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Carta de una bloguera curvy a su “yo” de 12 años

Cuando de amor o de estándares de belleza hablamos, muchas mentiras nos pueden llegar a los oídos, no sólo desde la cultura o la era en la que vivimos, sino también desde nuestra propia familia, de las diferentes industrias comerciales y hasta quizá desde el interior de uno mismo.

Porque sabemos que pocos somos los que nos atrevemos a encarar lo que hay detrás de estos prejuicios, la periodista y curvy blogger Gabilú Mireles escribió en su sitio, Fatgab, una carta catártica y hermosa sobre cómo creció bajo la idea de que el ser gorda estaba completamente peleado con el derecho de ser amada y querida por alguien.

En este texto, Gabilú se enfrenta a sí misma, le cuenta a su niña de 12 años que, de ser ella, empezaría a amar sus curvas y disfrutaría de la vida sin importar el número que marque la báscula. “No necesitas bajar de peso para que alguien te encuentre bella. ¿Te cuento un secreto que nadie nos dice a las mujeres? Los hombres no se fijan en las lonjas o en esas partes que tanto odias, ellos notan tu seguridad, tu personalidad, tus enormes ojos y la manera en la que no te para la boca cuando hablas de aquello que te apasiona… tu valentía.”, escribió la periodista.

En S1ngular, dedicamos ya una edición a hablar del cómo las chicas de tallas grandes pueden gozar, sentir, vestirse, amar, ser amadas y expresarse sin sentir que las miradas ajenas las juzgan. Por ello, Gabilú, su blog y sus redes sociales son un claro ejemplo del cómo lo que fuimos en el ayer construye la fortaleza y dicha con la que vemos el presente.

Porque la belleza, el amor, el bienestar, el talento, las parejas y la felicidad nada tienen que ver con las calorías de una dieta, con los estigmas sociales o con los miedos que otros provocaron en nosotros. Lee la carta completa y da paso a seguir disfrutándo(te). Que la vida es hoy y es tuya.

 

Querida yo de 12 años,

Eres gorda, pero no es el fin del mundo. Sí, ya sé que no me crees. Se han encargado de hacerte creer que no puedes ser feliz hasta que seas flaca, pero ¡no es cierto! ¡Hay delgadas que tampoco son felices!

Sé que te han dicho -muy seguido- que nunca encontrarás el amor mientras estés gorda. Te lo dicen personas que, en teoría, quieren lo mejor para ti, así que les crees. Te dicen, ¿qué, no quieres tener novio? ¡Pues tienes que estar flaquita!

Pero, ¿sabes qué? No es cierto. Puedes ser gorda y ser amada.

No necesitas bajar de peso para que alguien te encuentre bella. ¿Te cuento un secreto que nadie nos dice a las mujeres? Los hombres no se fijan en las lonjas o en esas partes que tanto odias, ellos notan tu seguridad, tu personalidad, tus enormes ojos y la manera en la que no te para la boca cuando hablas de aquello que te apasiona… tu valentía. Todo eso pesa mucho más que cualquiera que sea la talla de tu ropa.

No te voy a mentir. Sí, tal vez las mujeres con curvas extras somos un gusto más específico y tal vez no cualquiera puede ver más allá de los estándares físicos, pero ¿sabes qué? Eso está bien para ti. Tú no necesitas a cualquiera. Si eres un gusto especial, sólo encontrarás a alguien así de especial. Aquellos a los que les gustes, te verán por todo lo que eres -por dentro y por fuera- y no sólo por lo que pesas.

¡Ah, y los hombres amarán tus curvas! Sí, eso tampoco te lo han dicho ni te lo dirán, pero tú lo descubrirás solita, después. Miles de hombres aman las curvas y adoran las tuyas, así que no las odies tú; no las hagas tu cruz.

No quieras cambiar quién eres sólo porque te han obligado a hacer dietas desde los 11 y te han enseñado a compararte con las más delgadas y a querer ser así. Todas las dietas que harás durante la secundaria, preparatoria y universidad no funcionarán porque las estás haciendo por complacer a los demás y porque la idea de que te vean como “la gordita” te hace llorar, pero nadie te ve así, te lo prometo. Te ven por quién eres.

Un día, aprenderás a comer bien, en lugar de hacer dietas y morirte de hambre -que como quiera nunca funcionó porque te gusta demasiado comer-. Ese día, todo cambiará porque aprenderás la diferencia entre querer hacer dieta porque odias tu cuerpo… y querer comer bien para cuidarte ¡porque te amas!

Ah, no te quería contar en qué va ahorita tu historia, pero vas muy bien, ¡te amas!

Esas curvas que antes tanta pena te daban, ahora, te han dado seguridad, tu cuerpo te ha acompañado en grandes aventuras, tus labios han sido besados y tu corazón ha sido atesorado. Aún con todas las mentiras que te contaron desde muy pequeña, has aprendido a ver la realidad, a verte al espejo y no llorar como lo hacías antes. Hoy, te ves al espejo y te amas. Te tomas fotos y no te escondes, te presumes.

Hombres te han amado -sí, puedes ser gorda y ser amada- y muchos más te hará, pero lo más importante, es que tú te amas. Eres gorda y te amas. Es posible, ya lo verás.