Conoce a Arhe Molina, una mujer orgullosa de sus curvas | S1ngular
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Conoce a Arhe Molina, una mujer orgullosa de sus curvas

Por Kenia Rivera- Arhe Molina tiene 32 años y es, en México, toda una figura dentro del blogging, gracias a que desde 2014 emprendió con el blog Yo Curvilínea un camino de libertad femenina donde defiende que el estilo no tiene talla y que las personas con sobrepeso también pueden disfrutar de una plenitud y autoestima inimaginable.

¿Quién era Arhe antes de Yo Curvilínea?

Antes del blog trabajaba como relacionista pública, siempre he estado en el mundo de las relaciones públicas. Estudié comunicación y periodismo en la UNAM, pero siempre me he dedicado al lado corporativo, al trabajar para empresas y marcas. Nunca me imaginé ni figuré como alguien que se dedicara a televisión o a ser una reconocida periodista. De hecho, ni me imaginaba como alguien cuyo trabajo necesitara de ser sociable. Hasta antes de los 27 años yo no lograba aceptarme por completo. No hacía las cosas por miedo. Tenía planes, pero los iba postergando, no me creía lo suficientemente buena para triunfar. Aunque siempre he sido un tanto extrovertida, en el fondo, cada que quería arriesgarme, siempre estaba una vocecita en mi cabeza que me decía que yo no encajaba en el mundo, que por mi físico o por mis dudas simplemente no era como todo mundo dice que debes ser.

¿Qué sucedió para que esa voz dejara de atormentarte y te aventaras a realizar tus metas?

Tuve una gran suerte porque se dieron diferentes cosas al mismo tiempo; en la misma época experimenté cambios que me llevaron a sentirme acompañada y segura. El primero es que descubrí los sitios en internet de curvy bloggers estadounidenses, y de inmediato me dije: “Esto es hermoso, es una gorda vestida como flaca y se ve maravillosa”. Desde siempre me ha gustado la moda, pero por mi talla la única forma en la que podía tener moda era en cuestión de zapatos. Sin embargo, vestirse con el estilo y variedad con el que se visten las flacas era imposible. Y el segundo factor que modificó mi vida fue entrar a practicar pole fitness. Nunca fui deportista y gracias a este deporte conocí un cuerpo capaz de hacer cosas que ni de broma hubiera imaginado.

¿Al pole fitness le debes la seguridad?

No necesariamente, fue parte de la construcción de ella, pero la gran diferencia es que yo no hice ni hago ejercicio con la intención de bajar de peso o transformar mi cuerpo. La confianza que vas ganando con el pole viene mucho de cuando te atreves a quitarte la ropa. Es un deporte donde entre menos ropa mejor, porque la piel es la que te ayuda a hacer las rutinas.

¿Cómo te reconciliaste con tu cuerpo y físico?

Empecé a valorar mi cuerpo cuando me comenzaron a salir bien las cosas. El hecho de darte cuenta de todo lo que tu cuerpo puede hacer por ti es impresionante. En mi caso, fue encontrarme de frente con la impresión de que aunque estuviera gordita podía voltearme de cabeza en un tubo, treparme y quedar colgada. Fue simplemente maravilloso. Aun más porque nunca se me había inculcado la cuestión del ejercicio. A los 8 años fue mi primera dieta. Imagínate ir a las fiestas de cumpleaños de tus amigos y no poder comer pastel a esa edad porque tu familia te tenía en dieta vigilada.

¿Desarrollaste algún trastorno alimenticio por esas críticas e imposición de hábitos?

No. Nunca. A pesar de ser el foco de “la gordita” en mi familia. Incluso llegué a escuchar el típico “nadie te va a querer si eres gorda”. Sin embargo, yo seguí lo que creí que era correcto. Me afectó, por supuesto, en confianza, porque como te contaba, no siempre me sentí tan segura como ahora.

¿Cómo lidias con ese tipo de comentarios a los 8 años?

Incluso después. A esta edad, a la que sea. Por supuesto que depende de la fortaleza y el autoestima, pero cuando una es gordita y recibe esos comentarios sólo hay de dos: o me tiro o me levanto. No hay más. Las mujeres que somos criticadas de esa forma no nos podemos quedar deprimidas toda la vida. Querer despertar, abrir los ojos, bailar, triunfar, quitarte la ropa, ¡vivir!, todo eso no puede depender de la opinión de los demás.

¿Qué necesitaste para decidir levantarte?

Tocar fondo. En ocasiones de verdad necesitas estar muy en el hoyo para decir “basta” y con ese coraje levantarte. Además, en mi caso, el tercer factor en mi proceso de aceptación para sentirme cómoda conmigo fue un amor de pareja. Comencé una relación en la que tenía miedo de mostrarme, de que me tocaran, pero cuando alguien te dice que te ama, que no hace falta que seas más delgada, más alta, más blanca, etc. Todo eso te ayuda a caer en la cuenta de que si otros lo ven, una deber ía aprender a valorarlo: ¡sí, es cierto, soy bonita!

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Mírate ahora, con más de 33,000 seguidores en tu página de Facebook… ¿Cómo comenzaste Yo Curvilínea?

Lo lancé en octubre de 2014, pero el verdadero crecimiento que he tenido con el blog se dio desde hace un año; gran parte de la difusión se debe a que fue uno de los primeros en mostrar fotografías de moda. Al principio temía mucho el estar frente a una cámara. Y ahora hasta desfilo en pasarelas; por ejemplo, el año pasado me invitaron a mí y a otras chicas plus size para modelar lencería. Ya enseñé todas mis carnitas, qué pena puedo tener ahora.

¿Qué otro factor catapultó el éxito de Yo Curvilínea?

Una de las principales razones que yo agradezco muchísimo es haberme reunido con las personas adecuadas. A veces vemos a las otras personas que hacen lo mismo que tú como una competencia, pero yo hice lo contrario, creo que el acierto fue sumar esfuerzos y creatividad con otras chicas de talla grande para hacer más ruido sobre lo que queríamos comunicar. Todo comenzó con Dana, autora del blog Más medidas, ella es psicóloga y tiene un poder de convocatoria impresionante. Y, por otro lado, está Priscila, autora del blog La Fatshionista, ella es maquillista profesional y estilista de moda. Ellas dos me ayudaron cuando me aventé a hacer fotografías para mostrar ropa que otras mujeres como yo (que son grandotas y que son plus size) quieren tener pero no se animan.

¿Cómo se ideó la campaña “Moda en grande”que creaste con ellas dos?
“Moda en grande”, más que una campaña, es una alianza por inspirar a las marcas a que acerquen prendas de tendencia a mujeres que no somos talla chica. Lo que nosotras hacemos no es difundir simplemente tendencias, ni mucho menos somos difusoras de la obesidad, al contrario, lo que yo busco, lo que nosotras tres hemos querido lograr es que las chicas de tallas grandes también seamos reconocidas para vestir como nos plazca. Normalmente la ropa que encontramos en tallas XL o más grande son blusas, vestidos o prendas para señoras mayores. La mayoría de las marcas no saben que hay chavitas de 15 años que son plus size.

¿Tienes algún nuevo proyecto en puerta?

Sí, en colaboración con otras chicas lanzaremos un espacio que se llama Espacio curvy, que es una revista digital. Funcionará como una central para tallas grandes, donde vamos a meter una tienda online que contenga variedad para las que supuestamente no hay (o había) cabida en ese mundo: el de la moda.

¿Te han llegado a lastimar o discriminar por cómo luces?

El mundo te puede llegar a hacer pensar que no importa qué es lo que hagas si eres inteligente, a qué te dedicas, cuánto te esfuerzas en lograr las cosas, al final hay y habrá quienes sólo juzgan por el físico. Y me tocó, me tocaron hombres que no se cansaban de decirme lo maravillosa que era, pero que ellos jamás estarían conmigo porque no querían ser vistos con una gorda. A veces uno se siente bien consigo pero el exterior sigue siendo dañino. Por ello hay que tener mucho cuidado con la gordofobia. No hay que tenerle miedo a la palabra “gordo”. Solemos pensar que es un insulto. Y no, ser gordo no tiene un significado negativo.

¿Cómo le inculcas ese tipo de valores a tu hijo?

Mi hijo me ve como un ser extraordinario, tengo que construir una relación en la que yo me sienta sana para que él se sienta sano. He observado que generalmente el peor juez está dentro de tu casa, y no porque no te quieran, pero no sabemos cómo decir las cosas. Hay que atender la forma en que nos comunicamos, hay que saber escuchar qué quieren los niños. Te repito, a mí nunca me inculcaron el ejercicio, me daba miedo hasta hablar, porque tenía una inseguridad impresionante. Y ahora veo a mi hijo y parece un adulto, platica mucho, es muy propio, le encanta socializar. Cuando lo veo así de contento, abierto, seguro y aventado sé que he hecho las cosas bien.

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¿Y el sexo masculino? ¿Tienes lectores hombres?

El sobrepeso y la gordura no es un tema exclusivo de las mujeres, eso es más que claro, lo que no está atendido es que no se les habla a ellos igual que a nosotras. Hay un estereotipo de hombre gordo que ves en televisión y que, por ejemplo, es el tonto, el lento, el que se la pasa comiendo, el bulleado de la escuela, pero volvemos al principio, todo esto es una generalización. Realmente puede no ser así, ser gordo no es sinónimo de fracasado. Ser gordo tiene que ver más allá de nuestros hábitos alimenticios, conozco tanto hombres como mujeres que llevan una dieta súper saludable, ¡incluso comen pura ensalada! Pero son gordos, y son así por genética, por problemas de salud, o por cualquier otra causa que el mundo desconoce. Y volviendo a la pregunta, sí tengo lectores hombres, aunque debo reconocer que la mayoría no me busca por consejos, sino para ligarme.

 

Cuéntame alguna de las experiencias más satisfactorias que has vivido con tus lectoras del blog.

En alguna ocasión me escribió una lectora para decirme que gracias a mí se atrevió a ponerse por primera vez un traje de baño. Tú lo puedes leer como un acto completamente normal, pero de verdad hay personas que le tienen tanto pánico a su cuerpo que son capaces de limitarse vivir con tal de no lidiar con sus demonios internos.

¿Cómo aconsejarías lograr la autoaceptación?

Hay que creérsela. Tenemos las mismas oportunidades que las flacas. Hay que atreverse a vivir. El amor propio va totalmente ligado al amor hacia otra persona. No hablo sólo del amor en pareja, sino, por ejemplo, yo con mi hijo: él copia mucho de mi personalidad, los niños son unas esponjitas inteligentes que aprenden de lo que observan en nosotros los padres. Yo no le quiero transmitir infelicidad. Los hijos son tu reflejo.

¿Cuál es la relación más importante que has construido?

Conmigo misma. Conflictos de pareja siempre habrá, pero los conflictos que tengas contigo mismo determinan el rumbo de todo, absolutamente todo lo que haces.

¿Qué es el autoestima?

Quererme, procurarme y valorarme. El autoestima es abrazar lo que eres, lo bueno y lo malo. A veces creemos que autoestima es reconocer todo lo bueno de uno mismo, pero no, también significa abrazar mis defectos.

“Querer despertar, abrir los ojos, bailar, triunfar, quitarte la ropa, ¡vivir!, todo eso no puede depender de la opinión de los demás”.

Arhe Molina

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  • Hathawei

    ¿32? El 80% de mis amigas están por la edad y se ven jóvenes a comparación de ella, No, esta señora se ve de 40, raro porque hay gordas que se ven jóvenes, !tal vez se ve acabada por ser madre a corta edad o la gordura excesiva o maquillaje excesivo se acaba a la gente posiblemente es fumadora, eso envejece muy feo a la mujer!

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