Aparentar lo que no somos | S1ngular
Bienestar / Psicología

Aparentar lo que no somos

En todas las relaciones, la sinceridad es importante. En el fondo, todos queremos saber qué terreno pisamos. Quizá éste será más pedregoso de lo que nos gustaría pero, a pesar de ello, deseamos conservar ese vínculo. Después de todo, ninguna relación es fácil. En todas habrá problemas. Conocer la verdadera personalidad de quien amamos, con todo y defectos, y saber que podemos vivir con ellos es, sin duda, un buen comienzo.

¿Has pretendido ser algo que no eres en una relación? Mantener tu autenticidad es más importante que intentar ser la pareja perfecta.

Desgraciadamente, muchas veces no somos sinceros. Recuerdo a una amiga que empezó a salir con un abogado que adoraba las corridas de toros y la música clásica. No se perdía una oportunidad para asistir a las faenas o a un concierto. Mi amiga se informó sobre ambos temas y, mientras eran novios, lo acompañó varias veces. Además, se esforzaba por ser la novia perfecta. Por supuesto, cuando se casaron, ella no volvió a pararse en una plaza y hacía tremendos dramas cuando él iba con sus amigos. A los conciertos asistía a veces, pero nunca con la frecuencia de antes. Sumadas a esas diferencias, como era de esperarse, surgieron otras, hasta que finalmente se dieron cuenta de que tenían muy poco en común y se divorciaron.

Él llegó a quejarse varias veces (después del divorcio) de que su ahora ex mujer había cambiado mucho. ¿Cambiado? No. Tristemente, lo que sucedió en realidad fue que, finalmente, ella tiró la máscara y se mostró como siempre había sido, como era antes de salir con él.

Aceptarnos tal como somos no es tarea fácil, pero si no lo hacemos, probablemente nadie más lo hará. De seguro han visto circulando en las redes sociales la fotografía de una gallina caminado con una especie de zancos junto a dos rosados flamencos. El texto es contundente: “Las fregaderas que hace uno cuando está enamorado”. Ni cómo criticar a la gallina. En algún momento todos (¡auch!) nos hemos puesto en una situación similar, aparentando ser lo que no somos (ni nunca seremos) para agradar a alguien, lo cual es, evidentemente, ridícu-lo para todos, menos para nosotros mismos. Aunque el texto que acompaña la imagen de la gallina dice: “por amor”, creo que debe-ría decir: “Las fregaderas que hace uno por inseguro”. Necesitamos que esa persona nos quiera y no nos importa fingir ser algo que no somos, mentir o engañar, con tal de que así sea.

El problema es que, si nos disfrazamos de flamencos, lo que estamos vendiendo y lo que los otros valoran, es una ilusión. Una cosa es adaptarse al entorno y otra, muy distinta, fingir. Como siempre sucede, tarde o temprano, la verdadera personalidad sale a la luz y empiezan los problemas. No es posible fingir para siempre.

La mayoría de las parejas no son “perfectas”. Se respetan, se aman, saben resolver sus problemas. Cuántas veces no hemos pensado: “¿Qué hace esa súper maravilla con alguien así?” Muchas. Quizá, el error está en esforzarnos para parecer un flamenco cuando, en realidad, lo único que quería el flamenco era una gallina que estuviera feliz de serlo…

Aceptarnos tal como somos no es tarea fácil, pero si no lo hacemos, probablemente nadie más lo hará.