¿Cómo ser la mejor versión de ti mismo? | S1ngular
Psicología

¿Cómo ser la mejor versión de ti mismo?

Dentro de la metafísica aristotélica existen dos nociones que nos ayudan a adentrarnos en el tema del coaching: Ser en acto y Ser en potencia. En el primer caso, Aristóteles hace referencia a la materia tal como existe en la naturaleza; mientras que en el segundo momento, el filósofo griego hace mención del conjunto de cualidades o capacidades que pueden hacer que esa materia cambie. Por ejemplo, un niño sería un ser en acto, pero un adulto en potencia.

Este principio nos ayuda a reflexionar sobre nuestra vida, en especial cuando nos sentimos frustrados por no conseguir lo que quisiéramos. “¿Por qué sigo estático en este trabajo y no puedo tener una mejor oferta?” o “¿Por qué mi relación tiene más momentos amargos que felices?” son preguntas que no tienen una respuesta sencilla y aumentan los sinsabores. Es claro que todas las personas, sin excepción, podemos ser mejores (Ser en potencia) en comparación con cómo somos en este momento (Ser en acto) pero, en ocasiones, el entorno no es el propicio para que sepamos cómo llegar a ser mejores personas, al menos no por nosotros mismos.

Es en este contexto donde el coaching se convierte en una opción viable para ayudarnos a plantearnos metas y objetivos que nos permitan abandonar el estancamiento en el que nos encontramos inmersos.

Entrenador personal

Es común que se confunda al coaching con las terapias psicológicas; pero, aunque guardan ciertas similitudes, no son lo mismo. De acuerdo con el libro Liderazgo y dirección, de Lourdes Munch Galindo, el término proviene de la palabra inglesa “Coach”, la cual se refiere a los entrenadores deportivos. A partir de este modelo, se propone una figura que sirva, precisamente, para motivar, entrenar, aconsejar y corregir a sus “entrenados”, a fin de lograr eficiencia y óptimo desempeño en las actividades que van orientadas a conseguir metas y objetivos específicos.

El coaching ha cobrado mucha relevancia en tiempos recientes, pues rompe con la resistencia que existe en muchas personas a asistir a terapia, algo que se considera, erróneamente, exclusivo para “enfermos mentales” o, desde otra perspectiva, como una actividad elitista que sólo concierne a personas exitosas o que tienen trabajos rimbombantes. Sin embargo, en muchos sentidos, el coaching se apoya en la psicología, pues ayuda en el diagnóstico psíquico de quienes recurren a él. La ansiedad o la tristeza profunda pueden ser síntomas de un problema más profundo, pero que a través del coaching pueden ser mitigados e incluso eliminados por completo.

s30-psi-versiondeti-coacho

Es fundamental que las personas que busquen los apoyos de un coach tengan el deseo de ser mejores personas, tanto en el ámbito personal como en el profesional, de preferencia con metas y objetivos muy claros, pues es la materia prima con la que se trabajará en las sesiones. De acuerdo con el sitio www.coachingnetwork.org.uk, el coaching tiene el propósito de que la gente alcance su máximo potencial, ayudándole en la exploración de sus necesidades, deseos y habilidades; así como asesorarla durante el proceso de conseguir cambios reales y duraderos.

De forma similar como ocurre con un deportista de alto rendimiento, el coach debe conocer las capacidades de su discípulo y, para ello, se apoya, además de la psicología, en técnicas de otras disciplinas (como la comunicación, la sociología y la administración, entre muchas otras) para fijar metas asequibles, establecer objetivos claros y precisos a corto y mediano plazo, además de elegir metodologías para su consecución. En muchos casos, los coaches también ayudan a sus entrenados a mejorar sus habilidades sociales, en especial para fortalecer relaciones humanas que coadyuven en la mejora del individuo que, no olvidemos, está inserto en un ámbito social.

Aprendizaje integral

Actualmente existen muchos sitios donde se aplican los principios del coaching, incluyendo algunas empresas que han detectado que, con base en este concepto, pueden elevar el rendimiento de sus empleados, al mismo tiempo que les ayuda a detectar a potenciales líderes de área. Pero, a nivel personal, la metodología del coaching puede ser igualmente eficaz para mejorar las relaciones humanas, incluyendo las de pareja, al entender que la persecución de objetivos y metas nos impulsan a ser mejores, reconociendo nuestras limitaciones, sí, pero potenciando nuestras capacidades.

Intentar ser mejores personas en todos los ámbitos de nuestra existencia nos permite vivir en una dinámica constante, llena de retos y satisfacciones a nivel interior.

Así lo demuestra el testimonio de Alice Kodell, especialista de la moda, que narra su experiencia de coaching: “Me encontraba en un mal momento, tanto profesional como emocionalmente, cuando fui a ver a la coach Cate Mackenzie. Sus sesiones aclararon mi cabeza y mis decisiones y rumbos se enfocaron mejor. Tres meses después, me encuentro más feliz y fuerte que nunca, realizando un trabajo que amo hacer”.

Como podemos ver, intentar ser mejores personas en todos los ámbitos de nuestra existencia nos permite vivir en una dinámica constante, llena de retos y satisfacciones a nivel interior. Y a través del coaching podemos encontrar la ayuda que necesitamos para conseguir nuestra metas vitales.

×