Psicología / Salud

5 razones por las que sigues siendo infeliz

Sentirnos felices no es tan complicado; sin embargo, tendemos a culpar de nuestra falta alegría y satisfacción a las obligaciones, el estrés y cualquier situación que sea difícil de enfrentar porque ¿a quién no le gusta algo de drama?

Así, sorteamos los obstáculos con una terriblemente baja fuerza de voluntad y decidimos seguir adelante por pura inercia. Pero ¿qué es eso que haces sin darte cuenta y que te mantiene en un bache del que no encuentras cómo salir?

  1. Te faltan pasiones

Tener algo que te enchine la piel, te convierte en alguien con mayor seguridad porque ésta actividad se vuelve tanto una guarida como un lugar de descanso; no obstante, encontrarla y mantenerla requiere voluntad y esfuerzo. No tiene porqué ser sólo una, ni la misma a lo largo de tu vida; explora la literatura medieval, hazte un runner, enamórate de la jardinería o del arte contemporáneo; lo que sea, pero hazlo.

  1. No mantienes el control

Una de las principales razones por las que nos sentimos frustrados es no tener el control que quisiéramos sobre nuestra propia existencia, pero ésta es la vida, deal with it!

En lugar de vivir llorando por los rincones, identifica aquellas cosas sobre que dependen de ti y encárgate de ellas. En el caso de los asuntos incontrolables, reconoce hasta qué punto puedes intervenir y cumple con tu parte. No se trata de volverte una persona indiferente, sino de elegir las batallas que te corresponden.

  1. Te haces alérgico al sol

Está demostrado científicamente que entrar en contacto con la naturaleza, por breves que sean estos momentos, crea reacciones en tu cerebro que te levantan el ánimo de manera considerable. Así que inténtalo, da un paseo, aléjate lo más posible de la ciudad y descubre los beneficios que la sombra de un buen árbol te ofrece.

  1. No miras hacia adelante

¿Hace cuánto no estableces metas que quieras ver realizadas a corto, mediano o largo plazo? Tener propósitos en la vida te mantiene activo en pos de cumplirlos. ¡Ojo! No es vivir de esperanzas, sino de comenzar un camino que, llegues o no al objetivo esperado, te dará experiencias diferentes.

  1. Te esfuerzas poco en aprender cosas nuevas

Comprender otros puntos de vista y conocer distintos lugares, comidas o idiomas aumenta la confianza en ti mismo. Siempre tendrás algo de qué hablar y enriquecerá tu día a día al aplicarlos. No importa si se trata de carpintería, música o ballet, todos pueden aportar algo que no imaginas en tu trabajo, relaciones personales o salud física.