sayulita es un pueblo mágico que reúne lo mejor de dos mundos: la modernidad que da el ser un destino turístico internacional y las tradiciones que aún siguen vigentes en todos y cada uno de sus habitantes.

Foto: Laura Uribe

Ejemplo de lo anterior son las artesanías wuixáricas, únicas en su tipo, como los bordados o las esculturas tapizadas con pequeñas chaquiras.

Aunque el pueblo es pequeño, tiene una gran variedad de actividades para todos los gustos, restaurantes con todo tipo de comida nacional e internacional.

Al ser un pueblo de surfistas, es muy común ver a una gran cantidad de personas con sus tablas bajo el brazo, yendo o regresando de la playa.

En cuanto al séptimo arte, se exhibieron 92 películas de todos los rincones del mundo, incluidas, por supuesto, varias mexicanas.

Estos meses marcan temporada alta en turismo canadiense y estadounidense, desde donde se llega huyendo de las temperaturas bajo cero. Son hordas y hordas, en su mayoría parejas y adultos con niños.

Aquí prácticamente toda su población domina el inglés, al encontrarse en un estado cuya principal industria es el turismo.

Foto: Laura Uribe

El Festival duró cinco días, pero el plato fuerte para la mayoría fue el concierto que se llevó a cabo el sábado pasado en Quintas Trujillo . El año pasado Café Tacvba fue el encargado de cerrar las presentaciones y ahora fueron Quiero Club, Nortec Collective y Dirty Heads quienes cerraron y esta celebración que atrajo a aproximadamente 13 mil visitantes.

Durante el concierto, sus organizadores expresaron muchas veces el agradecimiento a todos los asistentes y mostraron videos y fotografías del desarrollo del centro creativo, un creado por y para la comunidad de Sayulita, en el que se organizan diferentes actividades como clases de arte para niños, de artes marciales y diferentes talleres.

Foto: Laura Uribe

Con un público que iba desde bebés en brazos de sus padres hasta gente de la tercera edad, este concierto fue la cereza del pastel para el festival.

“Música, cine, trago y vida” es el lema del festín cultural y no puede ser más cierto: este rincón del Pacífico mexicano es el ideal para alejarse del estrés y disfrutar de unas vacaciones, aunque sean pocos días.

Los nayaritas saben cómo hacer sentir a los demás como si estuvieran en su propia casa.

Foto: Laura Uribe