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Sexualidad

¿Cuándo es demasiado porno?

En esta época, en la que ser open mind es motivo de orgullo, hombres y mujeres hemos aceptado incluir el porno en nuestra vida sexual -solos o en pareja-, e incluso nos tatuamos los ya tan repetidos beneficios de consumirlo para convencernos de que es algo sano, pero ¿sabes en qué momento parar?

Vamos punto por punto.

El doctor Eusebio Rubio, especialista en sexualidad y director general de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual, señala que el porno crea varios mitos como penes y pechos descomunales, excitación inmediata, coitos prolongados y posturas irrealizables; condiciones que para los jóvenes que aún no tienen una experiencia sexual real o adultos desinformados pueden establecerse como verdaderas.

Por otro lado, el sitio YourBrainOnPorn.com ha compartido el resultado de estudios científicos, según los cuales la constante exposición a estas imágenes explícitas estimula en exceso los receptores neuronales, igual que las drogas, y vuelve al usuario incapaz de disfrutar experiencias menos intensas. Así, cada vez necesita más para excitarse, con lo que da inicio el círculo adictivo.

¿Y qué impacto puede tener el porno sobre una relación estable? El doctor Dawn Szymanski, de la Universidad de Tennessee, estudió el asunto. En su trabajo Psychological, Relational, and Sexual Correlates of Pornography Use, concluye que quienes ven con frecuencia películas XXX suelen tener conceptos muy estereotipados sobre los roles de ambos sexos: los hombres son muy dominantes, poderosos, mientras las mujeres son sumisas y complacientes; expectativas irreales que sin duda pueden afectar el vínculo de pareja.

Así que por más que seamos open mind, es importante recordar que la pornografía es un condimento y no un sustituto de esta parte de tu vida.

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